LA IGLESIA DINAMARQUESA DE BUENOS AIRES (Por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES – Sección TEMPLOS E IGLESIAS

IGLESIA DINAMARQUESA, Carlos Calvo 257, Barrio
de San Telmo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Los primeros daneses llegaron a la Argentina alrededor de 1860, asentándose en la zona de Tandil donde se dedicaron a las actividades rurales. Lo hicieron por sugerencia de su paisano Juan Fugl, quien había vivido en la zona desde 1848 y había ido de visita a su país[1].

De a poco el número de daneses en la Argentina creció, expandiéndose a Tres Arroyos, Necochea y Coronel Dorrego. Se estima que entre 1870 y 1930 arribaron al país unos 13.500[2]. Eran blancos, rubios y, como Dinamarca había abrazado la Reforma, cristianos luteranos. Buscaron ayudarse mutuamente utilizando como amalgama su identidad cultural y étnica.

Los primeros inmigrantes no eran particularmente patriotas ni religiosos; sin embargo, a partir de 1880 llegaron daneses con aires nacionalistas.

LA IGLESIA COMO CORAZÓN COMUNITARIO

En Dinamarca convivían dos formas de luteranismo: la Iglesia Unida, también llamada Pietista o Indre Mission, mantenida por Estado, que adhería al luteranismo tradicional: la autoridad de la Biblia, la necesidad de una conversión personal y la visión misionera. Frente a ella, tras la derrota de Dinamarca ante Prusia en 1864, se levantó la Iglesia Danesa, también luterana pero mantenida por sus propios miembros e inspirada en el pensamiento del teólogo N. F. S. Grundtvig (1783-1872). En ella “la identificación con determinadas creencias religiosas sólo tenía sentido en su relación con los valores culturales del pueblo danés”[3]. Este sentimiento nacionalista caló profundamente en zonas rurales, especialmente en Jutlandia, de donde provenía la segunda ola de entusiastas pioneros daneses en la Argentina.

Sin embargo, no hubo divisiones entre los daneses criollos. La iglesia en Tandil fue fundada en 1877 y su primer pastor fue el pastor Oscar Meulengracht, ministro oficial de la iglesia de Dinamarca[4]. En 1901 se inauguró la Iglesia Danesa de Tres Arroyos (también llamada Sociedad Protestante del Sud[5]) y en 1918 la de Necochea. Las congregaciones danesas en Argentina eran mantenidas por sus propios fieles y se erigieron como la institución preponderante pues servían como eje entre las entidades comunitarias, sobre todo las educativas, a fin de mantener el idioma, la historia y la cultura, incluyendo las sagas nórdicas o la herencia vikinga.

LOS DANESES DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

En la ciudad de Buenos Aires, la presencia de dinamarqueses a mitad del siglo XIX era muy reducida. El censo de 1855 muestra apenas una veintena[6]. Pero años después fue epicentro de otra corriente migratoria, con un perfil diferente. Los daneses instalados en la capital de la naciente República Argentina no se dedicaban a la agricultura sino al comercio. Tal como aquellos “vikingos de las pampas”, se organizaron tanto para mantener su identidad como para actuar solidariamente.

En 1892 se fundó la Sociedad Danesa de Socorros Mutuos; en 1912, la Asociación Cristiana de Jóvenes y en 1919, el Club Danés, sin embargo, no había una Iglesia Dinamarquesa en Buenos Aires. Los luteranos daneses asistían a iglesias protestantes de otras colectividades.

En 1924 un grupo de líderes comunitarios solicitó a la organización Iglesia Dinamarquesa en el Exterior un ministro religioso. El pedido fue respondido con la llegada ese mismo año del pastor Sven Nielsen quien condujo el primer culto en Buenos Aires el 13 de julio en el templo de la Iglesia Noruega. Dos semanas después se realizó la primera reunión de la iglesia en uno de los locales de la mencionada Asociación Cristiana de Jóvenes danesa en la avenida Paseo Colón 1111, convertido en kirkesal (templo)[7].  

En 1925 se planteó contar con un edificio propio, iniciativa que comenzó a materializarse en 1929 con la compra del terreno ubicado en Carlos Calvo 257, San Telmo.  Ese mismo año la pujante congregación creó una subcomisión de edificación que realizó un concurso para elegir el mejor proyecto que debía incluir no solo el templo sino la casa pastoral y salones de uso comunitario. El proyecto ganador fue el denominado “Gotland”, del Estudio Rønnow & Bisgaard.

El 24 de agosto de 1930, tras una misa en la “Kirkesal” de Paseo Colón 1111, los fieles se dirigieron al terreno de Carlos Calvo 257 para la colocación de la piedra fundamental. La construcción se atribuye a la empresa Christiani & Nielsen, una importante empresa danesa fundada en 1904 que realizó varias obras importantes en Buenos Aires y en la actualidad opera en diversas partes del mundo. El flamante templo de la Iglesia Dinamarquesa se inauguró el 10 de mayo de 1931.

Los costos de la edificación fueron sufragados por la congregación más un aporte de la organización Iglesia Dinamarquesa en el Exterior. La inauguración del Salón Subsuelo y la casa de los caseros se realizó el 24 de agosto de 1933.

EL TEMPLO

La fachada de ladrillo rojo en estilo neogótico rematada por una torre le confiere identidad propia. Se accede al edificio subiendo una pequeña escalinata; el templo es pequeño, modesto y apacible, con paredes blancas sin imágenes ni figuras recargadas.

Al frente se encuentra el altar en cuyo centro hay una cruz vacía que simboliza a Cristo resucitado. A los lados hay dos candelabros que representan el Antiguo y el Nuevo Testamento. Debajo de la cruz hay un candelabro de siete brazos que recuerda que Jesús era judío y que ambas religiones están entrelazadas inseparablemente.

Por encima del altar hay tres vitraux, que cuentan el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, también conocido como “la alimentación de los cinco mil”. Debajo hay una adaptación libre en danés de palabras de Jesús en aquel relato; traducidas significan: “No dejaré que vuelvan a casa en ayunas; podrían desfallecer en el camino, ya que muchos han venido desde muy lejos”. Es una referencia a los inmigrantes que llegaron a un “desierto” donde no tenían donde saciar su sed espiritual.

No puede pasar desapercibido un barco que cuelga desde el techo. Todas las iglesias danesas lo tienen y es una tradición vikinga preservada a pesar de la cristianización de Dinamarca. La embarcación simboliza la vida de cada creyente que a pesar de las tormentas tiene que llegar a buen puerto, a Dios mismo. No son maquetas sino réplicas de naves históricas de alto significado para cada iglesia. En este caso, rememora al buque escuela København (Copenhague) que, tras dar nueve vueltas al mundo, en 1928 visitó Buenos Aires. De allí zarpó rumbo a Australia y naufragó en algún lugar del camino pues nunca más se supo de él.

Otra placa con un león grabado atrae la atención. Conmemora a los valientes daneses que volvieron a su patria para luchar contra la ocupación nazi durante la 2ª Guerra Mundial.

El púlpito se encuentra a la izquierda, muy cerca de los bancos de madera que se apoyan en un piso de baldosas ajedrezado. Delante del altar se encuentra la pila bautismal.

En la parte posterior del templo hay un amplio balcón con un órgano de tubos.

Quien escribe asistió a la grabación de un disco del bandoneonista Gabriel Rivano junto a una orquesta de cámara realizada en este templo debido a su magnífica acústica.

OTRAS INSTALACIONES

A la derecha de la entrada se encuentra una gran biblioteca con anaqueles poblados de libros, mullidos sillones y piso de parquet.

También cuenta con un amplio salón de usos múltiples en el subsuelo, que pudimos visitar durante una Noche de los Templos.

EL ARQUITECTO RØNNOW

El arquitecto elegido, Morten Fredegod Rønnow era danés y tenía dos valiosísimos antecedentes: en 1914 había construido el Edificio Otto Wulff, famoso por su doble cúpula y sus magníficos atlantes, en Belgrano y Perú, y en 1926, ya asociado con el Arq. Bisgaard, la Casa Schenström, actual Residencia del Embajador de Suiza en Ombú 3002, Barrio Parque.

Rønnow realizó el primer estudio documental de la arquitectura colonial argentina: La Casa de la Virreyna, en 1912. Tras su demolición, dos años después el propio Rønnow levantaría allí el Edificio Otto Wulff. En un excelente artículo del Arq. Francisco Girelli sobre ese estudio encontramos una rica información sobre la vida y la obra de este brillante arquitecto danés. Dice Girelli: “La formación arquitectónica de fue absolutamente académica, de ascendencia en la arquitectura historicista del norte de Europa, pero a su vez influenciada por las corrientes del modernismo y el Art-Nouveau. Su obra es ecléctica y se caracteriza por un lenguaje simbólico con infinidad de detalles y el uso de cubiertas apuntadas de pizarras como remate de sus edificios”[8].

En base a datos provistos por su hija Isabel, que por aquel entonces tenía 90 años, Girelli confeccionó una breve biografía del Arq. Rønnow. Nacido en 1877 en Herning, Jylland, Dinamarca. Se formó inicialmente con su padre, también arquitecto. A los 25 años, como parte del estudio del arquitecto Andreas Clemmensen, diseñó y dirigió grandes obras en Rusia y Ucrania durante casi 10 años, incluyendo la construcción de un castillo en Talnoe, Ucrania.

Ya dueño de una gran fortuna, a los 35 años decidió trasladarse a la Argentina, donde residían dos hermanos suyos[9]. Arribó a Buenos Aires hacia 1908 o 1909 para invertir en una estancia en Lobería. Lamentablemente el negocio fracasó, por lo que regresó a la capital porteña para dedicarse a la arquitectura.

A los 50 años se casó con una danesa 22 años menor que él con quien procreó cinco hijos, tres en Argentina y dos en Dinamarca, pues en 1930 regresó a su país por causas desconocidas, hecho que le impidió asistir a la inauguración de la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires en 1931. Rønnow se radicó en Copenhague, trabajó como arquitecto adoptando el racionalismo y visitó a su familia en la Argentina solo en una ocasión, en la década del ’60.  Falleció en 1972 a los 95 años y fue sepultado en su ciudad natal.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS 1: ¿QUIÉN CONSTRUYÓ REALMENTE LA IGLESIA DINAMARQUESA DE BUENOS AIRES?

La información oficial de la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires dice que la construcción de su edificio fue realizada por la empresa Christiani & Nielsen[10], fundada en 1904 y radicada en Buenos Aires desde 1919. Ese mismo año esta constructora levantó la antigua subusina Benito Pérez Galdós de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad[11], hoy convertida en La Usina del Arte. Entre otras obras, también erigió el Edificio IV de estación terminal Plaza Constitución del Antiguo Ferrocarril del Sud (hoy Ferrocarril General Roca)[12] entre 1924 y 1931 y los edificios anexos de la Antigua Fábrica Argentina de Alpargatas[13] entre 1938 y 1942.

Sin embargo, el mayor especialista en el arquitecto Morten F. Rønnow, el Arq. Francisco Girelli, señala que la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires no aparece en ningún catálogo de esta empresa. Por eso, a partir de sus investigaciones podemos inferir una interesante alternativa.

En la Casa Schenström, actual Residencia del Embajador de Suiza, una placa sobre la fachada principal indica “Rønnow y Bisgaard | Arqo – Contor”. Dice Girelli, “no queda claro si ambos fueron responsables del proyecto y construcción, o si Rønnow ofició como arquitecto y Bisgaard como constructor. Los planos existentes en el archivo de Obras Sanitarias (actual AySA) no aportan información sobre este punto, ya que en ninguno de ellos aparece su firma” [14].

Esto nos lleva a preguntarnos quién construyó realmente esta bella iglesia de ladrillo rojo en estilo neogótico. A favor de Christiani & Nielsen hay tres argumentos a favor y uno en contra: era una empresa danesa, operaba en Buenos Aires y es mencionada por la propia iglesia. El dato negativo es que la obra no aparece en sus catálogos. Sin embargo, en vista de la inscripción en la Casa Schenström cabe la posibilidad que el Arq. Bisgaard, solo o asociado con el propio Rønnow, hubiera estado a cargo de la construcción. No hemos podido encontrar datos suyos, ni siquiera su nombre de pila, en ninguna de las publicaciones consultadas durante nuestra búsqueda.


BONUS 2: LA GRABACIÓN DEL INFIERNO EN LA IGLESIA DINAMARQUESA

 Entre julio y diciembre de 2002 el bandoneonista argentino Gabriel Rivano grabó el álbum “Infierno Porteño” en la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires, debido a la magnífica acústica del templo.

Este querido ex compañero del Colegio Nacional de Buenos Aires, me invitó un sábado a una de las grabaciones en la Dansk Kirke donde la Orquesta de Cámara de Palermo Viejo, dirigida por él, lo acompañó.

Fue mi segunda visita al interior de esta pequeña y bella capilla luterana que inspira a la meditación y al recogimiento. La primera había sido durante la inauguración de un circuito turístico por San Telmo.

Desde que resido en el exterior regresé dos veces: durante una visita a Buenos Aires donde amablemente una persona que entraba me permitió pasar en 2017 y luego en La Noche de Los Templos en 2018.


REFERENCIAS

[1] Bjerg, María, “Entre Sofie y Toleville. Las escuelas de la comunidad danesa frente al problema de la identidad nacional de las generaciones nacidas en la Argentina (1886-1930)”, Revista de Indias, 1996, Nº 206, p.133,134 y 147

[2] Bjerg, María, Op. cit., p.134

[3] Bjerg, María, Op. cit., p.138-139.

[4] Bjerg, María, Op. cit., p.141

[5] Sin firma, “Sociedad Protestante del Sud – 100 Años Cartas, memorias recuerdos. La Iglesia y su gente (1901-2001)”, Edición de Sociedad Protestante del Sud, 2001, p.2 y siguientes

[6] Sin firma. “Antecedentes del Censo de la Ciudad de Buenos Aires de 1855”,

“Población de Buenos Aires”, Vol. 3, Nº 4, Dirección General de Estadística y Censos, Buenos Aires, Argentina, octubre, 2006, o.102

[7] Esta nota, como la mayoría de las precedentes y las siguientes fueron tomados de https://web.archive.org/web/20110502072950/http://www.iglesiadinamarquesa.com.ar/index.php?modulo=historia. Durante la preparación de este artículo el link a la sección Historia del sitio oficial de la Iglesia Dinamarquesa en Buenos Aires, http://iglesiadanesa.com.ar/,  conducía a una página de error. Sin embargo, se puede encontrar en la página de Facebook de la iglesia, https://www.facebook.com/pg/IglesiaDinamarquesaenBuenosAires/about/?ref=page_internal

[8] Girelli, Francisco, “Morten F. Rønnow, primer estudio material de la arquitectura colonial argentina: La Casa de la Virreyna (1912)”, sin fecha, p.1, se puede leer este magnífico trabajo en http://www.iaa.fadu.uba.ar/?page_id=7138

[9] Girelli, Francisco, Op. cit., p.3

[10] Según la página oficial en Facebook https://www.facebook.com/pg/IglesiaDinamarquesaenBuenosAires/about/?ref=page_internal y https://web.archive.org/web/20110502072950/http://www.iglesiadinamarquesa.com.ar/index.php?modulo=historia.

[11] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), “Patrimonio Arquitectónico Argentino, Memoria del Bicentenario (1810-2010), Tomo II, (1880-1920)”,2010, p.574

[12] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), Op. cit., p.540

[13] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), Op. cit., p.578

[14] Girelli, Francisco, “Morten F. Rønnow”, Anales del IAA, Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo”, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Universidad de Buenos Aires, Vol 49, Nº 1, 2019. La versión digital se encuentra disponible en http://www.iaa.fadu.uba.ar/ojs/index.php/anales/article/view/307/html_233#notas


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