EL QUETZAL Y SU FAMILIA: LOS TROGONES CENTROAMERICANOS (por Pablo R. Bedrossian)

RESPLENDENT QUETZAL (PHAROMACHRUS MOCCINO; EN ESPAÑOL QUETZAL MESOAMERICANO)

El quetzal, cuyo nombre científico es Pharomachrus moccino y en inglés Resplendent Quetzal, es probablemente el ave más representativa de Centroamérica. Los vistosos colores de esta especie, sobre todo el verde y rojo del macho con sus largas plumas, la han hecho sinónimo de belleza. Su nombre proviene de la voz náhuatl quetzalli, que significa algo así como “ave de cola larga de hermoso plumaje”.

Resplendent Quetzal macho

El macho adulto mide entre 38 y 40.5cm, pero con su cola en serpentina puede llegar a más 61cm[1] e incluso más[2]. La cabeza, de un color intensamente verde, tiene una ligera cresta del mismo color y pico amarillo.

Resplendent Quetzal macho

El color verde a veces puede tornarse azul brillante dependiendo de la incidencia de los rayos de sol; el vientre es intensamente rojo. La hembra es más opaca, con la cabeza grisácea, el pico oscuro, el pecho y las partes superiores verdes y la panza gris. Las plumas cobertoras de la parte superior de la cola son rojas.

Resplendent Quetzal hembra

Los quetzales son difíciles de ver y prefieren los bosques húmedos de zonas altas, que van desde unos 900 a 2,600 msnm[3]. Hay reportes de su presencia desde Chiapas, en el sur de México, hasta el oeste de Panamá[4]. Suelen preferir las zonas altas; sin embargo, descienden en algunos meses en busca de alimento. Su temporada de cría corresponde generalmente a marzo y abril. Los frutos que consumen se conocen popularmente como aguacatillos.  Se les llama así porque parecen aguacates (en algunos países de Sudamérica denominados paltas) pequeños y pertenecen a su misma familia del aguacate, las lauráceas. En Honduras hay entre 50 y 60 especies diferentes, que corresponden a los géneros Aiouea, Beilschmiedia, Cinnamomum, Licaria, Nectandra, Ocotea, Persea y Pleurothyrium.

Pareja de Resplendent Quetzal

Personalmente los he visto en Honduras en el Parque Nacional La Tigra, dos veces en El Cedral, comunidad dentro del Parque Nacional Santa Bárbara, y en varias ocasiones en la Reserva El Jilguero – Sector Bosque Las Trancas, en Opatoro, muy cerca de Marcala, Departamento de La Paz. Se encuentra en la mayoría de los departamentos de Honduras, aunque no se ha observado ni en la zona sur, ni en la Moskitia.

Resplendent Quetzal pareja (video)

LA FAMILIA DEL QUETZAL: LOS TROGONES

El quetzal forma parte de la familia Trogonidae, que incluye un nutrido grupo de especies, conocidas popularmente en español como “coas” o “trogones” y en inglés como “Trogons”. En América hay 24 de las 39 especies conocidas en el mundo[5]. Se caracterizan por cabezas redondeadas con aros perioculares, picos pequeños, cuellos cortos, cuerpos compactos y coloridos pechos y panzas. Vistos de frente, en su mayoría sus colas combinan los colores blancos y negros en diversos patrones que ayudan a distinguirlos. Comen frutas, insectos e incluso pequeñas lagartijas y ranas. Suelen presentar dimorfismo sexual siendo los machos los que tienen plumajes más brillantes y posan en los árboles, a veces cantando y en otras ocasiones permaneciendo en silencio.

Gartered Trogon macho

Presentamos las especies que tenemos en Centroamérica, aclarando que quedan fuera del alcance de esta presentación Citreoline Trogon (nombre científico Trogon citreolus) que se encuentra en el sur de México, zona que geológicamente integra la región centroamericana, dos especies que se ven en exclusivamente Costa Rica y Panamá, Baird’s Trogon (nombre científico Trogon bairdii) y Lattice-tailed Trogon (nombre científico Trogon clathratus) y dos de las que solo hay registros en Panamá, Black-tailed Trogon (nombre científico Trogon melanurus) y White-tailed Trogon (nombre científico Trogon chionurus).

Collared Trogon macho

Podemos agrupar los trogones fenotípicamente en trogones de vientre amarillo y trogones de vientre rojo.

TROGONES DE VIENTRE AMARILLO

Desde luego, cada uno tiene su propio canto. Los dos primeros, el Black-headed Trogon y el Gartered Trogon son los más fáciles de ver de toda la familia Trogonidae, pues se encuentran prácticamente en todo el territorio centroamericano.

BLACK-HEADED TROGON (TROGON MELANOCEPHALUS; EN ESPAÑOL COA CABEZA NEGRA)

Aún recuerdo la emoción de mi primera observación de esta bella ave, que es el único trogon que hemos documentado en la zona donde vivo. Mide algo menos de 30 cm. Es negro, con el vientre amarillo y el aro periocular celeste. Vista el ave de frente, las plumas de la cola parecen dos columnas de triángulos blancos.

Trogon melanocephalus – Black-headed Trogon

El macho es levemente más azulado. Tiene un vuelo típico que lo hace trasladarse entre árboles vecinos. Su canto suele ser grave y apagado.

Su distribución va del sudeste de México a Costa Rica. En Honduras se encuentra en todo el territorio nacional, en alturas que van de 0 a 1,000 msnm.

GARTERED TROGON (TROGON CALIGATUS; EN ESPAÑOL COA VIOLÁCEA)

Es parecido al Black-headed Trogon (quizás algo más pequeño), con la cabeza y el cuerpo negros con el vientre amarillo. Hay tres marcas de campo muy sencillas para diferenciar ambas especies visualmente: el Gartered Trogon macho posee un anillo periocular de color amarillo.

Gartered Trogon macho

La hembra tiene un anillo periocular blanco, más ancho a los lados.

Gartered Trogon hembra

Vista el ave de frente, la cola muestras finas barras blancas y negras. Además, en el macho la espalda y la parte dorsal de la cola son de color verde intensamente oscuro o, si no, negro. En ambos sexos las alas muestran un patrón empedrado.

Gartered Trogon hembra

Su distribución va del este de México a Sudamérica. En Honduras se encuentra en casi todo el país (solo no ha sido observado en el extremo sudoeste), en alturas que van de 0 a 1,800 msnm.

BLACK-THROATED TROGON (TROGON RUFUS; EN ESPAÑOL COA CUELLO NEGRO)

Este es el único trogon que aún no he podido fotografiar. Lo observé durante una caminata en el Parque Nacional Pico Bonito, en el departamento de Atlántida, cerca de la costa norte de Honduras. Es el más pequeño de los tres, midiendo unos 25 cm. Cito la precisa descripción que hace de él Robert Gallardo: “el macho tiene partes dorsales verdes, máscara negra y anillo periocular azul. Tiene una banda de pecho angosta y blanca y los paneles de las alas son empedrados con blanco y negro”[6]. Mostramos una imagen cedida amablemente por el experto guía de aves Elmer Escoto.

Black-throated Trogon (fotografía por Elmer Escoto)

La hembra tiene las partes dorsales, la cabeza y el pecho color café, separada por una franja blanca del vientre amarillo. El anillo periocular es blanco e incompleto. Su distribución va del norte de México a Sudamérica. En Honduras se observa en la costa norte, incluyendo la Moskitia, y en toda la zona oriental del Departamento de Olancho.

TROGONES DE VIENTRE ROJO

SLATY-TAILED TROGON (TROGON MASSENA; EN ESPAÑOL COA COLA GRIS)

El Slaty-tailed Trogon es la coa de vientre rojo de mayor tamaño (puede medir casi 36 cm). Su nombre proviene del color grisáceo que la cola muestra vista de frente. El macho tiene la cabeza, el pecho y las partes dorsales superiores de tonalidad verde oscura mientras que en la hembra adquieren una tonalidad gris oscura por detrás y un gris claro de frente.

Slaty-tailed Trogon

Ambos sexos tienen un aro periocular rojo rodeado de una mascarita oscura y pico que va del rosa pálido al anaranjado. Su distribución se extiende del sudeste de México a Sudamérica. En Honduras está presente en toda la costa norte y también en la región oriental del departamento de Olancho en alturas que van de 0 a 1,000 msnm.

Slaty-tailed Trogon

Según el experto Robert Gallardo, se ha observado una pequeña población en Río Amarillo, Copán[7], en el occidente del país. Nosotros no encontramos registros en eBird, la base de datos más completa sobre observaciones de aves, ni en los departamentos de Copán, ni de Santa Bárbara.

LOS TRES MÁS PARECIDOS: ELEGANT TROGON (TROGON ELEGANS; EN ESPAÑOL COA ELEGANTE), MOUNTAIN TROGON (TROGON MEXICANUS, EN ESPAÑOL COA DE OCOTAL) Y COLLARED TROGON (TROGON COLLARIS; EN ESPAÑOL COA COLLAREJA).

Por supuesto, estas tres especies son diferentes; cada una posee su propio canto y distinta distribución; sin embargo, comparten características que pueden llevar al observador poco entrenado a confundirlas.

Elegant Trogon macho
Mountain Trogon macho
Collared Trogon macho

Digamos primeramente que todas poseen dimorfismo sexual; es decir que no solo genéticamente sino externamente (lo que en ciencia llama fenotipo) el macho y la hembra son diferentes. Curiosamente, visualmente los machos de estas tres especies tienen más características en común que con sus respectivas hembras.

Observemos estos rasgos en común:

– Tamaño: Los machos de T. elegans y T mexicanus miden alrededor de 30 cm; el macho de T. collaris apenas un par de centímetros menos.

– Aspecto general: Los machos de las tres especies poseen las partes posteriores, cabeza y pecho color verde oscuro; el pecho está separado del vientre rojo por una franja blanca, y alas grisáceas

– Detalles de la cabeza: Los machos de las tres especies poseen cabeza verde con pico amarillo

T. elegans y T mexicanus poseen aro periocular rojo rodeado de una mascarita oscura. Al menos en Centroamérica, T. Collaris posee la mascarita pero el aro periocular puede estar ausente o ser poco visible.

Lo mismo ocurre con las hembras: son más parecidas entre sí que con los machos correspondientes a sus especies. Veamos esas características:

– Tamaño: similar al de los machos en las tres especies.

– Aspecto general: Las hembras de las tres especies poseen las partes posteriores, cabeza y pecho café con alas color café claro o grisáceas. T. elegans y T mexicanus en la parte inferior del pecho presentan una delgada franja blanca, luego una ancha franja café claro que se angosta en el centro y debajo otra franja blanca aún más ancha que se extiende hasta el vientre, que es de un color rojo más pálido que en los machos. T. collaris entre el pecho verde y el vientre rojo solo presenta una franja blanca.

– Detalles de la cabeza: Las hembras de las tres especies poseen cabeza café con pico amarillo. T. elegans posee una suerte de mancha blanca debajo de los ojos.

Mountain Trogon hembra

Las diferencias más notables, además del canto y algunas que hemos marcado al hablar de atributos en común se encuentran en los patrones de las colas.

– Patrones de la cola: Considerando los machos, siempre vistos frente, T. elegans tiene barras finas blancas y negras interrumpidas regularmente por franjas blancas más anchas. T. mexicanus tiene como dos columnas de barras anchas blancas y negras. T. collaris, tiene barras finas blancas y negras.

– Otras diferencias fenotípicas: Nótese que en las hembras T. elegans tiene una suerte de mancha blanca debajo de los ojos y T. collaris tiene aro periocular blanco incompleto. –

– Hábitat: El hábitat de T. elegans es de bosques secos, en alturas de 0 a 1800 msnm. El hábitat de T. mexicanus son bosques latifoliados en alturas que van de los 600 a los 2500 msnm. T. collaris habita bosques húmedos en alturas que van de 0 a 2,400 msnm.

– Distribución: T. elegans, desde el sur de Estados Unidos al noroeste de Costa Rica. En Honduras tiene una amplia distribución, sobre todo en la zona centro sur y occidente. T. mexicanus se encuentra desde el oeste de México a Honduras. En Honduras se encuentra en la zona central y occidental. T. collaris es la de más amplia distribución, desde el sur de México a Sudamérica. En Honduras se encuentra en casi todo el territorio.

RESUMIENDO:

El quetzal y su familia, los trogones, se encuentran de las aves más bellas de Centroamérica, por su bello colorido, poblado de verdes, rojos, amarillos, negros y blancos. Distinguir sus detalles contribuye a una mejor experiencia cuando los observamos. Termino con una tabla comparativa sobre la presencia de trogones o coas en los países de la región armada con datos provistos por eBird a la fecha de publicación de esta nota.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

Quiero agradecer muy especialmente al Ing. Francisco Dubón por la revisión de este artículo y sus valiosas observaciones y sugerencias y al guía y experto Elmer Escoto por la fotografía del Black-throated Trogon que me facilitó.


REFERENCIAS

[1] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia, “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.436

[2] Por ejemplo, Jesse Fagan & Oliver Komar, hablan de 76 cm y Robert J. Gallardo de 66 cm. Ernest Preston Edwards no da la longitud.

[3] Gallardo, Robert J.,”Guía de las Aves de Honduras”, Edición de Autor, 2018, p.223

[4] Datos tomados de eBird, www.ebird.org

[5] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.222

[6] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.225

[7] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.224


BIBLIOGRAFÍA

Edwards, Ernest Preston “The birds of Mexico and adjacent areas”, University of Texas Press, Austin, 3ra. Edición, 1998, 4ta. Reimpresión, 2005

Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America, Peterson Field Guides, 2016

Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Mountain Gem Tours, 2018

Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007)


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la del Black-throated Trogon de Elmer Escoto y publicada con su autorización.

EN BUSCA DEL CARACARA GARGANTA ROJA (por Pablo R. Bedrossian)

Hay aves que ya no existen. Por ejemplo, el famoso pájaro dodo (nombre científico Raphus cucullatus), endémico de las Islas Mauricio en el Océano Índico, desapareció a fines del siglo XVII a causa del hombre. Otro caso es el pájaro carpintero real, (nombre científico Campephilus imperialis) que se hizo popular gracias a los dibujos animados de El Pájaro Loco (en inglés Woody Woodpecker). No ha habido reportes confiables de su avistamiento desde 1956.

Otras aves han desaparecido de algunas regiones o países. Por ejemplo, un pequeño halcón, el Orange-breasted Falcon (nombre científico: Falco deiroleucus) que el autor de esta nota ha fotografiado en Tikal, Guatemala, hace años que no se observa en Honduras, país de donde se lo considera extirpado.

Orange-breasted Falcon (nombre científico: Falco deiroleucus) 01
Orange-breasted Falcon (nombre científico: Falco deiroleucus) en Tikal, Departamento de Petén, Guatemala. Foto tomada en 2009.

Muchas especies se han extinguido, han restringido su hábitat o disminuido sus poblaciones por la acción humana; no solo es debido a la caza sino también a la destrucción de los bosques, la contaminación de los ríos, el uso de plaguicidas y la expansión demográfica, entre otras causas.

El caracara garganta roja (cuyo nombre científico es Ibycter americanus y en inglés Red-throated Caracara) supuestamente tiene una amplia distribución que va de México a Brasil y Bolivia; sin embargo, es una especie cada vez es más difícil de encontrar pues, aunque la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) lo ha incluido dentro del grupo de “preocupación menor”[1], sus poblaciones vienen reduciéndose dramáticamente[2]. Al momento de escribir este artículo (fines de octubre de 2018), según eBird[3], la base de datos preferida de los observadores de aves, para México, Guatemala, Belice y El Salvador no hay reportes. La última observación en Nicaragua fue el 14 de diciembre del 2015, y en Costa Rica, donde es muy difícil de hallar, el 24 de agosto de este año, documentado por una foto de pésima calidad según el propio usuario que la tomó.

INTENTOS FALLIDOS

Romel Romero, nuestro maestro y amigo, regresando de un viaje de trabajo por una zona rural del centro de Honduras escuchó a estas ruidosas aves. A pesar de la sorpresa, gracias a su extraordinaria memoria auditiva las reconoció de inmediato. Detuvo su vehículo y luego de una exhaustiva búsqueda logró fotografiarlas. Fiel a su estilo, este experto observador de aves hondureño nos compartió la información y nos propuso ir a buscarlas. Seguramente habría más ejemplares por allí.

Pernoctamos en Siguatepeque, una tranquila ciudad en el centro de Honduras, y a la seis de la mañana once personas provenientes de diversos lugares de Honduras nos montamos en dos camionetas con el único propósito de encontrar el Red-throated Caracara[4]. En el grupo había observadores de aves expertos como John Van Dort, Francisco Dubón, Héctor Moncada, Oscar Suazo y Ricardo Aguilar, fotógrafos eximios como Kathy y Alejandro Sikaffy, además de Karina y Ashley, esposa e hija de Romel.

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El día estaba oscuro y lluvioso, tal como indicaba el pronóstico. Nos dirigimos hacia el noreste por un camino que rápidamente se hizo de tierra. Gracias a la tracción 4 x 4 de las pickups pudimos avanzar sobre el barro y vadear algunos pequeños arroyos; ante los signos de una posible tormenta alguno propuso desistir del intento. Sin embargo, primó el deseo de arriesgarnos y continuar el viaje por un camino sinuoso que bajaba y subía.

Tras andar más de una hora, al aproximarnos al punto donde Romel Romero había visto los dos ejemplares, las nubes comenzaron a alejarse, permitiendo que el sol asome sus rayos. Cuando nos detuvimos cerca de las 7.30 de la mañana en el sector Tierras Blancas (14.7092,-87.6973), Municipio de La Trinidad, Departamento de Comayagua, el cielo se había aclarado. Nos encontrábamos en la cresta de una montaña a 630 metros sobre el nivel del mar, que servía de mirador hacia un fértil valle tras el cual se levantaba otro cerro. La vista era imponente.

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Repentinamente apareció un buen número de payasos, un tipo de pájaro carpintero de aspecto colorido (en inglés Acorn Woodpecker, nombre científico Melanerpes formicivorus).

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También contemplamos, entre otros, a un halconcito llamado en español cernícalo americano (en inglés, American Kestrel, nombre científico Falco sparverius[5]) y, apoyado sobre un poste de madera, un pequeño Rusty Sparrow (nombre científico Aimophila rufescens).

DSC05659.JPGRomel reprodujo desde su celular el canto del caracara garganta roja audible a considerable distancia gracias a un parlante con tecnología bluetooth; en algún momento se oyó la respuesta a lo lejos pero no fue posible identificar de dónde provenía el sonido. El aliciente más significativo provino de un agricultor que apareció en el camino con su machete. Al consultarle nos dijo:

Siempre se escucha; es un ave negra de cuello rojo y pico ganchudo. Aquí le decimos “cuentacacao”.

Sentimos que estábamos más cerca.

Luego de casi una hora en nuestra primera parada, avanzamos cerca de un kilómetro más hasta el sector Terreros (14.7104,-87.6857), a 650 metros sobre el nivel del mar.

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Mientras detrás nuestro se alzaba un bosque mixto de pino-encino, seguíamos desde la carretera de tierra pendientes de oír el canto del caracara garganta roja.

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De pronto en el cielo aparecieron numerosos buitres negros, conocidos en Honduras como zopilotes cabeza negra (en inglés, Black Vulture; nombre científico Coragyps atratus) y gavilanes de ala ancha (en inglés, Broad-winged Hawk; nombre científico Buteo platypterus). En esa media hora volvimos a llamar al caracara garganta roja sin éxito. ¿Estaría realmente allí o la observación que Romel había hecho durante la semana fue pura casualidad?

EN BUSCA DEL CARACARA GARGANTA ROJA

Decidimos seguir avanzando. Llegamos a La Trinidad, un pequeño pueblo, cabecera del municipio del mismo nombre, que vive de la agricultura y la ganadería. Vimos la iglesia, erigida hace justo un siglo, y aprovechamos para hacer consultas. Todos coincidían que el ave estaba en la zona. Nos brindaron la misma descripción que el campesino y el mismo nombre: cuentacacao.

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Seguimos nuestro viaje cuando alguien señaló la copa de un árbol ubicado a unos 30 metros sobre un montículo . Bajamos de los autos pensando que había visto el ave que buscábamos. Sin embargo, eran dos caracaras comunes o quebrantahuesos, (en inglés Crested Caracara; nombre científico Caracara cheriway), muy parecidos al que conocemos en Argentina como carancho (nombre científico Caracara plancus). No tuvimos tiempo de fotografiarlos pues volaron de inmediato.

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Crested Caracara (nombre científico Caracara cheriway); foto tomada en 2015

Avanzamos unos 150 metros más (ubicación 14.7114,-87.6604) y de repente oímos muy cerca de nosotros su inconfundible canto, que suena parecido a ca-cou, ca-cou, de allí lo del nombre cuentacacao. Una pareja de caracaras garganta roja estaba frente de nosotros. Aunque se movió de inmediato seguimos oyendo las ruidosas voces. Vimos otro ejemplar a nuestra derecha y luego de avanzar unos metros, uno posando directamente frente a nosotros en una rama elevada. Además, se veía la pareja en una zona oscura cubierta por hojas del mismo árbol. En total había cinco.

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Cruzamos un alambre de púas y pudimos observar, fotografiar y filmar desde cerca el ejemplar perchado, quizás un poco más joven que los otros. Se quedó allí largamente, durante más de 15’. Pudimos admirar esta ave de gran porte en toda belleza.

Luego dos ejemplares volaron hasta una rama seca y se dejaron fotografiar allí por unos instantes.

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Misión cumplida. Habíamos podido ver al fin esta peculiar ave cuya supervivencia en México y Centroamérica se encuentra en riesgo.

ACERCA DEL CARACARA GARGANTA ROJA

El caracara garganta roja es altamente territorial y de gran tamaño, pues mide entre 53.3 y 63.5 cm. Su extensión de alas llega a 114.3 cm. No presenta dimorfismo sexual[6].

Su cabeza y cuerpo son de color negro con panza blanca y patas rosadas o rojas; su pico amarillo está rodeado de una cera[7] color celeste; desde luego, su garganta es roja, lo mismo que sus ojos.

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Habita en bosques de hoja ancha y de pino, a una altura que varía de los 500 a 1000 metros sobre el nivel del mar, al menos en Honduras[8]. Anda solo, en pareja o en grupos pequeños; su vuelo es lento.

Contra lo que se cree no es un ave carroñera. Se alimenta principalmente de larvas de abejas y avispas (hurgando en sus nidos) pero también de insectos adultos[9]. Coloca dos a tres huevos blancuzcos con manchas rojizas y amarronadas[10].

Ya los expertos Steve Howell y Sophie Webb al publicar su famoso libro en 1995 sobre aves de México y norte de Centroamérica presumieron que el caracara garganta roja se encontraba extirpado de la región. En aquel entonces utilizaron su anterior nombre científico, Daptrius americanus. Ernest Preston Edwards también en su libro de aves de México y áreas adyacentes, publicado en 1998, los considera extirpados de esas zonas[11]. Por todo ello, haber admirado estas magníficas aves, tan difíciles de hallar, fue uno de esos momentos que recordaremos toda la vida.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] BirdLife International (2018) Species factsheet: Ibycter americanus. Downloaded from http://www.birdlife.org on 25/10/2018

[2] Davis, C. and S. McCann (2014). Red-throated Caracara (Ibycter americanus), version 1.0. In Neotropical Birds Online (T. S. Schulenberg, Editor). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/nb.retcar2.01

[3] www.ebird.org, © Audubon and Cornell Lab of Ornithology

[4] Los observadores de aves preferimos usar los nombres en inglés pues en todos los países donde se habla esa lengua (de Estados Unidos a Australia, del Reino Unido a Sudáfrica) las aves mantienen el mismo nombre; en cambio, los nombres populares en español suelen cambiar no solo de país en país, sino de pueblo en pueblo.

[5] Aclaramos el uso de las mayúsculas y minúsculas en las especies animales: los nombres populares en español van en minúscula (uno no escribe “una Jirafa” sino “una jirafa”; en inglés se escriben con la letra inicial en mayúscula. Finalmente, los nombres científicos se escriben con dos palabras en latín; la primera, con la letra inicial en mayúscula expresa el género y la segunda, toda en minúsculas, expresa la especie).

[6] Gallardo, Robert J., “Guide to Birds of Honduras”, Edición de autor, 1ª Edición, 2014, p.236.

[7] “Cera” en español (“cere” en inglés) es una membrana que se encuentra en la parte superior del pico de algunas aves

[8] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America, Peterson Field Guides, 2016, p.218

[9] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.236.

[10] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.212

[11] Preston Edwards, Ernest “The birds of Mexico and adjacent areas”, University of Texas Press, Austin, 3ra. Edición, 1998 (4ta. Reimpresión, 2005), p.186


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos