NI MACRI, NI CRISTINA: LAS PATAS DE LA MENTIRA (por Pablo R. Bedrossian)

Cuando en 2015 Mauricio Macri derrotó a Daniel Scioli, muchos interpretaron que se trató de un voto castigo a la gestión kirchnerista. Del mismo modo, debido al terremoto económico vivido en la Argentina desde 2018, un hipotético triunfo de la fórmula Fernández – Fernández de Kirchner se debería más al voto castigo contra actual gobierno que por méritos de la fórmula del apellido idéntico.  

Sin embargo, no vamos a hablar del voto castigo sino de fórmulas castigo para el pueblo argentino. Por un lado, el oficialismo no termina de comprender que su fracaso económico le ha hecho perder muchos más votos que el exiguo porcentaje (alrededor de un 3%) que le dio la victoria en 2015. Parece estar en un estado alucinatorio en el que cree que la gente votará por miedo y no por los resultados de su gestión. Si a alguien le queda duda que la negación alimenta la utopía de la reelección, lo invito a ver este video donde el fracaso de hoy es definido en el ayer.

Más sorprendente aún que la nominación de Alberto Fernández para Presidente de la Nación por parte de Cristina Fernández de Kirchner es la aceptación por parte del primero, después de todo lo que dijo sobre su nueva jefa. De paso, es obvio que el rol de Fernández (Alberto) no es puramente decorativo: fue elegido como defensor de Cristina Kirchner con el propósito de evitar el castigo de la Justicia, amenazando a los jueces con la revisión de sus fallos. El grado de hipocresía del candidato a la Primera Magistratura queda demostrado en este video.

Finalmente el premio “Panqueque”, un tipo de crepa que se da vuelta como una tortilla, se lo ha ganado Sergio Massa, hoy primer candidato a diputado por el kirchnerismo en la Provincia de Buenos Aires. Es muy difícil oírlo sin ponerse colorado (de rabia o vergüenza, Ud. decide) para darse cuenta cómo, al igual que en el caso de Alberto Fernández, no puede confiarse en su palabra. O mintió antes o mintió ahora. ¿Alguna vez habrá dicho la verdad?

Ante tanta falsedad y de tanta hipocresía, uno se pregunta ¿esto es lo mejor que tienen los partidos mayoritarios para ofrecer? Argentina necesita valores: valores que se demuestren en el cumplimiento de las promesas y en una conducta transparente, eficaz y despojada de narcisismo. Los buenos ejemplos deben ser dados desde arriba. Por eso, es hora de pensar diferente y no caer en la trampa de la polarización. No vote por miedo sino por un cambio de verdad.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados, a excepción de los videos.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Los videos fueron tomados de los canales de Youtube y solo se comparten los links para su reproducción desde el sitio donde se encuentran alojados.