“SORJONEN” (EN INGLÉS “BORDERTOWN”) – UN DRAMA POLICIAL A LA FINLANDESA (por Pablo R. Bedrossian)

“Sorjonen”, que en inglés ha sido titulada “Bordertown”, es una serie policial finlandesa que lleva tres temporadas de 10 capítulos cada una. Trata sobre Kari Sorjonen (interpretado por Ville Virtanen), un policía altamente intuitivo, cuyo método de trabajo se basa en la famosa técnica del “palacio de la memoria”. Su forma de razonar e interactuar, no solo con colegas y sospechosos sino con su propia familia, lo hacen una persona distinta, dueña de un extraordinario pensamiento lateral pero, a la vez, incapaz de adaptarse a convenciones sociales y a expectativas ajenas, requeridas para una sana convivencia.

Podría decirse que la serie no trata sobre los casos sino sobre el personaje. Kari Sorjonen es un experto en lo que llamaríamos “crímenes mayores”. Se traslada desde Helsinki, la capital de Finlandia, a Lappeenranta, una pequeña ciudad cercana a la frontera con Rusia, con el propósito de pasar más tiempo con su familia; sin embargo, su adicción al trabajo y su obsesión por resolver enigmas le generan conflictos lo impiden. En cada temporada los casos que enfrentan son cada vez más complejos por lo que aquella declarada intención hogareña siempre está en jaque y con frecuencia tambalea.

Debido a la cercanía geográfica, el relato por momentos se traslada a San Petersburgo, la bella ciudad imperial rusa. Desde luego, Sorjonen no está solo: la Unidad de Crímenes Mayores está integrada por otros personajes, entre los que se destaca la exagente rusa Lena Jaakkola (encarnada por Anu Sinisalo) cuya hija Katia es amiga de Janina, la hija de Sorjonen; ambas protagonizan momentos muy importantes de la serie.

Para nuestra cultura latina, entender alguno de los casos no es sencillo. Algunas acciones que son socialmente aceptables para nosotros son inaceptables en Finlandia y viceversa. Sin embargo, más allá de la experiencia transcultural que representa ver cómo piensan y viven en otras latitudes, también surge la universalidad de la experiencia humana: las emociones, los deseos y las contradicciones que se exponen en la serie.

Con sus gestos ampulosos y a veces desconcertantes Sorjonen manifiesta una personalidad diferente, moldeada desde la niñez. Creemos que la creación de este personaje es el principal aporte de esta saga; sin él, los casos no tendrían nada que los diferenciara de otras series.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

“DEADWIND”, UNA MINISERIE FINLANDESA PLENA DE INTRIGA (por Pablo R. Bedrossian)

Deadwind 02Por recomendación de mi hermano Alejandro, vi la miniserie “Deadwid”, un thriller finlandés presentado por Netflix. Se trata de la investigación de la muerte de una mujer llamada Anna Bergdahl a cargo de la detective local Sofia Karppi y el novato en Homicidios Sakari Nurmi, desarrollada en doce capítulos.

Durante el proceso investigativo se proponen múltiples hipótesis al espectador entre las que se encuentran la crianza de la víctima en grupo religioso radical, un drama en su pareja y el espionaje corporativo, entrando en juego múltiples intereses. Obviamente, la tensión va creciendo en los últimos capítulos hasta llegar al desenlace. Sin embargo, es una historia interesante que vale la pena ver desde el principio.

Deadwind 03Las actuaciones son creíbles y revelan una agresividad contenida debajo de una nórdica corteza de frialdad, discreción y diplomacia. Además, hay dos factores que, en mi opinión, valen la pena resaltar porque proveen a Deadwind de un toque diferente:

Del punto de vista cinematográfico, el relato es lento y se desarrolla como si todo transcurriera en un ámbito sórdido y oscuro. En las numerosas tomas de Helsinski, la capital de Finlandia donde acontece la mayor parte de la historia, se presenta una ciudad desierta, casi sin autos ni personas.

Deadwind 04Del punto de vista cultural, se desnuda la enorme diferencia entre la policía finlandesa y la de nuestros países latinos. Alguna vez vi un reality show protagonizado por la Policía de la Provincia de Buenos Aires y no puede ser mayor el contraste. Deadwind comunica un reflexivo ambiente minimalista, donde el jefe más que un directivo es un facilitador, y las reuniones una suerte de terapia de grupo. No hay ni prepotencia, ni hostilidad.

Concluyendo, pruebe a verla, abra los ojos a la historia y a sus detalles y forme su propia opinión.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.