EL REY ZOPE, EL FAMILIAR CENTROAMERICANO MÁS DISTINGUIDO DEL CÓNDOR ANDINO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

De los cutes, jotes o zopilotes, el más espectacular es el rey zope, rey gallinazo o jote real (Sarcoramphus papa), también llamado cóndor de la selva. Mide unos 81 cm de altura y tiene una envergadura de hasta 193 cm[1]. Pertenece a la familia Cathartidae, conformada por buitres, que incluye siete especies americanas incluyendo al asombroso cóndor andino (Vultur gryphus).

Sin duda, el rasgo más notable de esta majestuosa ave es su cabeza de piel sin plumas, arrugada y multicolor, incluyendo rojo, anaranjado, amarillo, negro y rosado. De toda la familia es la única que posee el iris de una tonalidad amarillo pálida, con anillo periocular rojo y el pico negro con sus extremos rojos. Justo antes del pico tiene unas excrecencias llamada carúnculas de colores naranja y rojo. El cuerpo es blanco con parte del cuello gris oscuro y el extremo de las alas color negro. Las patas son de color gris. En vuelo se la observa con un patrón blanco y negro.

Ambos sexos son semejantes, aunque a diferencia del cóndor andino, la hembra es de mayor peso que el macho (3000 g en los machos y de 3780 g en las hembras)[2].

Tienen una amplia distribución desde el sur de México hasta Argentina (solo no se encuentra en Chile y Uruguay). En Honduras, donde vivimos, se encuentra en todo el país, con mayor presencia en la Biósfera del Río Plátano. Los países con menos registros en eBird a la fecha de este artículo son Nicaragua y El Salvador. Los de mayor número de observaciones (que superan en varios miles a todos los demás) son Costa Rica y llamativamente Belice. Habitan en bosques tropicales y también en las sábanas y pastizales aledaños. Es más fácil encontrarlo en zonas altas.

Su nombre (sarko significa carne y ramphos hace referencia a un pico aguileño) proviene de la dominancia que tiene sobre las otras especies al abrir la carroña. La dureza de su pico le permite abrir el cuerpo de un animal muerto y tener la iniciativa en aprovechar el alimento[3]. Recordemos que los buitres son importantes en la cadena alimentaria pues al tener como dieta animales muertos, evitan que las bacterias que se multiplican durante la descomposición cadavérica se conviertan en foco de enfermedades. En ausencia de carne comen frutas.

Foto de un ejemplar adulto en cautiverio, en el Parque de Aves y Reserva Natural Macaw Mountain, Copán Ruinas, Honduras que solo recibe aves nacidas y criadas en cautiverio.

Comparte con el cóndor andino lo que llamaríamos lentitud reproductiva pues su crecimiento y desarrollo demora mucho más que en el resto de las aves. Aparentemente son monógamos y se ha observado en cautiverio el cortejo nupcial. Anidan en huecos de árboles, paredes rocosas, matorrales densos y arbustos a nivel del suelo. No hacen nidos[4]. La pareja participa de la incubación y el cuidado de su cría. La incubación en cautiverio toma de 58 a 60 días.

Jack Clinton, que estudió los cambios de plumaje para estimar la edad, identifica etapas: “El primer año se puede diagnosticar por la presencia de plumón. Las aves de dos años empiezan a mostrar coloración blanca en las áreas ventrales. Este reemplazo de plumas negras por blancas continua hasta que las aves alcanzan los cuatro años, cuando tienen un aspecto moteado resultado de una matriz de plumas blancas y negras en el dorso. La etapa final de maduración del plumaje ocurre a los seis o siete años cuando las manchas negras en las plumas cobertoras superiores son finalmente reemplazadas por plumas blancas”[5].  

Aunque menor que la del cóndor, posee una larga vida pues puede llegar a los 30 años. En general vuela en solitario; cuando la hemos podido observar en vuelo nos llamó la atención su lentitud.

LA FAMILIA

Pertenece a la familia Cathartidae, que incluye siete especies americanas: el cóndor andino (Vultur gryphus) y el cóndor californiano (Gymnogyps californianus), el rey zope y cuatro jotes, cutes o zopilotes, sinónimos para describir buitres (en inglés vultures), un grupo de típicas aves carroñeras. Debido a la diversidad de nombres que se les da en español, las vamos a mencionar en inglés, aclarando que están presentes en todos los países de Centroamérica.

Black Vulture (Coragyps atratus)

Turkey Vulture (Cathartes aura)

Lesser Yellow-headed Vulture (Cathartes burrovianus). Un detalle interesante es que eBird solo registra 9 observaciones (5 de ellas con fotos) para El Salvador a la fecha de la publicación de esta nota.

Finalmente, como parte de la familia se encuentra el Greater Yellow-headed Vulture (Cathartes melambrotus) que solo habita en Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales del valle de Sula a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.76

[2] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, “Bioecología y estado de conservación del cóndor de selva Sarcoramphus papa Linnaeus, 1758 (Cathartiformes: Cathartidae): Revisión a nivel de Sudamérica”, Biotempo 2011, Volumen 11, p.25

[3] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.25

[4] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.27

[5] Clinton Eitnirar, Jack, “Estimating age classes in King Vultures (Sarcoramphus papa) using plumage coloration”, Journal of Raptor Research, The Raptor Research Foundation, Inc.,  marzo 1996, p.37


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

UN HALCÓN COLLAREJO JUVENIL (MICRASTUR SEMITORQUATUS) EN CAMPISA (por Pablo R. Bedrossian)

Micrastur semitorquatus juvenil 01

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

Como integrante del Comité Ambiental de Residencial Campisa, un proyecto urbanístico ubicado en el noroeste de San Pedro Sula, Honduras, desde 2007 me he dedicado a la observación, registro, identificación, y estudio de la fauna silvestre que nos rodea. Comparto ahora el hallazgo que hicimos allí de un bello halcón collarejo juvenil (cuyo nombre científico es Micrastur semitorquatus).

EL LUGAR

Residencial Campisa es un complejo habitacional que sirve también como refugio de vida silvestre. La filosofía de su desarrollador, Promotora del Norte, de su Patronato, de su Comité Ambiental y de su comunidad es la preservación del medio ambiente. Está ubicada en la formación ecológica de bosque seco tropical. Presenta una cobertura vegetal típica de las urbanizaciones -con arborización, engramado y  jardinería- pero en su mayor proporción es una reserva natural con cobertura vegetal continua. Ocupa un espacio de aproximadamente 300 hectáreas. Comprende la parte oeste del cerro Campisa. El terreno donde se erige es irregular, con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con áreas planas en el sector sur este -mayormente- y norte. Hay dos zonas o “etapas” con viviendas, sin edificios comerciales. Se ha creado una zona de amortiguamiento entre ambas: es una extensa área verde que permite la libre circulación de todas las especies, desde las fuentes de agua hasta la zona central del cerro estableciendo así un “corredor biológico“.

La parte plana está surcada por un canal de agua que fluye de norte a sur entre ambas Etapas. En su centro se creó una laguna artificial que ha atraído a un importante número de aves. El canal servía de límite noroeste y oeste a Residencial Campisa, pero desde la adquisición e incorporación al proyecto de una nueva área habitacional denominada La Hacienda, un vasto trecho ha quedado dentro del proyecto, separando La Hacienda de la Segunda Etapa.

EL HALCÓN COLLAREJO

Micrastur semitorquatus 01En junio de 2008 el vecino Jorge Arévalo me envío una foto de un ave para identificar. Aunque se trataba de una vista dorsal, era un inconfundible Micrastur semitorquatus[1], popularmente conocido como  halcón collarejo. Su nombre proviene de una banda blanca alrededor del cuello que recuerda a un collar. Su larga cola tiene cuatro bandas blancas características. Los adultos miden de 50.8 a 61 cm y su envergadura alar alcanza los 94 cm[2]. En castellano también recibe otros nombres populares, tales como halcón montés collarejo, halcón montés grande, halcón de monte acollarado, halcón del bosque de collar, halcón selvático de collar, halcón selvático barrado o guaquillo collarejo.

Micrastur semitorquatus 02En enero de 2011 lo vi por primera vez. Se dejaba ver con frecuencia, generalmente en un hueco de unos 80 cm de alto por 50 cm de ancho, ubicado en la unión entre el tercero y el último cuarto de un enorme gualiqueme (Erythrina sp.) de unos 20 metros de altura. También en ocasiones se posaba en árboles aledaños. Sólo una vez lo vi desde una distancia de unos cinco metros, en una rama a unos dos metros del suelo. La última observación de ese año fue en abril.

En 2012 lo vi únicamente en abril, pero, hay que tener en cuenta que el horario donde se lo veía con mayormente en 2011 era a las 6 AM, horario en el que me era difícil iniciar las observaciones.

Micrastur semitorquatus juvenil 03En 2013 la primera observación fue de a fines de marzo, y la última a fines de abril. También fue documentado fotográficamente por el vecino Héctor Santos.

Hasta allí había inferido las siguientes conclusiones:

  1. No estaba seguro si siempre se trataba del mismo individuo. En las fotos no se observaban diferencias.
  2. Si fuera el mismo individuo, debería tener una memoria prodigiosa para recordar exactamente el sitio.
  3. Nos visitaba en época que recibimos otras aves migratorias, de enero a abril aproximadamente.
  4. Solía ocupar el hueco que había en lo alto del gualiqueme (Erythrina sp.) que estaba junto al canal de agua, muy cerca de la laguna

En este video mostramos un Micrastur semitorquatus adulto vocalizando:

Micrastur semitorquatus juvenil 02A fines de mayo de 2013, para mi sorpresa, vi un juvenil de Micrastur semitorquatus justo en el hueco que solía ocupar el adulto. Fue la única observación (documentada por fotografías y video, tal como las del adulto). Estaba solo; en ningún momento vi un ejemplar adulto en las cercanías. Sus características eran el color marrón o café en la cabeza, dorso y alas, el pecho y el vientre moteados con colores café y beige, el pico, “cera” (que es lo que está arriba del pico) y “lores” amarillos, y presentaba la inconfundible banda en el cuello de color blanquecino.

Presentamos el video del Micrastur semitorquatus juvenil que observamos el 25 de mayo de 2013:

¿DÓNDE NACEN LOS PICHONES?

Micrastur semitorquatus juvenil 03

A partir de allí hice una investigación bibliográfica.

Quien escribe ya había publicado el artículo “Collared Forest-Falcon (Micrastur semitorquatus), observación de un ejemplar en Residencial Campisa”[3] donde diferenciaba los halcones verdaderos (los “true falcons”) de los halcones de bosque (los “forest-falcons”); en referencia a los últimos, había mencionado que hacen sus nidos en huecos de los árboles.

Stiles & Skutch en “Birds of Costa Rica” dicen que los Collared Forest-Falcon hacen sus nidos en cavidades naturales de árboles grandes pero que los huevos no han sido descritos[4].

Howell & Web afirman, citando a Cobb (1990), que raramente pueden anidar en edificios abandonados, y, citando a Wetmore (1994), que ponen dos huevos marrones o pálidos claros con moteado marrón oscuro[5].

Micrastur semitorquatus juvenil 05Claudia Cinta Magallón y Carlos Bonilla Ruz, a raíz de un nido de Micrastur semitorquatus previamente ocupado por Ara militaris, en El Refugio, Jalisco, México, hacen en la Revista Mesoamericana una exhaustiva revisión bibliográfica:

“Micrastur semitorquatus considerada como especie secundaria en el uso de cavidades – nidos (Waters et al., 1990), se ha registrado empleando nidos usados previamente por otras especies como Ara ambiguus y Coragyps atratus (Thorstrom y Morales, 1993; Thorstrom et al., 2000). También se ha reportado no solo la utilización del nido sino el acoso a una pareja de Ara ambiguus en Ecuador, consumando el despojo con la expulsión física del pollo que habitaba dentro del nido (López-Lanus, 2000)” [6].

“Son escasos los estudios que se han llevado a cabo sobre la biología reproductiva de M. semitorquatus. Mader (1979) registra el primer nido en Venezuela, mientras que los estudios de Thorstrom (1990) y Thorstrom et al. (2000), proveen un panorama más completo acerca de su reproducción, comportamiento, vocalizaciones, nidos y huevos”.

Micrastur semitorquatus juvenil 05Estos investigadores ubicaron un nido en un árbol vivo de parota (Enterolobium cyclocarpum), en un agujero sobre el tronco principal aproximadamente a cinco metros de altura. El nido –que estaba al cuidado de los habitantes del lugar- había sido utilizado por una pareja de guacamayas verdes (Ara Militaris), que habían criado un pichón que abandonó el nido meses antes. Cuando ascendían a estudiar el nido vieron salir volando el Micrastur semitorquatus. Al subir al nido se encontraron tres huevos de color pardo claro con pequeñas máculas pardo oscuras y tintes rojos. Midieron dos de los tres huevos (44.15 x 35.20 mm y 40.42 x 30.41 mm, respectivamente). Tomaron muestras del sustrato del nido el cual contenía restos de piel y un trozo de cadera de reptil del género Ctenosaura, así como una tibia de chachalaca (Ortalis sp.)… Hallaron también restos de insectos, plumas, hojas y semillas en un sustrato limpio, principalmente compuesto por trozos finos de madera. Estos últimos restos, dada su escasa presencia no fueron analizados.

Resumiendo:

  •  La presencia del nido en el hueco de un árbol grande concuerda con las observaciones de estos investigadores y con lo descrito por Thorstrom et al. (1990).
  • Aparentemente el Micrastur semitorquatus no tiene preferencia por alguna especie de árbol para hacer sus nidos.
  • Aunque vimos solamente un juvenil, la especie pone de dos a tres huevos, por lo que podría haber habido otro pichón.
  • En cuanto a las características fenotípicas del halcón collarejo juvenil, coinciden con las descritas por los autores de los libros.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


VIDEOS DEL MICRASTUR SEMITORQUATUS ADULTO Y JUVENIL

Micrastur semitorquatus adulto:

Micrastur semitorquatus juvenil:


REFERENCIAS

[1] Habitualmente utilizamos los nombres científicos de los animales porque son universales; la primera palabra, cuya primera letra va en mayúscula, describe el género; la segunda, en minúsculas, enuncia la especie. A veces utilizamos también los nombres populares en inglés, pues son los mismos en todos los países de habla inglesa. En cambio, en castellano encontramos que los nombres populares varían de país en país, y de región en región. Esta misma ave en México se conoce como guaquillo collarejo.

[2] Gallardo, Robert J., “Guide to the Birds of Honduras”, 2015, limited edition, p.235

[3] https://pablobedrossian.wordpress.com/2011/02/10/collared-forest-falcon-micrastur-semitorquatus-observacion-de-un-ejemplar-en-residencial-campisa/

[4] F. Gary Stiles & Alexander F. Skutch, “A Guide to the Birds of Costa Rica”, 1989 (reimpresión 1995), p.115,  Comstock Pulishing Associates, A division of Cornell University Press.

[5] Howell, Steve N.G. & Webb, Sophie, “A Guide to the Birds of Mexico and Northern Central America”, 1995 (reimpresión 2007), p.215, Oxford University Press.

[6] Magallon, Cinta, Claudia Cristina y Bonilla Ruz, Carlos Raúl, “Reporte de un nido de Micrastur semitorquatus previamente ocupado por Ara Militaris en El Refugio, Jalisco, México”, Revista Mesoamericana 13(3), Noviembre 2009.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.