Serie GRANDES PELÍCULAS Y FILMS NOTABLES
Título: “The Truman show”
Director: Peter Weir
Protagonistas: Jim Carrey (Truman Burbank), Ed Harris (Chistof), Laura Linney (Meryl Burbank), Natascha McElhone (Sylvia), Noah Emmerich (Marlon)
Año: 1998
Truman Burbank (encarnado por Jim Carrey) es un hombre joven, casado, que ignora que desde antes de su nacimiento es el protagonista central de un reality show. Su vida está registrada por 5,000 cámaras y transcurre dentro del estudio de cine y televisión más grande que se haya construido, Seahaven.
El creador y director del Truman Show es Christof (interpretado por Ed Harris), una suerte de gran titiritero. La televisación, emitida las 24 horas del día, tiene alcance global y atrae a millones de personas.

La vida del personaje es común y predecible, aunque marcada por la temprana “muerte” del “padre” (con comillas porque es la muerte actuada de un padre ficticio) y una “madre” sobreprotectora. Luego sabremos que Truman fue elegido entre cinco niños provenientes de embarazos no deseados, por ser el primero en nacer; además es el primer caso de un niño adoptado legalmente en la vida real por una corporación.
Sin embargo, un hecho puntual rompe con la vida rutinaria de Truman: el mutuo enamoramiento con Sylvia, una extra del show, que es separada de él en forma forzada. Para evitar que persista, le dicen que la familia se la llevará a Fiji. A partir de allí se tensa el nudo de la historia que tiene un digno desenlace.
NUESTRA INTERPRETACIÓN
Consideramos “The Truman Show” una película notable por la originalidad y riqueza de su idea: la vida como un gran reality show ignorado por sus protagonistas. A partir de ella, podemos formular diferentes lecturas.
Una de las interpretaciones posibles es considerar a Truman el hombre y a Christof a Dios. Los nombres mismos (Truman como True Man, en español hombre verdadero, y Christof como Cristo / Dios) sugieren esa idea. Con este enfoque, podría postularse que la vida es un gran reality en el que Dios nos somete a su omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia: Dicho de otra manera, el hombre cree ser libre, pero está sujeto a los límites impuestos por la voluntad de Dios[1]. La paradoja es que depende de Él para obtener su libertad.
Fuera del ámbito teológico, podría entenderse algo parecido: la lucha del ser humano por su libertad: el hombre cree ser libre hasta que descubre el severo control social (ideológico, político y/o mediático) bajo el que se encuentra, por lo que debe decidir si se somete o enfrenta al sistema.

Asociado al tema del control social, hay una tercera manera de comprender el relato: Si una persona no quiere ser condenada al ostracismo o, en términos actuales, a la cancelación, debe adherir a una posición “políticamente correcta” impuesta a través de los medios y las redes sociales[2] (muchas veces socios necesarios del poder político). Sin embargo, cuando el hombre usa el pensamiento y evalúa las evidencias, toma conciencia que lo “políticamente correcto” muchas veces se reduce a dogmas, ficciones creadas para mantenerlo atrapado que le brindan la oportunidad fordiana de «elegir el color del auto siempe y cuando sea negro». Esa toma de conciencia lo lleva emprender una batalla desigual que comienza en su fuero más íntimo.
Vale la pena ver, pensar y repensar “The Truman show”, una película que también anticipa, de alguna manera, los tiempos por venir.
© Pablo R. Bedrossian, 2024. Todos los derechos reservados.
REFERENCIAS
[1] La clásica discusión entre el determinismo y el libre albedrío.
[2] Mediada por la manipulación de algoritmos, las granjas de trolls, la censura al pensamiento diferente bajo la excusa de “mensaje de odio”, etc.

Muy buena la reseña Pablo 👏🏼👏🏼
¡Gracias, Marcelo querido!