CÓMO SER UN EMPRENDEDOR Y NO MORIR EN EL INTENTO (por Pablo R. Bedrossian)

La mortalidad infantil es el número de muertes de niños menores de 1 año durante un año por cada 1000 niños nacidos vivos en el mismo año. Según el Banco Mundial la tasa de mortalidad infantil global en 2018 fue de 29‰, algo menos de 3 muertes de bebés en un año cada 100 nacimientos.

¿Cuál es la tasa de mortalidad infantil empresarial en el mundo? ¿Cuántas empresas cierran durante su primer año de vida? Alrededor del 50% de las empresas mueren antes de los 6 meses y el 80% antes de los 2 años.

Photo by Daria Shevtsova on Pexels.com

Sufrimos por la muerte de casi 3 niños cada 100 con un año de vida, pero no reaccionamos ante el cierre de 50 cada 100 empresas en sus primeros 6 meses, otra tragedia por el esfuerzo, tiempo y dinero perdido. Desde luego, es cierto que se aprende del fracaso, pero el costo es tan alto que disuade a muchos a volver a intentarlo.

POR QUÉ MUEREN RÁPIAMENTE LAS PYMES RECIÉN NACIDAS

No es lo mismo ser un emprendedor que un inversor o un gerente. Uno de nuestros maestros, para ilustrar la diferencia, decía que para cazar un león en el África, el emprendedor indica dónde está el león y cómo cazarlo, el inversor pone el dinero para la cacería y el gerente se ocupa de llegar al lugar y disparar. Aunque son roles muy diferentes, el emprendedor en la práctica suele asumir los tres al mismo tiempo: pone la idea, aporta el dinero y realiza las tareas. Eso puede llevarlo a tomar decisiones equivocadas.

Photo by Minervastudio on Pexels.com

Un estudio sobre emprendimiento en América Latina afirma: “Los emprendedores de éxito prosperan cuando el entorno económico e institucional es favorable e impulsa los rendimientos de la innovación”[1]. Tristemente, lo corriente en nuestra región no es la estabilidad sino la crisis; sin embargo, hemos visto nacer emprendimientos exitosos aun en los momentos más difíciles. Como dice un dicho holandés “cuando hay tormentas algunos construyen refugios y otros construyen molinos”. Entonces, si bien existen causas externas, la mayoría de las veces las nuevas empresas fracasan por sus propias fallas. Presentamos las más más frecuentes.

  1. FALTA DE UN PLAN ESTRATÉGICO

Nadie emprende un camino para ver hasta dónde llega. Del mismo modo, las empresas necesitan saber a dónde quieren llegar, cómo van a lograrlo y cómo van a medir sus avances.

Photo by Mateusz Dach on Pexels.com

Un plan estratégico es un proceso de pensamiento: es la construcción de una cadena de causas y efectos para alcanzar lo que nos hemos propuesto; materialmente, es un documento que pone por escrito lo planificado que sirve como guía. Consta de cinco grandes secciones:

  • Qué queremos lograr
  • En qué entorno nos encontramos
  • A quién nos dirigimos
  • Cómo vamos a lograr lo que nos propusimos
  • Cómo lo vamos a medir

Obviamente, cada una de estas secciones están conformadas por varios elementos, pero para comenzar, si Ud. es emprendedor y no tiene un plan, dedique tiempo a elaborar el suyo.

  • FALTA DE EXPERIENCIA

El famoso boxeador argentino Ringo Bonavena decía “La experiencia es un peine que te da la vida cuando te quedás sin pelo”. La falta de experiencia lleva a muchos emprendedores a ver una autopista allanada cuando, en realidad, enfrentan una carrera con obstáculos.

Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com

Alrededor del 40% de los dueños y socios principales de PYME anteriormente trabajaron en un negocio similar al que poseen, algo muy útil pues acelera la curva de aprendizaje. Sin embargo, la carencia de experiencia directiva suele hundir excelentes iniciativas. Desde luego equivocarse es una forma de aprender; sin embargo, es mucho mejor y menos costoso prevenir que corregir. ¿Qué puede hacer un emprendedor?

  • Prepararse: investigar, estudiar, conocer y aprender
  • Entrenarse: trabajar como empleado en el sector donde quiere ser propietario
  • Asesorarse: contar con un consultor externo que lo guíe
  • Acompañarse: disponer de un mentor o coach
  • Apoyarse: utilizar servicios de desarrollo empresarial provistos por terceros
  • FALTA DE CAPITAL DE TRABAJO

El capital de trabajo son aquellos recursos económicos que requiere la empresa para poder operar; se los conoce como activos corrientes, tales como dinero en efectivo, inversiones a corto plazo, cuentas por cobrar e inventarios. Al iniciar operaciones las PYME enfrentan dificultades para acceder al crédito. Esto se debe a que en la mayoría de los países los bancos exigen demasiados requisitos, cobran altas tasas de interés y solicitan garantías excesivas.

Photo by Alexander Mils on Pexels.com

Compartimos aquí cinco claves para una sana administración:

  • Haga y controle su presupuesto
  • Como difícilmente obtenga un crédito, asegúrese sus fuentes de financiación
  • No incurra en costos fijos que sobrecargan su presupuesto; no gaste en lo que no necesita
  • Sepa cómo obtendrá fondos si debe pagar a sus proveedores antes de cobrar a sus clientes
  • Recuerde: inventario que no rota es dinero que no dispone.
  • FALTA DE MEDICIÓN Y ANÁLISIS

No se gestiona lo que no se mide. Toda empresa necesita un tablero de comando, un set de indicadores que permita la medición y control del negocio. Por tanto, defina qué actividades y resultados necesita medir para saber si avanza o retrocede.

Photo by Lukas on Pexels.com

Elija las unidades de medida, fije metas y revise periódicamente si los resultados alcanzan las metas o se encuentran por debajo. Esa evaluación le permitirá identificar dónde radican sus fortalezas y dónde se encuentran sus debilidades y le permitirá definir acciones para corregirlas.

RESUMIENDO

Parafraseando a Charles Darwin, “sólo las empresas que mejor se adapten al medio ambiente sobrevivirán”. Para evitar la mortalidad infantil de su proyecto, enfóquese en cuatro aspectos: planificación, gestión, financiación y medición. ¿Tienes un sueño? ¡Despiértese y vaya por él!

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Lederman, Daniel; Messina, Julián; Pienknagura, Samuel; Rigolini, Jamele, “El Emprendimiento en América Latina – Muchas Empresas y Poca Innovación – Resumen”, Banco Mundial, 2014, p.1

“VOICE” (EN ESPAÑOL “VOZ”), UN POLICIAL AL MÁS PURO ESTILO COREANO (por Pablo R. Bedrossian)

Teníamos interés en conocer cómo son las series de televisión coreanas. Decidimos ver “Voice” (en español “Voz”), un policial protagonizado por una oficial que posee una extraordinaria capacidad auditiva y un experimentado detective rebelde y amante del alcohol. Ambos han pasado por una durísima prueba: una noche perdieron seres queridos en manos de un mismo asesino desconocido por causas que ignoran.

La oficial crea una división llamada “Hora de Oro” que atiende llamados de emergencia realizados al 112 que deben asistirse en menos de 10’, sabiendo que cuanto más tiempo transcurre menos posibilidades hay de resolver la situación. El detective se integra a ese grupo de trabajo con gran desconfianza, pero a medida que observa las evidencias cambia su percepción y toma conciencia que el problema radica en la corrupción existente a todo nivel.

Son 16 capítulos de una hora que, si bien siguen el hilo que busca aquel misteriosos asesino mencionado al inicio, presentan casos individuales que se resuelven recién en la mitad del capítulo siguiente.

Tal como nos imaginábamos, para nuestra cultura es un tipo de cine que resulta muy sobreactuado, tan artificial como cargado de gestos exagerados, y, a la vez, muy maniqueo, donde los buenos son muy buenos y los malos son muy malos. Sin embargo, a pesar de este enfoque que para nuestr contexto puede parecer ingenuo y pueril, la trama atrapa por la acción y por algunas escenas muy bien concebidas. Demasiada ficción, pero entretenida.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

LA CASA DE SUIPACHA 936 – 940, OTRA JOYA ART NOUVEAU DE BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES

Riga, capital de Letonia, es considerada la ciudad con mayor número de construcciones art nouveau del mundo (unos 700 edificios). Sin embargo, Buenos Aires no se encuentra muy lejos si incluimos todas las variantes de ese amplio movimiento que a fines del siglo XIX sacudió Europa y más oportunamente llamamos modernismo.

El modernismo surgió a finales del siglo XIX; le dio preponderancia a la decoración, a la elegancia, a las ondulaciones, a la naturaleza, relegando la técnica y la simetría a un segundo plano. Recibió distintos nombres: Sezession en Austria, Jugendstil en Alemania, Art Nouveau en Francia, modernismo en Cataluña, Liberty o Floreale en el norte de Italia. En Buenos Aires, construcciones como la Casa Calise, El Palacio de los Lirios o la Casa de los Azulejos testifican hasta el día de hoy de ese innovador ideal de belleza.

LA CASA DE SUIPACHA 936/40

La casa de Suipacha 936/40 es una verdadera joya modernista. Fue construida en 1913[1] por el arquitecto Bernardo Milli, cuyo nombre está grabado en la fachada.

Consta de cuatro plantas. Según Iuri Izrastzoff, su diseño sigue las lineamientos de la vertiente italiana, el Liberty milanés con algunos elementos típicamente franceses, “especialmente en el coronamiento de la cúpula, estilo Segundo Imperio, con una maravillosa aplicación o remate de hierro forjado”[2].

En nuestra opinión, los elementos decorativos, que incluyen guirnaldas, mascarones femeninos, angelitos regordetes, elementos florales y una magnífica balconería en hierro negro, convierten a la fachada en una auténtica una obra de arte, embellecida aún más por el granito rosa de su base.

Hemos leído que la casa tiene seis habitaciones y cinco baños. Como no hemos podido visitarla por dentro es hemos podido confirmarlo, pero, de ser así, entendemos que su diseño interior corresponde a un petit-hotel. En cuanto a su estatus, está catalogado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como singular, con nivel de protección cautelar[3].

ACERCA DEL ARQUTECTO

Alejandro Machado, incansable investigador y experto en arquitectura urbana, ya ha identificado 19 obras del arquitecto Bernardo Milli en Buenos Aires, incluyendo viviendas y casas de renta. Se destacan los edificios de Av. Rivadavia 4070/4, Av. Belgrano 2046 y Palos 312[4]. Anat Meidan agrega una vivienda ubicada en Quesada 2568 que, si la dirección es correcta, fue demolida[5]. De las que conocemos la que más se acerca al diseño de la casa de Suipacha 936/40 es la ubicada en la calle Santiago del Estero 137 pero ninguna se encuentra a su altura.

No hemos encontrado datos sobre la biografía del arquitecto. Solamente, una mención muy interesante. Al hablar de Virginio Colombo (creador de la Casa Calise y la Casa de los Pavos) se habla de los “arquitectos italianos no reconocidos por la Sociedad Central de Arquitectos (entre los más meritorios, Francisco Gianotti, Mario Palanti y Bernardo Milli)”[6]. Pensando que Gianotti erigió nada menos que la Galería Güemes y Palanti el Palacio Barolo, es obvio que esta omisión institucional no impidió que el talento se impusiera. En el caso de Bernardo Milli su obra habla por sí mismo.

CONSEGUIMOS UNA ÚNICA HISTORIA Y, A LA VEZ, UNA HISTORIA ÚNICA

Luego de buscar en el barrio anécdotas ocurridas en esta bella casa con aire de petit-hotel encontré una, acaso la única, digna de ser relatada.

Iuri Izrastzoff cuenta en “Fervor por Buenos Aires” que “hasta no hace mucho, en lo que fueron las dependencias domésticas de la residencia, funcionó un lugar nocturno”[7]. La historia tiene que ver con lo que podríamos llamar ese “lugar de citas”.

Cierta noche un incauto caballero que recién había llegado de una provincia del norte argentino – la persona que me refirió la historia no pudo darme más precisiones- vio a una dama muy vistosa junto a la puerta. Impactado por su porte, se acercó a ella y la saludó con el propósito de entablar un diálogo.

– ¡Buenas noches! ¡Qué hermosa es Ud.!

La mujer lo miró y no dijo nada.

– Su belleza me cautiva. No puedo resistirme.

La mujer continuó en silencio, aunque lo miró con desdén y esbozó una leve sonrisa.

– Nunca en la vida me ha sucedido algo así; solo verla y quedar enamorado.

– ¿Quiere pasar?

– ¡Por supuesto!

Parece ser que la mujer lo llevó a una habitación donde ejercía la profesión más vieja del mundo. El hombre, fascinado, tuvo con ella su momento de gloria. Luego la mujer le dijo:

– Son cinco mil pesos

Vaya a saber uno cuánto valía la moneda en aquel momento, pero no era poca cosa. El hombre quedó pasmado, no por el precio sino porque no había advertido que el lugar tenía un uso específico y que la mujer no había sucumbido a sus encantos sino a su dinero. Para complicarlo todo, solo tenía unos magros cientos de pesos en la billetera.

Cuando la mujer lo supo se puso roja porque se dio cuenta de su error: había violado uno de los principios sagrados del gremio: cobrar por adelantado. Sin embargo, al ver al hombre tan avergonzado e ingenuo, lo amenazó con denunciarlo en la comisaría. Sumiso e ignorante de las costumbres de las grandes urbes, atinó a preguntarle:

– ¿Cómo puedo pagarle?

Lo puso a limpiar el cuarto, el pasillo y la vereda. Recién lo dejó ir cerca de las cuatro de la mañana luego de hacerle encerar el piso y sacarle lustre a mano con una franela. El hombre prometió regresar para saldar la deuda y volver a limpiar la casa.

Quien me relató lo sucedido me aseguró ignorar si aquel caballero cumplió o no su palabra, pero agregó:

– De lo que estoy seguro es que antes de volver a dirigir la palabra a una mujer el tipo va a revisar su billetera

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Savlov, Judith, “Frente a frente con el arte: cinco fachadas porteñas de exhibición”, Diario Clarín, 22/02/2018, https://www.clarin.com/ciudades/frente-frente-arte-fachadas-portenas-exhibicion_0_SkEFpvswM.html

[2] Izrastzoff, Iuri“Fervor por Buenos Aires”, 2019, Izrastzoff, https://www.fervorxbuenosaires.com/suipacha-936/

[3] Base de Datos de Áreas de Protección Histórica, http://ssplan.buenosaires.gov.ar/_aphweb/baseaph_list.php?a=search&value=1&SearchFor=SUIPACHA+936%2F40&SearchOption=Contains&SearchField=

[4] Machado, Alejandro Daniel, “Arquitectos italianos de Buenos Aires”, http://arquitectos-italianos-buenos-aires.blogspot.com/search/label/-MILLI%20BERNARDO%20-%20ARQUITECTO  

[5] Meidan, Anat, “Art Nouveau in Buenos Aires – A Love Story”, Ediciones Polígrafa, 2016, p.

[6] Chinellato, Mariela; Rebaque de Caboteau Julio; “El antiacademicismo italiano como lenguaje identitario para la burguesía migrante industrial y comercial”, “Buenos Aires italiana”, “Temas de Patrimonio Cultural 25”, Comisión para la Preservación del Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2009, p.237

[7] Izrastzoff, Iuri, Op. cit.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

“CORAZÓN LOCO”, UNA NUEVA COMEDIA ARGENTINA ACERCA DE UN DOBLE AMOR (por Pablo R. Bedrossian)

Netflix acaba de estrenar “Corazón loco”, una divertida comedia dirigida por Marcos Carnevale. Paula está casada desde hace 19 años, es docente, vive en Mar del Plata y tiene dos hijas adolescentes. Vera, ha formado pareja hace 9 años, es médica neuróloga, vive en Buenos Aires y tiene un solo hijo. Parecen dos historias distintas, pero hay algo que comparten íntimamente y no lo saben: ¡el mismo marido!

El protagonista es el Dr. Fernando Ferro, un traumatólogo quien lleva una doble vida. La película comienza con un monólogo suyo donde afirma ser una persona única porque tiene demasiado amor en su corazón. Trabaja en dos ciudades: de lunes a jueves en Mar del Plata y de viernes a domingo en Buenos Aires. Tiene dos autos, dos casas, dos familias, dos mujeres a las que nunca -según él- les ha sido infiel. Se levanta como un apologeta de la poligamia.

Es una comedia de enredos, al estilo de las que hacía por TV el ítalo-argentino Darío Vittori; en cine tiene como uno de sus precedentes “Micki y Maude” de 1984, con el inolvidable Dudley Moore. Naturalmente la trama llega al cruce de ambas damas. El resto nos recuerda al título del famoso programa de Alejandro Dolina: la venganza será terrible.

Es un film hecho en base a las espléndidas actuaciones de Adrián Suar, Gabriela Toscano y Soledad Villamil, muy bien acompañados por el resto de elenco, bajo la excelente dirección de Carnevale. Aunque la situación es dramática es imposible verla sin una sonrisa permanente. Si le gustan las comedias, no se la pierda.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

“7500”, UN FILM DIFERENTE SOBRE UN SECUESTRO AÉREO POR AMAZON PRIME (por Pablo R. Bedrossian)

Desde que el film mexicano “Roma” ganara en 2018 el León de Oro en Venecia y el Oscar a la Mejor Película Extranjera, se expandió un nuevo lenguaje cinematográfico, menos producido y más natural, con un sonido creíble, despojado de la emocionalidad impuesta a través de una determinada música, y más lento, intentando seguir los tiempos que tiene la vida. “7500” se inscribe en esa línea.

Esta coproducción alemana, austriaca y norteamericana dirigida por Patrick Vollrath desarrolla casi toda la trama de durante un vuelo Berlín – París. Tras iniciarse el vuelo un grupo terrorista intenta apoderarse del avión. Todo el peso de la situación recae sobre el copiloto, un norteamericano que se ha instalado a Europa y se encuentra en pareja con una de las azafatas. No podemos contar más sobre la historia para no revelar la trama, aunque anticipamos que tiene más de thriller psicológico que de cine de acción.

Por su forma de narrar los hechos, por ese nuevo idioma realista donde lo natural se impone sobre lo artificial, por la tensión que logra y por la imprevisibilidad del desenlace, “7500” es una película altamente recomendable. Desde luego, si Ud. espera personajes al estilo de los de Schwarzenegger, Rambo o Duro de Matar se va a frustrar, pero si le interesa una forma más humana de enfrentar lo inevitable, sin duda, valdrá la pena que la vea.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

¿ES EL COACHING UNA PANACEA? – UN COMENTARIO A “COACHING” DE JOHN WITHMORE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO 

A partir de las experiencias Tim Gallwey en el tenis, donde descubrió que el peor enemigo del jugador no es el que está del otro lado de la red, el coaching se extendió inicialmente a otros deportes como el esquí y el golf. Su éxito fue tan notorio que llegó sin dificultad al mundo empresarial donde hoy forma parte inseparable de la gestión de personas. Sin embargo, ¿vale su uso para todos los casos? ¿Se trata de una herramienta, un sistema o una panacea?

“Coaching”, el libro de John Withmore, presenta una visión altamente optimista. La primera parte de este texto, ya clásico, nos parece la más rica por sus definiciones. Afirma: “El coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle”. Presenta al coaching como “una intervención que tiene como objetivo subyacente y omnipresente el fortalecimiento de la autoestima en los demás”.

Enseguida da su respuesta a una de nuestras preguntas: ‘El coaching no es una mera técnica; es una forma de gestión, un modo de tratar a la gente, una forma de pensar y un modo de ser”. Para ello basa el proceso en dos principios: la toma de conciencia y responsabilidad.

Luego de diferenciar el coaching del mentoring, presenta los tipos de coaching y las herramientas que el modelo ofrece. Contrapone la “cultura de la censura” a la “cultura del coaching” y plantea con acierto la dificultad que los gerentes de la vieja escuela tienen para adaptarse a este nuevo modelo donde no mandan sino orientan y mueven a los colaboradores mediante preguntas a actuar por sí mismos.

Photo by Jopwell on Pexels.com

En un párrafo iluminador sostiene: “Un maestro, un instructor o un gerente se sentirán tentados a mostrar y decir a los otros que hagan algo como él les ha enseñado a hacerlo, o como dice ‘el libro’ que se debería hacer. En otras palabras, le enseña. SI bien el aprendizaje y el empleo de la manera ‘correcta’ o normal de hacer algo mostrarán las ventajas del desempeño inicial, se suprimen las preferencias y atributos personales del subordinado, facilitando el proceso para el gerente. Pero esto también hace al subordinado más dependiente del experto, lo cual fomenta el ego del gerente y su ilusión de poder”.

Finalmente, el libro dedica amplias secciones a la técnica de hacer preguntas, a las características del coach, a cómo lograr el darse cuenta y la asunción de la responsabilidad, al coaching de equipos, a las barreras al coaching y a los beneficios del sistema.


UN BREVE ANÁLISIS

Aunque personalmente hemos recibido enormes beneficios al ser coacheados y también hemos alcanzado excelentes resultados al brindarlo a nivel directivo, nos proponemos presentar objetivamente algunas reflexiones que surgen frente a la lectura de un libro tan importante.

¿OPTIMISMO O INGENUIDAD?

Withmore sostiene que “para utilizar satisfactoriamente el coaching hay que adoptar una perspectiva mucho más optimista que la habitual de la capacidad latente de la gente, de toda la gente”. ¿Se trata de una visión optimista o ingenua?

Otra escuela parte de una premisa radicalmente diferente: “toda persona en su horario de trabajo trata de conseguir sus objetivos personales”; basada en numerosos ejemplos, propone que la respuesta apropiada es alinear esos objetivos personales a los objetivos de la empresa mediante sistemas de incentivos (monetarios y emocionales) que alienten el comportamiento deseado. Mientras en “Coaching” la visión del hombre es altamente positiva, bajo esta perspectiva es claramente negativa. Probablemente ambos enfoques tengan su parte de verdad. Sin embargo, algo pueda inclinar la balanza en favor de la visión de Withmore: si encontramos gente con agendas propias dentro de las organizaciones es probable que no hayan pasado por procesos robustos de selección. Contrataciones basadas exclusivamente en competencia duras o en costos traen malas consecuencias. La búsqueda de habilidades blandas y, en particular, de los valores -tan mencionados en las organizaciones, pero muy poco explorados en las entrevistas y pedidos de referencias- junto a la realización de detección de perfiles de puesto permiten reclutar personas confiables, íntegras y proactivas.

¿PARA TODOS O PARA AQUELLOS QUE YA CONOCEN LAS TAREAS?

Respondiendo también la pregunta si vale su uso para todos los casos, está la cuestión situacional. Si tengo una persona debe aprender a manejar una máquina, ¿debo hacerlo a través de preguntas o tengo que enseñarle? En ese sentido, el recorrido que Ken Blanchard nos propone en su famosa matriz nos indica que el coaching solo es oportuno en la medida que la persona esté preparada y haya adquirido cierta práctica. El coaching trabaja más en el comportamiento de apoyo que en el comportamiento directivo.

Photo by fauxels on Pexels.com

¿UNA HERRAMIENTA, UN SISTEMA O UNA PANACEA?

Llamamos panacea a un remedio que cura todos los males. Nos parece una ingenuidad pensar que el coaching como cualquier otro abordaje de la gestión humana pueda con todo. El mismo Withmore reconoce que hay casos que necesitan ayuda psicológica. Creemos que sin una adecuada formación clínica, un gerente que actúe como coach o incluso un coach profesional externo puede equivocarse si espera inducir, por ejemplo, cambios de comportamiento en personas con trastornos bipolares; del mismo modo, corren un alto riesgo de ser manipulados por psicópatas, que suelen ser personas muy seductoras e inteligentes. Sin embargo, y pese a su propia advertencia, el libro tiende a presentar el coaching como un sistema de valor universal.

Una herramienta o técnica es una acción o recurso que utilizamos cuando lo necesitamos; un sistema o modelo es nuestra forma habitual de trabajar. John Withmore plantea que es un sistema.  coincidimos con él que el coaching puede y debe adoptarse para impulsar el crecimiento de las personas. Sin embargo, como hemos visto al citar a Blanchard, el comportamiento de apoyo funciona cuando se ha adquirido el manejo de las tareas; pero, mientras tanto, en tanto uno enseña conducir una grúa, a hacer un reporte en el sistema o a presentar un producto al cliente puede ser utilizado también como herramienta.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

EL “DAVID” DE MIGUEL ÁNGEL Y SU APASIONANTE HISTORIA (por Pablo R. Bedrossian)

A pesar de haber pintado el techo de la Capilla Sixtina y “El Juicio Universal” en el frente, Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) no se consideraba pintor sino escultor. Para él, su trabajo consistía en quitarle a los bloques lo que les sobraba: la figura estaba encerrada en la piedra y era labor del artista hacerla emerger[1]. Entre 1501 y 1504, emprendió una de sus obras más ambiciosas: el David. Detrás hay una muy interesante historia teñida de ribetes políticos.

EL CONTEXTO

En el siglo XV Italia era un conjunto de ciudades estado que colaboraban y competían entre sí. Los factores unificadores eran el idioma y la Iglesia, pues el papado poseía una alta influencia política. Desde principios de ese siglo los destinos de Florencia habían sido regidos por los Medicis, una familia de banqueros, mecenas de las ciencias y las artes.

Sin embargo, en 1494 el rey de Francia, Carlos VIII tomó Florencia y al proseguir su camino, la ciudad quedó sin gobierno[2] (los Medicis recién retornarían al poder desde el destierro en 1512). Mientras tanto, el control de la ciudad pasó a manos de la burguesía de la cual formaba parte la familia de Miguel Ángel[3].  

LA HISTORIA DEL DAVID

Miguel Ángel había terminado de tallar La Piedad en Roma en 1499, con solo 24 años. Su vertiginosa carrera, impulsada inicialmente por los Medicis, lo había de llevado desde Florencia hasta Roma. El regreso a su ciudad se debía a un gran desafío: crear una figura monumental, el David.

El encargo formaba parte de un proyecto iniciado en el siglo XIV y reactivado en la segunda mitad del siglo XV que consistía en la creación de esculturas de personajes del Antiguo Testamento para ser colocadas en los pilares de la catedral de Florencia. Tras el fracaso de una pieza en terracota, el escultor Agostino di Duccio entre 1464 y 1466 trabajó en un bloque de mármol blanco de nueve varas de altura -aproximadamente 5,25 metros- a fin de crear una imagen gigantesca para el pilar del ábside norte. Según los documentos, la pieza quedó mal tallada e incompleta. En 1476 otro maestro, Antonio Rossellino, intentó arreglar aquel coloso, pero su esfuerzo fue estéril.

Esta suerte de Hércules, como algunos lo llamaban, quedó unos 25 años en el alpende de la catedral, hasta que en julio de 1501 se inició la búsqueda de un nuevo artista para salvar la obra[4]. A tal fin se realizó un concurso en el cual Miguel Ángel se impuso a otro gran escultor florentino, Andrea Sansovino. Al mes siguiente, como ganador, firmó un acuerdo con el gremio de los canteros de la catedral de Florencia y con los representantes del gremio de los comerciantes de lana, que sufragaría los gastos, para realizar el trabajo en un lapso de dos años[5].  Nótese que el encargo en el contrato se denomina “el Gigante” y “el hombre de mármol”, y no el “David”.

Se sabe que el genial artista comenzó su labor en a mediados de septiembre de 1501, tras eliminar un nudo del pecho en el bloque mal labrado. Este dato hace suponer que la pieza recibida ya tenía algún grado de desarrollo en el torso.

Para enero de 1504 el David estaba terminado. El asombro que produjo fue tan grande que se designó una comisión de treinta notables integrada, entre otros, por Leonardo da Vinci y Sandro Botticelli, para darle la mejor ubicación. Se eligió la Piazza della Signoria, frente a la sede de gobierno, como simbólico guardián de la flamante administración republicana.

Durante el traslado desde la catedral a la plaza fue apedreado por jóvenes güelfos (simpatizantes de los Medicis y del papado). La colosal estatua estuvo allí hasta 1873 cuando se la movilizó a su ubicación actual, en la Galleria della Accademia. En 1910 se colocó una copia en su antiguo emplazamiento donde ha permanecido hasta la actualidad.

 LA OBRA

Aquellos que recuerdan la historia bíblica saben que David siendo un pastor de ovejas[6] mató al gigante Goliat, incrustándole en su frente una piedra[7], el único lugar descubierto de su armadura[8]. No hace falta ser demasiado imaginativo para advertir la diferencia de tamaño entre el guerrero y el pastor; sin embargo, Miguel Ángel convierte al pequeño luchador en un héroe. No es una cuestión de longitud sino de fe. La certeza expresada por David en el relato del Antiguo Testamento[9] lo convierte en un hombre fuerte y poderoso, todo un mensaje político para inspirar a una ciudad cuyo futuro aún era incierto.

El David no solo trasmite vigor, sino belleza; la obra revela tanto la maestría como el conocimiento anatómico del artista; podría decirse que para Miguel Ángel la conjunción de fortaleza y belleza es sinónimo de perfección.

LOS DETALLES

Hay varios detalles interesantes que los expertos han sabido observar; vamos a mencionar algunos de ellos:

El David de Miguel Ángel es ambidiestro. Lleva la piedra en la mano derecha, cuyo tamaño es mayor al esperado, y la honda en la izquierda. Si fuera exclusivamente diestro, portaría los objetos al revés.

En las representaciones tradicionales, la cabeza de Goliat aparecía a los pies de David, quien llevaba en su mano la espada de su adversario con la cual lo había decapitado[10]. El David de Miguel Ángel omite ambos elementos; no presenta la victoria sino el momento previo, con el joven listo para lanzar la piedra[11].

Además, una nota del propio Miguel Ángel en una página con bocetos de un desaparecido David de bronce y de un brazo de este David, sugiere que él también se vio a sí mismo como alguien que debía enfrentar con una honda y cinco piedras a un poderoso gigante: el enorme bloque de mármol[12].

Los críticos, sin embargo, a veces confunden opinión con mezquindad. Por ejemplo, hay quien ha dicho que la obra es un cliché inexpresivo. Más allá de su monumentalidad, basta ver el rostro del David de Miguel Ángel para percibir su una intensa concentración lista a entrar en acción[13].

Tiene una altura de 5, 17 metros​ de altura y pesa 5572 kilogramos.

EL DAVID EN LA PIAZZA DELLA SIGNORIA

Para terminar, vamos a presentar tres copias extraordinarias de esta obra. Ya hemos mencionado la primera: la emplazada en 1910 en la Piazza della Signoria, sitio donde se expuso la original desde 1504 hasta 1873 (¡más de tres siglos y medio!).

Esta copia es 1:1, lo que significa que es del mismo tamaño que la original. Fue realizada por el escultor Luigi Arrighetti[14], quien ganó el concurso para esculpirla.

EL DAVID DE LA PIAZZALLE MICHELANGELO

La Piazzale Michelangelo es el punto de observación panorámico más famoso de Florencia. Desde allí se contemplan hermosas vistas de la ciudad, sobre todo al atardecer, resaltando los colores que toma el río Arno y los pintorescos puentes que lo cruzan, entre ellos el famoso Ponte Vecchio.

Esta plaza de piedra dedicada a Miguel Ángel fue construida en 1869 con diseño del arquitecto Giuseppe Poggi. Luce un extraordinario David en bronce realizado por Clemente Papi, colocado allí en 1873. La escultura estaba destinada a ser el reemplazo de la original en la Piazza della Signoria, pero debido al rechazo popular hacia la imagen en bronce, se decidió ubicarla en la colina donde se encuentra el mirador. Debido a su peso, para transportarla se requirieron nueve pares de bueyes[15].

La base es diferente, pues hay cuatro estatuas, copias de las alegorías del día y de la noche, que adornan las tumbas de los Medicis en su capilla de la iglesia de San Lorenzo.

 EL DAVID DE BUENOS AIRES

Muy pocos conocen que en Buenos Aires también existe un David; se trata de un calco de tamaño original. Los calcos son réplicas realizadas en moldes obtenidos de las esculturas originales en los cuales luego se vierte yeso y se espera hasta que fragüe.

Lamentablemente se encuentra en un sitio poco visitado: El Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova, ubicado en la Costanera Sur.

Aunque está fijado a un modestísimo pedestal su imponente figura es conmovedora.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Gombrich, E. H., “La Historia del Arte”, Phaidon, 1950, 16ª Ed. (revisada, ampliada y rediseñada), 1995, p.313

[2] Winspeare, Massimo, “Los Medici”, Sillabe, Firenze Musei, 2000, p.22

[3] Para evitar extendernos demasiado, omitimos mencionar a Girolamo Savonarola quien tuvo una enorme influencia política Fue un reformador católico de la orden de los dominicos opuesto al papado que finalmente terminó en la hoguera antes del encargo del David.

[4] Zöllner, Frank; Thoenes, Christof; Pöpper, Thomas; “Miguel Ángel Obra Completa”, Taschen, 2018, p. 41

[5] Zöllner, Frank; Thoenes, Christof; Pöpper, Thomas; Op. cit., p.42

[6] 1º Libro de Samuel 17:15

[7] 1º Libro de Samuel 17:49

[8] 1º Libro de Samuel 17:5,6

[9] 1º Libro de Samuel 17:34-36,45-47

[10] 1º Libro de Samuel 17:51

[11] Zöllner, Frank; Thoenes, Christof; Pöpper, Thomas; Op. cit., p.46

[12] Zöllner, Frank; Thoenes, Christof; Pöpper, Thomas; Op. cit., p.47

[13] Ceysson, Bernard; Bresc-Bautier, Geneviève; Fagiolo dell’Arco, Maurizio; Souchal, François, “Sculpture”, Vol. 2: “From the Renaissance to the Present Day”, Taschen, 1999, p.72

[14] Bandelloni, Antonietta, “La storia della copia più fotografata del David”, https://michelangelobuonarrotietornato.com/2017/07/10/la-storia-della-copia-piu-fotografata-del-david/

[15] Bandelloni, Antonietta, “Piazzale Michelangelo: la storia”, https://michelangelobuonarrotietornato.com/2015/06/30/piazzale-michelangelo-e-la-sua-storia/

“MARCELLA” (TEMPORADAS 1, 2 Y 3): UN POLICIAL IMPOSIBLE (por Pablo R. Bedrossian)

En las Temporadas 1 y 2, Marcella es una policía de un suburbio de Londres que no entiende razones ni acata órdenes. Es más bien una detective desquiciada que vive en permanente conflicto con todos los que la rodean a causa de la muerte temprana de uno de sus hijos, al que teme haber asesinado en uno de sus episodios de locura. Desde luego, le interesa resolver los casos, pero pareciera que solo admite una manera, la suya. El resto la observa como una buena policía que por sus crisis personales está fuera de control.

Padece de serias lagunas que le impiden recordar hechos. Tiene otros dos hijos que están en un internado y prefieren la compañía de su padre. Pareciera que luego de la muerte de aquel bebé ser madre no es algo para ella.

En la primera temporada se ocupa de asesinatos vinculados a la empresa donde trabaja su marido, un importante ejecutivo de color, con quien mantiene una relación difícil que termina en divorcio. En esa temporada hay una gran actuación de la experimentada actriz irlandesa Sinéad Cusack.

La segunda temporada trata sobre la aparición del cadáver de un niño desaparecido hace varios años, compañero de escuela del hijo de Marcella. La trama discurre sobre diferentes personajes, como viejas glorias del rock británico, un empresario inescrupuloso y una vecina indiscreta. Marcella está separada y cada vez más desbordada, aunque no pierde de vista su labor policial que es lo único que de algún modo la mantiene viva. Sus crisis se profundizan hasta que puede desentrañar lo sucedido con su bebé, lo que la confronta con una situación extrema.

La tercera temporada es totalmente diferente. Marcella se ha convertido en una policía encubierta dentro de una familia mafiosa de Belfast, en Irlanda del Norte, haciendo pareja con uno de los capos de la familia. Ha cambiado su look y hasta su nombre, rompiendo con todo su pasado, incluyendo a sus hijos. Esta nueva identidad opera como una segunda oportunidad frente a la vida, pero muestra que si los problemas se encuentran dentro de nosotros, no hay maquillaje o mudanza que los elimine. En un thriller más violento y complejo que los anteriores, más cercano al cine negro.

Aunque la serie ha recibido excelentes críticas, y la actriz Anna Friel, que interpreta a Marcella Backland, ha ganado premios por su actuación, nos parece una ficción exagerada, que vista con un mínimo de realismo resulta imposible. Sin embargo, cada temporada de 8 capítulos nos ha mantenido atrapados hasta el final.  

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

LA CATEDRAL ORTODOXA SERBIA DE BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES – Sección TEMPLOS E IGLESIAS

CATEDRAL ORTODOXA SERBIA “NATIVIDAD DE LA VIRGEN”, 15 de Noviembre de 1889 1536, Barrio de Constitución, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Una de las joyas ocultas de Buenos Aires es la Catedral Ortodoxa Serbia “Natividad de la Virgen”. Ubicada en el barrio de Constitución, en la calle 15 de Noviembre de 1889 entre las calles Virrey Ceballos y Luis Sáenz Peña es desconocida para la mayoría, a pesar que en 2019 fue declarada Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

LA HISTORIA

El terreno en el que se ubica fue adquirido a fines de 1985 con el propósito de levantar un templo y una escuela. Al año siguiente se colocó la piedra fundamental; sin embargo, el inicio de la construcción se demoró unos años. Finalmente, la iglesia fue consagrada el 12 de noviembre de 1995. Fueron 10 años de esfuerzo y de fe para esta valiente y trabajadora comunidad en Argentina.

Su historia no termina allí. En 2011 el Concilio de Obispos encabezado por Su Santidad, el Patriarca de Serbia Irinej, decidió crear la Diócesis de Buenos Aires, Sud y Centro América designándola entonces su sede central, por lo que su rango fue elevado a Catedral.

EL DISEÑO

Generalmente los inmigrantes que provienen de un mismo país establecen lazos entre ellos para sostenerse y apoyarse ante un entorno desconocido. Simultáneamente crean instituciones tanto para ser representados comunitariamente como para mantener sus tradiciones, su creencias y su idioma. Los serbios en Buenos Aires a través del nuevo templo reafirmaban los vínculos con su nación y con su fe cristiana. Eligieron como modelo la “Iglesia de Santa Ana y San Joaquín”[1] (en serbio Kraljeva Crkva), una joya arquitectónica serbio-bizantina erigida dentro del Monasterio Studenica.

Aquella capilla con planta de cruz comprimida y una cúpula octagonal de color rojo fue levantada en 1314 por orden del rey serbio Milutin (luego canonizado como san Milutin), por lo que se la conoce como la Iglesia del Rey. En 1986 junto al complejo del convento fue declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO[2]. La iglesia de Buenos Aires muestra la misma fachada e idéntica cúpula. Es la única muestra de arquitectura serbio-bizantina en Sudamérica.

Se estima que en Argentina hay unos 5,000 serbios contando sus descendientes. Los gastos de la obra fueron sufragados en su totalidad por la comunidad serbia de Buenos Aires. Uno de los principales donante fue el Dr. Borivoje Abramovic y su familia, mientras que comisión responsable de la construcción fue presidida por el Protodiácono Nicolás M. Radis.

NUESTRA VISITA

Habíamos visto la Catedral Ortodoxa Serbia de Buenos Aires en una guía de lugares de culto publicada por el Gobierno de la Ciudad. Nos sorprendió que, pese a su ubicación en una zona poblada y de alto tránsito, nos fuera totalmente desconocida. En uno de los viajes a Buenos Aires decidimos visitarla.

Nos presentamos sin previo aviso y, con una cordialidad y cortesía encomiables, un diácono nos permitió pasar y tomar fotografías con toda libertad, mostrando un genuino interés en hacer del templo un lugar de puertas abiertas a todas las personas. Apreciamos profundamente ese gesto de confianza en tiempos donde el engaño y el robo no respetan ni siquiera los lugares sagrados.

LOS SERBIOS

Los serbios son un pueblo de origen eslavo que vive en Europa Central que junto a otras naciones vecinas fue integrado en una sola república llamada Yugoslavia luego de la 1ª Guerra Mundial.

Para aquellos que vivimos en países multiétnicos nos cuesta entender la noción de pueblo, una unidad no solo genética sino cultural, histórica, lingüística y religiosa.

La primera mención que se conoce de los serbios o, más bien, de sus antepasados, es del siglo II, y los ubica al norte del Cáucaso, cerca del Mar Negro. En el siglo V emigraron hacia Europa estableciéndose a principios del siglo VII en la zona de los Balcanes. Se considera que su primer gobierno propio surgió en el siglo alrededor siglo XI; sin embargo, debemos recordar que Europa era un conjunto de reinos desperdigados que se aliaban o guerreaban entre sí con frecuencia. Las fronteras eran muy diferentes a la actuales y aún poderosos gobernantes sucumbían ante fuerzas extranjeras.

Como muchos otros, los serbios fueron avasallados por imperios y naciones más fuertes, sin embargo, aunque reiteradamente perdieron la independencia política conservaron su identidad nacional. La Revolución Serbia de principios del siglo XIX logró cierta autonomía del imperio otomano; sin embargo, su territorio continuó siendo disputado tanto por los turcos como por el imperio austrohúngaro. A fines de 1882 se creó un reino serbio, pero muchos compatriotas vivían fuera de sus límites, bajo el yugo extranjero.

La 1ª Guerra Mundial se inició con la declaración de guerra que el Imperio Austrohúngaro realizó a Serbia a causa del asesinato del príncipe heredero Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, en la actual República de Bosnia y Herzegovina. Hay una gran discusión sobre lo sucedido, pues si bien los autores materiales fueron serbobosnios (serbios nacionalistas que habitaban en territorio bosnio), hay indicios que sugieren la complicidad de autoridades del Imperio Austro Húngaro: habrían ignorado deliberadamente las advertencias del propio gobierno serbio sobre un posible magnicidio, con el propósito de justificar una guerra que anexaría a Serbia a sus territorios[3].

La nación se vio envuelta en el conflicto bélico y tras la caída de aquel imperio, en 1918 se creó el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que en 1929 pasaría a llamarse Yugoslavia, una monarquía constitucional federada en manos de una dinastía serbia. Luego de la 2ª Guerra Mundial, tras el reparto de Yalta, Yugoslavia pasó a ser un república socialista bajo la férula soviética. Sin embargo, con la caída del comunismo, Yugoslavia se desmembró y en 1992 Serbia y Montenegro se unieron creando una república independiente que perdura hasta la actualidad.

La Iglesia Ortodoxa Serbia es considerada el bastión más occidental de las iglesias orientales. La influencia del Imperio Bizantino es notable en su fe y en su arquitectura. Esta iglesia que reproduce fielmente la Iglesia del Rey es una digna muestra.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Abriani, Alfredo (Dirección), “Guía de Lugares de Culto de la Ciudad de Buenos Aires Tomo 1”, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2013. P.19

[2] Sin firma, “Catedral Serbia es Sitio de Interés Cultural”, DG Prensa, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, 11 de julio de 2019, https://www.legislatura.gov.ar/posts/catedral-serbia-es-sitio-de-interes-cultural546.html

[3] El film austriaco “Sarajevo. El atentado” (2014) dirigido por Andreas Prochaska presenta esta perspectiva.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.