EL CÓNDOR ANDINO, UN AVE EXTRAORDINARIA (por Pablo R. Bedrossian)

A Carlos Lavezzari, mi cuñado y querido amigo, apasionado observador de aves de Argentina

El cóndor andino (nombre científico es Vultur gryphus, en inglés, Andean condor) se considera una de las aves más extraordinarias de Sudamérica. Es de color negro con plumas blancas alrededor del cuello. El macho tiene en su cabeza desnuda una cresta o carúncula.

Es el ave no marina de mayor envergadura del planeta. Posee una altura de 100 a 120 cm, peso promedio de 11kg, una envergadura de hasta 330 cm[1], y puede volar en alturas que superan los 5,000 metros. El macho es más grande que la hembra.

Compartimos aquí el video de la liberación de un cóndor realizada en el cerro Ancasti, cima de la Cuesta del Portezuelo, provincia de Catamarca, Argentina. Es espectacular.

Se distribuye Venezuela hasta la Patagonia argentina con preferencia en la Cordillera de los Andes. Se cree que las mayores poblaciones se encuentran en Argentina y Chile. En Venezuela ha sido declarado extinto y solo se han realizado observaciones esporádicas (al momento de escribir este artículo, eBird[2] solo hay 22 registros de los cuales solo 3 con fotos) mientras que en Colombia y Ecuador hay poblaciones muy reducidas y la especie se encuentra en peligro de extinción. Se han mencionado observaciones esporádicas en Brasil, pero en eBird no aparece documentada ninguna.

El cóndor andino se reproduce lentamente, dando una cría cada 2 o 3 años. El huevo es incubado por la hembra y el macho durante unos 60 días. El pichón puede tardar seis meses en comenzar a volar, permanecer hasta ocho meses en el nido y depender de los padres por más de un año.

Es una ave que tiende a ser longeva iniciando su etapa reproductiva a los 8 años[3]. En cautiverio se han documentado ejemplares que han llegado a los 65 y 75 años. Se supone que los de vida silvestre tienen una expectativa de vida menor.

Estudios realizados en la Patagonia mediante transmisores satelitales con cinco individuos demostraron que tienen un amplio desplazamiento: unos 600 km de sur a norte y unos 100 km de oeste a este[4].

Entre sus hábitos se encuentra el pernoctar gregariamente en rocas de acantilados, mientras que anidan en solitario, previo cortejo, en cuevas o en repisas de acantilados no utilizados como dormideros[5].

ACERCA DE LA FAMILIA DEL CÓNDOR, LLAMADA CATHARTIDAE

Pertenece a la familia Cathartidae que incluye siete especies americanas: el cóndor andino (Vultur gryphus) y el cóndor californiano (Gymnogyps californianus) y cinco jotes, cutes o zopilotes, sinónimos para describir buitres (en inglés vultures), un grupo de aves carroñeras entre las que se destaca el rey zope, jote real o cóndor de la selva (Sarcoramphus papa, en inglés King Vulture). A las demás especies, debido a la diversidad de nombres que se les da en español, las vamos a mencionar en inglés: Black Vulture (Coragyps atratus), Turkey Vulture (Cathartes aura), Lesser yellow-headed Vulture (Cathartes burrovianus) y Greater yellow-headed Vulture (Cathartes melambrotus).

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Aunque incluímos la nota sobre el cóndo andino en el menú “Aves de Centroamérica”, esta ave no se encuentra en esta región sino solo en Sudamérica, tal como explica el artículo.


REFERENCIAS

[1] Ospina Salinas, Pedro A., “Situación del cóndor andino (Vultur gryphus) en Latinoamérica”, SIRIUS, Sistema de Revisiones en Investigación Veterinaria de San Marcos, Facultad de Veterinaria, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú, diciembre 2013, p.4, basado en Schulenberg et al., 2010

[2] http://www.ebird.org, © Audubon and Cornell Lab of Ornithology

[3] Ospina Salinas, Pedro A., O. cit., p.2

[4] Lambertucci, Sergio A., “Biología y conservación del Cóndor Andino (Vultur gryphus) en Argentina”, Hornero 022 (02), 2007, p. 151

[5] Lambertucci, Sergio A., Op. cit., p.151


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías tomadas por Carlos Lavezzari y es el dueño de todos sus derechos. Se utilizan aquí con su autorización.

El video de la liberación del cóndor Sayani se trata de un link al sitio de Youtube de El Esquiú. De acuerdo a las reglas de uso público, solo compartimos el link que dirige a los lectores al mencionado sitio web (https://www.youtube.com/watch?v=kqvO3zzCxEg).

LOS EDIFICIOS DE NORMAN FOSTER EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Norman Foster creó algunos de los edificios más originales e impactantes de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. Como Zaha Hadid, César Pelli, Frank Gehry y Santiago Calatrava, logró unir estructura, tecnología y arte rompiendo con los moldes que lo precedían.

The Gherkin, Londres, Inglaterra, 2001

Nacido en 1935 en Manchester, Inglaterra, estudió arquitectura en su ciudad natal y luego hizo una maestría en la Universidad de Yale en Estados Unidos. Poco después de su regreso se asoció a Richard Rogers, otro extraordinario arquitecto; junto a él, Su Rogers y Wendy Cheesman conformó en Londres el legendario estudio Team 4 en los años ’60. Luego fundó su propio estudio que hoy está presente en más de 20 países y cuenta con unos 1200 empleados. Ha recibido el premio Pritzker, una especie de Premio Nobel de la Arquitectura, ​ en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2009.

EL MOVIMIENTO “HIGH-TECH”

Norman Foster tempranamente adhirió al High-Tech, que consagra los últimos adelantos industriales, tales como el uso del vidrio y del acero, a la arquitectura de su tiempo.  

Cúpula del Reichstag, Berlín, Alemania, 1999

A primera vista podría decirse que era un movimiento rebelde e innovador; sin embargo, “exaltaba tecnologías que pasaban rápidamente a la historia. No es difícil ver en los edificios de Rogers y Foster una nostalgia por la maquinaria victoriana y una fría pasión por los últimos adelantos en materiales y métodos estructurales”[1].

LOS APORTES DE NORMAN FOSTER

Jonathan Glancey afirma: “a comienzos del siglo XXI, a Foster se le considera por unanimidad el arquitecto con más éxito del mundo… Esto se debe, por un lado, a su dinamismo y, por el otro, al gran equipo que le rodea… Pero más importante aún ha sido el hecho que su arquitectura ha conectado con su generación…”[2].

Hearst Tower, New York, Estados Unidos (2003)

En nuestra opinión, Norman Foster es un genio creativo cuya ambición por innovar nunca se detiene. Se ha dicho que “sus edificios realmente son high-tech; no pueden ser superados ni siquiera por algo que un inventor pudiera idear para un servicio de inteligencia”[3].

EDIFICIO ALEPH

Ubicado en la calle Petrona Eyle entre la avenida Juana Manso y la calle Olga Cossettini de Puerto Madero se encuentra el Edificio Aleph, o, como dice su letrero, las “Aleph Residences”. Se trata de una inversión realizada por el Faena Group quien encargó al estudio de Norman Foster.

Con sus nueve pisos mantiene la misma altura de los edificios de la zona, que parecen diminutos frente a las torres que se encuentran a pocas cuadras. Con su minimalismo, este edificio de viviendas quizás posea el brillo de otras obras del arquitecto inglés, pero reserva su encanto para su interior.

Inaugurado en 2012, y siempre bajo el concepto high tech, cuenta por fuera con balcones y pantallas móviles color bronce oscuro que permiten regular el paso de la luz y el calor para crear ambientes a la medida.

Dejemos que el propio Estudio Foster + Partners describa su propia creación “El bloque de apartamentos de 9 pisos que encierra un patio ajardinado público. Los materiales son brillantes y cálidos, con acristalamiento de aluminio bronceado y protección solar, suelos de piedra caliza y una paleta de colores orgánicos. Los apartamentos de doble aspecto, llenos de luz y bien ventilados, contienen una combinación de secciones de dos niveles con techos abovedados y salas de estar de doble altura. Las habitaciones externas difuminan los bordes entre la vida exterior e interior”[4].

LA JEFATURA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD (BUENOS AIRES, ARGENTINA)

En una decisión estratégica, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió trasladarse al sector sur de la ciudad. Para la nueva sede ubicada en el barrio de Parque de los Patricios, Norman Foster y su equipo diseñaron un edificio que ocupa toda la manzana.

La elección del vidrio para las paredes no fue casual: no solo inunda de luz natural las oficinas, sino que representa la transparencia que debe regir en la administración pública, promoviendo, además, la comunicación franca entre los colaboradores.

Este centro cívico de techo ondulado de hormigón a la vista fue inaugurado en abril de 2015. Puede albergar hasta 1,500 empleados. Posee un innovador diseño con un layout adaptable a los cambios de la estructura organizacional. Además, cuenta con terrazas internas donde se encuentran las estaciones de trabajo distribuidas en cuatro niveles y dos grandes patios.

La Casa de la Ciudad se encuentra en armonía con el entorno natural del parque adyacente y con la arquitectura de un barrio que supo tener una fuerte impronta fabril.

El genio de Norman Foster brilla a través de sus obras, siempre sorprendentes, consistentes e innovadoras. Nadie sabe aún cómo serán los edificios del futuro, pero estamos seguro que este extraordinario creador británico lo ha anticipado.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados


REFERENCIAS

[1] Glancey, Jonathan, “Historia de la Arquitectura”, Editorial La Isla, 2001, p.205

[2] Glancey, Jonathan, Op. cit., p.206

[3] Kuhl, Isabel, Lowis, Kristina y Thiel-Siling, Sabine, “50 Architects you should know”, Prestel, 2017, p.114

[4] https://www.fosterandpartners.com/projects/faena-aleph/


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LEPTOPHIS MEXICANUS: LA LORA MEXICANA (por Pablo R. Bedrossian)

Conocida como lora mexicana o perico mexicana, esta culebra se encuentra en elevaciones bajas y moderadas de la vertiente del Atlántico desde la zona sur de Tamaulipas, México, a la región centro norte de Costa Rica y en forma discontinua en la vertiente del Pacífico desde Oaxaca, México hasta el noroeste de Costa Rica.

Está presente en varios cayos de Belice, en la Isla de Utila, Honduras, y en las Islas del Maíz, Nicaragua. Se halla en todo el territorio de Honduras a excepción del extremo sur y algunas zonas al sudoeste[1]. Además en 2014 fue reportada en el Cayo Mayor de los Cayos Cochinos[2], sitio donde nosotros la documentamos fotográficamente ese sitio ese mismo año.

Leptophis mexicanus en el Cayo Mayor de los Cayos Cochinos, Islas de la Bahía, Honduras, fotografía del 30/3/2014

Forma parte del género Leptophis que incluye serpientes conocidas como raneras debido a su dieta en base a pequeños anfibios, aunque también comen lagartijas, pequeñas serpientes, salamandras, renacuajos y huevos de aves[3]. Este género cuenta con 8 especies que habitan bosques, manglares y sábanas de México, Centroamérica y Sudamérica[4].

Su nombre científico es Leptophis mexicanus (en inglés Mexican parrot snake). De actividad diurna, suele moverse entre la vegetación cerca de cursos de agua. Donde vivimos, Residencial Campisa, San Pedro Sula, Honduras, habita en los alrededores de la laguna o del canal de agua.

Un ejemplar juvenil

Lo invitamos a observarla en el siguiente video.


No es difícil reconocerla: el dorso de la cabeza es de un color verde claro intenso y su cuerpo posee por arriba color café o bronce oscuro y por debajo, blanco, con una raya negra en el medio -a veces posee también pequeñas secciones de color verde azulado y anaranjado- que nace en la punta de la cabeza.

El ejemplar más largo conocido alcanza 1.27 metros; el espécimen más grande hallado en Honduras es algo menor, 1,20 metros[5]. La cabeza de distingue del cuello. Tiene hocico alargado, lengua negra y pupilas redondas con iris dorado. El cuerpo es delgado y alargado. La extensión de la cola es de 36% a 40% de la longitud total[6].

Puede observar cómo se moviliza en el siguiente video:

En cuanto a la reproducción es ovípara, poniendo de dos a seis huevos por vez; sus deposiciones ocurren generalmente entre junio y septiembre, durante la temporada húmeda. Los juveniles miden unos 25 cm[7].

Foto de un ejemplar con pocos días de vida, hallado muerto

Un detalle interesante es que las hembras alcanzan su madurez sexual a los 18 meses[8].

Un ejemplar juvenil

Aunque no es venenosa, puede ser agresiva si se sienten amenazadas. En una ocasión, una vecina de nuestra comunidad nos pidió ayuda para retirar un ejemplar juvenil que se escondió dentro de una gaveta. Ante la falta de pinzas y sabiendo que no inocula toxinas, decidimos asumir el riesgo de tomarla con la mano. Nos ocasionó una pequeña mordedura en uno de los dedos lanzándose súbitamente hacia adelante. Tuvimos un leve dolor y un breve sangrado. Luego de retirar la serpiente -que posteriormente reubicamos-, desinfectamos la herida con agua oxigenada, realizamos con agua y jabón y luego la cubrimos. Si bien contábamos con soluciones antisépticas tanto de clorhexidina como de yodopovidona, no fueron necesarias.

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BONUS: MÁS VIDEOS


REFERENCIAS


[1]
McCranie, James R., “The snakes of Honduras”, Society for the study of amphibians and reptiles, 2011, p.146

[2] McCranie, James R., Valdés Orellana, Leonardo, “New island records and updated nomenclature of amphibians and reptiles from the Islas de la Bahía, Honduras”, Herpetology Notes, volume 7, 2014, p.46

[3] McCranie, James R., Op. cit., p.149

[4] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003, p.228

[5] McCranie, James R., Op. cit., p.147

[6] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.671

[7] Marineros, Leonel, “Guía de las serpientes de Honduras”, Edición de autor auspiciada por la Dirección General de Biodiversidad (DiBio), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA), Tegucigalpa, Honduras, 2000, p.89

[8] Savage, Jay M., Op. cit., p.671


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EL OLVIDADO PASAJE VERDIER (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “PASAJES Y CALLES CURIOSAS DE BUENOS AIRES”

Ubicado sobre la calle Dean Funes 583 entre las calles Venezuela y México, este pasaje conserva aún el aroma a barrio. No es glamoroso, sino que nos transporta a un pasado que se ha perdido.

Durante largo tiempo estuvo abandonado. Hemos visto fotografías que lo mostraban en estado lamentable. Sin embargo, cuando lo visitamos había recuperado su dignidad y su encanto. El triste portón de chapa herrumbrada había sido reemplazado por uno moderno de hierro con una suerte de filigrana negra que permitía ver el interior del pasaje y con lanzas en su parte superior.

Aunque las paredes color ocre lucían gastadas, su espacio, que parece más bien un ancho pasillo, lucía limpio y cuidado. Faltaban las clásicas macetas, pero nos imaginamos que en cualquier momento estarán de regreso.

El Pasaje Verdier nació como un espacio de tránsito peatonal privado entre los dos cuerpos de un edificio; cada cuerpo tiene tres plantas y en sus fachadas lucen pequeños detalles art nouveau. El pasaje está iluminado por faroles sobre arcadas metálicas de color negro que conectan ambas construcciones.

Una curiosa estructuras al fondo cierra el pasaje, formando un cul-de-sac. Es de color gris tiza cuyo cuerpo principal está coronado por una bóveda semicircular. En su frente posee dos puertas, una en el centro y otra más pequeña a la izquierda.

Desconocemos si se trata la portería o está destinada a algún otro uso. En su parte superior un pequeño cartel rojo dice “lugar de paso – prohibido jugar”.

ACERCA DEL NOMBRE

Poco se sabe del nacimiento de este pasaje. Según cuenta el arquitecto Rolando Schere, fue construido en 1911 a pedido de Celestino Verdier[1], basado en los planos encontrados en el Archivo de Aguas Argentinas. El Dr. Eduardo Balbachan, decano en la historia de los pasajes porteños, lo llama Pasaje José Verdier, debido a una placa de bronce que había en el lugar, luego desaparecida, y sospecha que el nombre provenga de su primitivo dueño[2].  

ALGO QUE SUCEDIÓ EN EL PASAJE

El Dr. Balbachán cuenta además que en un conventillo cercano, ubicado en Castro Barros 433, vivía la famosa “rubia Mireya”, cuyo verdadero nombre era Margarita Verdier. Esta mujer de origen francés y nacida en el Uruguay supo despertar pasiones durante su juventud. El tango “Tiempos viejos”, de Francisco Canaro y Manuel Romero (1926), la recuerda, cuando dice:

¿Te acordás, hermano, la rubia Mireya, que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?

Casi me suicido una noche por ella y hoy es una pobre mendiga harapienta.

¿Te acordás, hermano, lo linda que era? Se formaba rueda pa’ verla bailar…

Cuando por la calle la veo tan vieja doy vuelta la cara y me pongo a llorar.

Una historia la liga al pasaje. No sabemos si tuvo algún parentesco con los Verdier del edificio pero sí que, sin pretenderlo, se sirvió de ello. Una noche, cuando tenía unos 60 años, la Rubia Mireya caminaba por la calle Deán Funes. Estaba enferma y desnutrida. Al ver el pasaje, que por aquel entonces no tenía portón, decidió descansar unos minutos allí. Exhausta, se sentó en el piso. De inmediato se acercó un hombre quien, pensando que era una mendiga, le pidió que se retirara.  

– ¿Sabe quién soy yo?

– No tengo idea

– La Rubia Mireya

– Jajaja y yo, Carlos Gardel

– ¿No me cree? Mire mi documento

Cuando el hombre leyó “Margarita Verdier” cambió su actitud radicalmente. Le pidió disculpas y la hizo pasar a su casa, le ofreció una sopa y le dio algo de ropa de abrigo. No sabía que Margarita Verdier era la Rubia Mireya; simplemente lo conmovió el apellido, que era el de su propia familia, fundadora del pasaje. Se dice que la mujer murió de tuberculosis a los 85 años en el Hospital Muñiz.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Schere, Rolando H., “Pasajes”, Ediciones Colihue, Colección del Arco Iris, Buenos Aires, Argentina, 1998, p.68-69

[2] Balbachan, Luis Eduardo, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”, Editorial Rodolfo Alonso, Buenos Aires, Argentina, 1982, p.75


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DOS EXCELENTES DOCUMENTALES DEPORTIVOS Y UN TERCERO QUE QUEDA EN DEUDA (por Pablo R. Bedrossian)

Se han puesto de moda los documentales deportivos. En Netflix han aparecido varios, algunos de muy buena calidad, en formato de miniserie. Quiero comentar brevemente tres.

“THE LAST DANCE”, MICHAEL JORDAN PARA TODOS

El primero se titula “The Last Dance” (en español “El Último Baile”) y trata sobre el sexto y último título obtenido por los Chicago Bulls en la NBA. La cámara no solo acompaña al equipo a lo largo de la temporada, sino que retrocede hasta 1991 cuando los jugadores liderados por Michael Jordan, el gran protagonista, ganaron su primer campeonato. El viaje en el tiempo no se termina allí, sino que continuamente hace un ida y vuelta entre ese “presente”, 1998, y las temporadas anteriores, incluyendo también la trayectoria deportiva juvenil de varios integrantes del equipo, el asesinato del padre de Jordan, el sorpresivo retiro de la estrella de la NBA para jugar al béisbol a fines de 1993 y su regreso en 1995.

Aunque la tecnología disponible a fines del siglo XX era muy inferior a la actual, tiene una muy aceptable fotografía y un excelente guion que mueve a ver los capítulos uno tras otro sin darse cuenta del paso de las horas. Son 10 episodios de gran intensidad.

“The Last Dance” ha despertado controversias. Un biógrafo de Jordan considera infamante que el “malo” de la película sea Jerry Krause, el manager de los Bulls. También Scottie Pippen, el inolvidable socio de Jordan dentro de la cancha, ha reaccionado al verse retratado como un tipo inseguro y problemático.

“MATCHDAY”, EL BARÇA POR DENTRO

El segundo documental es “Machtday”, dedicado al Barcelona F. C., el famoso equipo catalán de fútbol liderado por Lionel Messi. Con un excelente lenguaje visual y relatado en inglés por nada menos que John Malkovich, esta miniserie en 8 capítulos cuenta el ascenso, gloria y caída del este extraordinario conjunto deportivo durante la temporada 2018/2019. Al igual que el documental sobre Michael Jordan y los Chicago Bulls, muestra a muchos de los jugadores desde su niñez, a la vez que intercala entrevistas e imágenes de antes, durante y después de los partidos.

El séptimo episodio expone con toda crudeza la estrepitosa eliminación en la semifinal de la Champions donde, con tres goles de ventaja, el Barcelona fue superado por el Liverpool en el estadio de Anfield. Hay participaciones importantes como las de Gerard Piqué, Sergi Roberto, Luis Suárez, Jordi Alba, Sergio Busquets y, por supuesto, la “Pulga”, el gran jugador argentino. Es otra miniserie adictiva.

“ESPECIAL FUTBOL DE PRIMERA 20 AÑOS”, UNA ASIGNATURA PENDIENTE

El más flojo de los tres es, sin duda, “Especial Futbol de Primera 20 años”, de solo dos episodios de 55’ cada uno. Para los que hemos disfrutado de aquel legendario programa que recorría los domingos por la noche la jornada futbolera de Argentina, parece apenas un menú degustación: una pizca de cada cosa. Suele suceder que por querer mostrarlo todo, se termina no mostrando casi nada. Hay algunos buenos goles, escenas mínimas de los clásicos (con clara dominancia de Boca – River), frases polémicas de Diego Maradona y menciones a los equipos ganadores de los campeonatos.

Nos quedamos en ayunas pues para mostrar la esencia de lo ocurrido entre 1985 y 2005 hace falta mucho más. Este documental no es nuevo, fue lanzado en 2005 y se podía ver en Youtube, donde ya no está. La calidad visual es muy limitada. Quizás lo más emotivo es volver a la dupla conformada por el relator Marcelo Araujo y el comentarista Enrique Macaya Márquez quien, a pesar del paso de los años, sigue activo en programas de TyC. Algún nostálgico recordará la desesperada frase de Araujo en un partido de la Selección Argentina, “¡agarrame la mano, Macaya!”.

Para los amantes del deporte y sus recuerdos los dos primeros sin duda serán extraordinarios; el tercero dependerá de la opinión de cada espectador.

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LA ESTATUA DE LA LIBERTAD EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie ESCULTURAS Y MONUMENTOS DE BUENOS AIRES

La Estatua de la Libertad, uno de los monumentos más famosos del mundo, fue un regalo del gobierno francés al pueblo de los Estados Unidos para celebrar el centenario de su Declaración de la Independencia. Recién pudo ser inaugurada diez años después, el 28 de octubre de 1886. 

Emplazada en la Liberty Island, al sur de Manhattan, Nueva York, la imponente escultura tiene 46 metros de alto, y alcanza los 93 metros desde el suelo hasta la antorcha, si incluimos su base. Fue diseñada por el francés Frédéric Auguste Bartholdi y para su construcción requirió una solución estructural en hierro y acero desarrollada por el famoso ingeniero Gustav Eiffel.

Si Ud. desea saber más sobre la escultura original, puede leer nuestro artículo “La Estatua de la Libertad” en https://pablobedrossian.com/2020/03/30/la-estatua-de-la-libertad-por-pablo-r-bedrossian/

DEL TALLER DE BARTHOLDI A BUENOS AIRES

Del taller del escultor salieron varios modelos, obviamente a menor escala. Quizás el más importante haya sido uno en bronce que utilizó Bartholdi para hacer la enorme escultura enviada a Nueva York. De casi tres metros, hoy se encuentra ubicado en el salón principal del Musée d’Orsay de París.

Además otra copia fiel de ese mismo modelo se puede admirar en los Jardines de Luxemburgo de la misma ciudad.

LA ESTATUA ANTES EN BUENOS AIRES QUE NUEVA YORK

Más interesante aún es un modeloen hierro rojo pintada color bronce, también surgido de los moldes del artista, ubicada en las Barrancas de Belgrano, en Buenos Aires.

La he visto con dos tonalidades: intensamente roja (seguramente luego de una limpieza) y verde, a causa de la oxidación. Tiene grabada la firma de Bartholdi en la base de uno de sus lados. Además una inscripción indica que la fundición fue realizada por la empresa Val d´Osne de París.

Para sorpresa de muchos, la Estatua de la Libertad de Buenos Aires fue inaugurada antes que la de Nueva York. Sin embargo, hay discusiones acerca de la fecha exacta: se dice que fue en 1886, casi un mes antes que su gigantesca hermana; sin embargo, Nicolás Gabriel Gutiérrez, autor de “Mármol y Bronce”, afirma que, según Alberto Octavio Córdoba en su libro “El Barrio de Belgrano, Hombre y Cosas de su Pasado”, la Estatua de la Libertad porteña fue inaugurada 11 años antes, en 1875[1]. Según una nota del diario La Nación, el Ministerio de Cultura se basó en la misma obra de A. O. Córdoba para presentar también esa fecha como correcta ante la consulta de un miembro del Club de los Amigos de la Estatua de La Libertad[2].

Entonces, buscamos en aquel libro y encontramos dos datos interesantes en su página 59. El primero es que José Saborido, quien había sido Juez de Paz, al presentar su renuncia al cargo, elevó una Memoria donde describía sus labores: “en la Casa Municipal y Comisaría se han introducido algunas mejoras compatibles con el estado precario de su caja, tales como la colocación de gas interior y la cañería para la iluminación exterior, la colocación de la estatua de la Libertad, el empedrado y los faroles en las entradas, las pinturas en el salón y de las rejas exteriores”[3]. El segundo es que “Don José G. Saborido ocupó el cargo de Juez de Paz solo por el término de cuatro meses; desde el 3 de enero hasta el 11 de abril de 1875”[4].

Esta información genera algunos interrogantes, algunos aún sin respuesta. ¿Cuál fue el emplazamiento original?; ¿fue realmente en las Barrancas de Belgrano? El texto sugiere que la primitiva ubicación pudo haber sido la Casa Municipal. Si fuera así, ¿cuándo fue trasladada a su locación actual? Una segunda cuestión es quién la adquirió. Se dice que la escultura fue comprada por la Municipalidad de Buenos Aires. Sin embargo, los actuales barrios de Belgrano y Flores por aquel entonces eran municipios y fueron incorporados a la ciudad de Buenos Aires recién en 1887, por tanto, sea en 1875 como propone Alberto Octavio Córdoba o en 1886 como se sostiene habitualmente, Belgrano no pertenecía a la Municipalidad de Buenos Aires.

Finalmente, surge una incógnita más ¿la Estatua de la libertad de la que habla la Memoria de Saborido es la misma que la que hoy admiramos? Suponemos que sí, pues el escultor estaba muy activo y ya había imaginado esta estatua como un inmenso faro en 1866 para colocar en el Canal de Suez[5].

EL TEMA Y OTRA ESTATUA DE LA LIBERTAD EN BUENOS AIRES

La Estatua de la Libertad, de inspiración clásica, recuerda a la diosa griega Hécate, tanto por su corona de siete rayos -en lugar del tradicional gorro frigio– como por la antorcha ardiente. La tea encendida se ha utilizado en el arte desde la antigüedad y el autor se ha servido de ella para representar la llama de la libertad. El brazo izquierdo sostiene una tabla donde está grabada en números romanos la fecha de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos.

No es esta la única Estatua de la Libertad en Buenos Aires; hay otra con un aspecto levemente diferente coronando el frontón de la Escuela Normal Superior Nº 9 “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada sobre la avenida Callao entre la avenida Corrientes y la calle Lavalle.

Buenos Aires, capital del arte de Sudamérica, pone al alcance de todos sus maravillosos tesoros.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados


BONUS: ACERCA DE LA FONDERIE D’ART DU VAL D’OSNE

Tras la publicación de la nota, algunos lectores comentaron acerca de la empresa de fundición de arte Val d’Osne. Por ello, y para proveer mayor información sobre esta histórica empresa de arte en metal, transcribimos un extracto de un artículo del sitio web de la Marc Maison Gallery, que hemos incluido en nuestra nota “La vieja casona de Basavilbaso 1233” publicada en https://pablobedrossian.com/2015/06/20/la-vieja-casona-de-basavilbaso-1233-por-pablo-r-bedrossian/:

“Gracias a la invención del hierro fundido artístico, se produjo un gran número de esculturas resistentes de alta calidad y a menudo de dimensiones monumentales. El hierro fundido era más asequible que el bronce, y el siglo XIX experimentó una locura por este material, por lo que este siglo también fue llamado ‘el siglo de hierro’. Los artistas pronto se aprovecharon de las posibilidades que este nuevo ornamento de metal les dio.  

‘Arte de fundición’ se refiere a varios tipos de objetos: un solo carácter, busto o grupo, piezas monumentales, relieves bajos y altos, esculturas incorporadas en un conjunto arquitectónico (normalmente un proyecto monumental como fuentes, estatuas ecuestres y monumentos conmemorativos). Los temas de estas obras de arte son seculares y religiosos.

La empresa Val d’Osne fue una fundición de arte fundada en 1835 por Jean Pierre André Victor, inventor de la técnica ornamental de hierro fundido. Su objetivo original era la fabricación de mobiliario urbano y hierro fundido decorativo, la empresa rápidamente se convirtió en el mayor fabricante de hierro fundido de arte en Francia bajo el nombre de “Val d’Osne fundición de arte”. Después de su muerte, su sobrino, André Hippolyte (1826-1891), estuvo a cargo de la compañía. Los talleres se ubicaron en Val d’Osne (Haute Marne, Francia) y su sede y galería en el nº 58 del Boulevard Voltaire en París”.

Nosotros agregamos que Val d‘Osne fue comprada en 1931 por un competidor; sin embargo, hasta el día de hoy no solo en Buenos Aires sino tembién en otros lugares de Sudamérica y Europa se mantienen intactos maravillosos testimonios de su arte.


REFERENCIAS

[1] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, “Mármol y Bronce, Esculturas de la Ciudad de Buenos Aires”, Olmo Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2015, p.70

[2] Costa, Federico, “De Nueva York a Belgrano: “La Libertad escondida en Buenos Aires”, Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de marzo de 2019. La nota se puede leer en https://www.lanacion.com.ar/sociedad/de-nueva-york-belgrano-la-libertad-escondida-nid2222286

[3] Córdoba, Alberto Octavio, “El Barrio de Belgrano, Hombre y Cosas de su Pasado”, Cuadernos de Buenos Aires XXVII, Secretaría de Cultura y Acción Social, Municipalidad de Buenos Aires, 1968, p.59. La negrita sobre la frase la colocación de la estatúa de la Libertad es nuestra.

[4] Córdoba, Alberto Octavio, Op. cit., p.59

[5] Ceysson, Bernard; Bresc-Bautier, Geneviève; Fagiolo dell’Arco, Maurizio; Souchal, François, “Sculpture”, Vol. 2: “From the Renaissance to the Present Day”, Taschen, 1999, p.373


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CLOROFONIA CORONA AZUL, UNA DE LAS AVES ÚNICAS DE CENTROAMÉRICA Y MÉXICO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

No por casualidad una pareja de esta especie sea la imagen de tapa de “Honduras Salvaje”[1], el extraordinario libro fotográfico sobre fauna hondureña del Dr. Juan Ramón Collart. Es un ave cuya belleza cautiva y hace que se encuentre entre las más buscadas.

Llamada en inglés Blue-crowned Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia occipitalis; en español Clorofonia coroniazul), mide unos 13 cm. Es de color verde rutilante con una corona azul turquesa en su cabeza y partes inferiores amarillas. Presentan un leve dimorfismo sexual (diferenciación visual de los sexos): el macho tiene una suerte de fina gargantilla negra, pecho y vientre amarillo y flancos verdes, mientras que la hembra no tiene la raya negra y sus partes inferiores son amarillas verdosas con vientre amarillo[2]. Ambas en la mitad posterior del cuello tienen una línea celeste. El pico y las patas son grises. Los juveniles carecen de la corona la cabeza, alcanzando su plumaje adulto luego de aproximadamente un año[3].

Según eBird[4], tiene una distribución poco extendida: va del centro de México al noroeste de Nicaragua. Incluso en esa área no es fácil encontrarla: En El Salvador hay apenas 25 registros y solo 3 con fotografías; no hay registros en Belice. Es considerada un ave local y poco común[5].

Suelen andar en pareja o pequeñas bandadas. Sus nidos, de forma globular, están hechos con raicillas y musgos que construyen en medio de bromelias. Ponen tres huevos blancos muy moteados con manchas color café, rojizo y gris[6]. En una reciente publicación, Guillermo Funes, de El Salvador, describe a una pareja construyendo su nido entre helechos sobre una cactácea epífita (Disocactus speciosus cinnabarinus) a unos 10 metros de altura. Cuenta Funes “Mientras uno colocaba el material vegetal sobre el nido, el otro individuo permanecía cerca con más material vegetal en su pico. Una vez que uno de los individuos terminaba de colocar el material, volaba a los alrededores e inmediatamente, el ave que esperaba en las cercanías volaba al nido y acomodaba también su material vegetal. Durante todo el tiempo de observación (cerca de 30 minutos), esta pareja realizó tres visitas al nido y emitían un silbido corto, suave y persistente” [7]. Lamentablemente no pudo dar seguimiento al proceso reproductivo pues a los tres días una tormenta derribó el nido; tampoco halló huevos. La publicación aporta su segundo interesante dato: se creía que el periodo reproductivo de esta especie iba de febrero a mayo, sin embargo, Funes realizó su observación a fines de junio de 2016.

La Blue-crowned Chlorophonia es amante de los bosques; aunque prefiere las zonas altas, por temporadas desciende hasta casi el nivel del mar. Suele divisarse entre los árboles, aunque es difícil de fotografiar por su constante movimiento. Consume higos (de la familia Moraceae) o frutos del guarumo (Cecropia peltata). Nosotros la hemos visto en Honduras en el Parque Nacional Montaña Santa Bárbara, en la Reserva Biológica Montecillos vecina a Siguatepeque, Comayagua, y en Opatoro, departamento de La Paz. En una de las ocasiones varios observadores la percibimos de tonalidad celeste, no sabemos si fue debido a un efecto de la luz solar o a otra razón que desconocemos.

QUÉ SON LAS CLOROFONIAS

Es un grupo de aves que conforman un género que solo se encuentra en el continente americano llamado Chlorophonia. El género Chlorophonia es parte de la familia Fringillidae, dentro de la cual también se encuentran también los géneros Euphonia y Spinus. Esta familia corresponde al orden Passeriformes.

El género Chlorophonia está integrado solo por cinco especies; además de la Blue-crowned Chlorophonia se conocen las siguientes:

Golden-browed Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia callophrys; en español clorofonia cejidorada), muy parecida a la Blue-crowned Chlorophonia) en Costa Rica y Panamá (según eBird, en Nicaragua solo hay 2 observaciones sin respaldo fotográfico).

Yellow-collared Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia flavirostris; en español clorofonia acollarada) desde Panamá (donde es muy difícil de ver; en eBird solo hay 41 registros de los cuales solo 5 tienen fotografías que documenten la especie) hasta Ecuador siguiendo la línea del Océano Pacífico.

Chestnut-breasted Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia pyrrhophrys; en español clorofonia pechicastaña) presente desde Venezuela en el norte de Sudamérica hasta Perú, siguiendo una línea paralela a la cordillera de los Andes.

Blue-naped Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia cyanea; en español clorofonia nuquiazul) con una curiosa distribución en dos vastas zonas: una que va del extremo norte de Sudamérica siguiendo también una línea paralela a la cordillera de los Andes hasta Bolivia y otra que abarca el sur de Brasil, Paraguay y Argentina. 

Concluyo presentando una tabla comparativa sobre la presencia de clorofonias  construida con datos provistos por eBird a la fecha de publicación de esta nota.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REREFERENCIAS

[1] Collart, Juan Ramón, “Honduras Salvaje”, edición de autor, 2014,

[2] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p 484

[3] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.666

[4] www.eBird.org; es la base de datos más completa de observaciones de aves en el mundo; fue desarrollada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell

[5] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America“, Peterson Field Guides, 2016, p.330

[6] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia, Op. cit., p.666

[7] Funes, Guillermo, “Notas sobre la anidación de la clorofonia corona azul (Chlorophonia occipitalis) en El Salvador”, Zeledonia 22:2, Noviembre 2018, p.60


CRÉDITOS MULTIMEDIA

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