12 IDEAS PARA EL NUEVO AÑO (por Pablo R.Bedrossian)

¿Cómo va a vivir el nuevo año? ¿Igual que el anterior o diferente? Si su propósito es mejorar, seguramente tendrá que hacer algunos cambios, pues -tal como dicen que Einstein definía la locura- es absurdo esperar resultados distintos haciendo lo mismo. Le comparto algunas ideas muy breves que me han ayudado a lo largo de la vida.

dsc08000

  1. Haga un balance del año que termina. Mire en qué aspectos debe mejorar.
  1. Fíjese metas, aunque sea una sola, pero que valga la pena.
  1. Defina las acciones que va a realizar para alcanzar esas metas y comprométase con Ud. mismo para ejecutarlas. Revise periódicamente si avanza o si está estancado.
  1. Tenga fe. En los peores momentos lo que cuenta es la actitud positiva, el esfuerzo y la tenacidad.
  1. No culpe a los demás de sus problemas. Si hay dificultades, mire hacia adentro y vea qué puede cambiar. Recuerde que no elige las circunstancias, pero sí cómo reacciona frente a ellas.
  1. Comparta con aquellos que ama, familiares o amigos. Son un regalo de Dios. Trate que los demás disfruten de su compañía.
  1. Sea agradecido. Nadie puede triunfar sin la ayuda de otros.
  1. Sea generoso. Así como otros lo apoyan, en la medida de sus posibilidades ayude a otros.
  1. Sonría. En los peores momentos no pierda el control. Si no maneja sus emociones, lo manejarán sus problemas.
  1. Escriba un comentario del libro que ha leído, de la canción que ha escuchado o de la película que ha visto, y compártalo. Va a ser de bendición a otros.
  1. Haga alguna actividad física: salga a caminar o correr o practique algún deporte. Contribuye no sólo a su salud sino a su felicidad.
  1. Aparte un tiempo para meditar. En mi caso, dedico un tiempo todas las mañanas a la oración y a la lectura de la Biblia, lo cual me inspira y bendice.

Recuerde: Hay un mundo allí fuera que, con todos sus dolores y problemas, siempre ofrece nuevas oportunidades. Nunca baje los brazos; sea una persona de fe.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

¿RELACIONES O CONEXIONES? (por Pablo R. Bedrossian)

handshake-01

Hace muchos años llegó a mis manos un pequeño libro de Bruce Larson, titulado “Ya no somos extraños”. Sostenía que vivimos en un mundo de relaciones y que la clave del éxito radicaba en aprender a relacionarnos. Hoy esta tesis ha quedado obsoleta.

A pesar que vivimos conectados a dispositivos, redes móviles y sociales, tenemos una profunda necesidad de conexión humana. La relación ofrece contacto; la conexión crea confianza. No es lo mismo conocer a alguien que entenderlo, hablar con él que comunicarnos.

¿FAVOR U OPORTUNIDAD?

Para una verdadera conexión es necesario el deseo genuino de establecerla. Basta observar cómo algunas personas atienden a sus clientes. Ud. entra a un comercio donde la única vendedora está hablando por celular. Cuando detecta su presencia, baja el teléfono a la altura del pecho y le pregunta:

interrupcion-celular– ¿Qué necesita?

– Quiero hacerle una consulta sobre algo que vi en la vidriera

De inmediato retoma la llamada y dice:

– Ahora no puedo hablar; enseguida te llamo.

Con esa frase le está diciendo dos cosas: que Ud. la está interrumpiendo y que espera que sea breve, porque lo que realmente desea es continuar su conversación.

UNA REGLA QUE PUEDE AYUDAR

¿Cómo hacer que las personas que sirven a clientes, sean externos o internos, entiendan que su punto de partida es establecer conexión?

Quizás pueda ayudar una sencilla regla de hotelería llamada “10, 5, primero y último”:

A 10 pasos, contacto visual; Ud. está diciendo “existes para mí”.

A 5 pasos, contacto verbal; Ud. toma la iniciativa. No espera que el otro lo haga.

Primero: Ud. es el primero en saludar e interesarse sinceramente en las necesidades ajenas.

Último: Ud. es el último en agradecer y despedirse; nunca deja al otro sin obsequiarle una respuesta positiva.

ESCUCHAR CON LA MIRADA

delegar-01Cierta vez un ejecutivo estaba trabajando en su computadora cuando se acercó un colega a hacerle una consulta. Sin levantar la vista de la pantalla, el ejecutivo le respondió mecánicamente. Su colega guardó silencio. Sorprendido el consultado le prestó atención. Su interlocutor prosiguió, no sin antes decirle:

– Por favor, apreciaría que me escuches con los ojos.

Si no sentimos que el otro es importante, no le prestaremos la debida atención. Será imposible establecer una verdadera conexión, pues, en lugar de centrarnos en él y sus necesidades, ocuparemos nosotros el primer lugar.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados. El autor de esta nota es CEO de GO UP / Expertos en Negocios, http://www.goup-ca.com


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías son de dominio público.

 

“EL CIUDADANO ILUSTRE”, LA NOVELA QUE INSPIRÓ LA PELÍCULA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Una novela acerca de un novelista. Una ficción presentada como auténtico relato autobiográfico. Una historia donde el escritor es creación de otros escritores. Todo esto -y aún más- puede decirse de “Daniel Mantovani – El Ciudadano Ilustre”, el texto que inspiró la premiada producción cinematográfica “El Ciudadano Ilustre”.  Si le parece complicado, permítanos contarle de qué se trata.

El cobertor

Para explicar este ingenioso juego partimos de afuera hacia adentro: el libro tiene un cobertor de cartulina que anuncia a grandes letras “La Novela de la Película”, teniendo como fondo el afiche del film. Al retirarlo, queda al descubierto un libro cuya tapa dice “Daniel Mantovani – El Ciudadano Ilustre”, como si la obra fuera escrita por el propio Mantovani, que es, en realidad, su personaje principal.

ciudadano-ilustre-02
El libro

Para hacer más creíble la historia, la misma portada lleva una volanta diciendo “Premio Nobel de Literatura” y un círculo con la frase “El regreso del gran escritor argentino”. Sin embargo, toda la novela es una creación de Andrés Duprat, Mariano Cohn y Gastón Duprat, los verdaderos autores que aparecen con letras diminutas en la página 6. La idea es que el lector crea leer un relato autobiográfico de Daniel Mantovani; pero, no se engañe: se trata de un texto compuesto por estos tres originales mosqueteros del ilusionismo literario.

El protagonista, presentado como ganador del Premio Nobel, regresa a Salas, el pueblo de la Provincia de Buenos Aires que lo vio nacer, tras varios años en Europa. El choque entre el hombre de mundo en que se ha convertido y el ambiente pueblerino es inevitable. Sin embargo, Mantovani, que se ha servido de las historias de Salas para sus textos, revive antiguas vivencias sin poder ejercer sobre ellas control alguno: aunque reniega de su pasado, los recuerdos y los sentimientos afloran con tanta intensidad que las décadas vividas en Europa parecen haber sido un paseo de fin de semana.

Los diversos personajes que aparecen en escena, pese a ser dibujados con pocos trazos, son fácilmente reconocibles. Existen en todos los pueblos. Lo mismo ocurre con las situaciones. Pero se puede decir que el nudo gordiano se origina en una situación cuyo desenlace conduce al personaje a entrar en una suerte de túnel oscuro que lo encadena irrevocablemente a Salas.

Finalmente, la historia, percibida y descrita a través de los ojos y las palabras del protagonista, tiene un lenguaje simple, a pesar que es contada por un ganador del Premio Nobel. Ocurre que su talento radica en lo que cuenta y no tanto en cómo lo cuenta.

“Daniel Mantovani – El Ciudadano Ilustre”, editada por Reservoir Books, es, sin duda, una obra que merece leerse, y puede hacerse al menos desde dos perspectivas: la que disfruta simplemente del relato y la que reflexiona sobre la influencia en el presente de nuestra propia historia.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.

MICRURUS NIGROCINCTUS, LA CORAL MÁS FAMOSA DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie REPTILES Y ANFIBIOS DE CENTROAMÉRICA

micrurus-nigrocinctus-01

Las corales, agrupadas bajo el género Micrurus, se destacan a simple vista por su vivo color rojo con anillos que entremezclan el negro y el blanco o el amarillo o el naranja. Pertenecen a la familia Elapidae y se encuentran entre las serpientes más temidas, debido a su veneno neurotóxico que produce una parálisis respiratoria y la consiguiente muerte por asfixia.

En Centroamérica existen 16 especies de colores llamativos, pero la más frecuente de observar es la Micrurus nigrocinctus. Visualmente se la reconoce con facilidad cuando su patrón de anillos sigue la secuencia RANA RANA: rojo, amarillo, negro, amarillo, rojo, amarillo, negro, amarillo.

micrurus-nigrocinctus-02

Sin embargo, a veces el amarillo es reemplazado por el blanco o naranja, o sólo presenta sólo dos colores, rojo y negro, tal como hemos hallado en la mayoría de los ejemplares que hemos documentado aquí en Residencial Campisa, San Pedro Sula, Honduras.

micrurus-nigrocinctus-09

Pese a su mala fama, las mordeduras de esta coral son poco comunes. Me comentaba el Dr. Víctor Hernández, especialista en mordeduras de serpientes del Hospital Mario Catarino Rivas, que para él son una rareza. Ocurre que esta serpiente, cuyas hembras llegan a unos 115 cm y los machos a un máximo de 75 cm en estado adulto[1], es “rastrera”, lo que significa que se mueve al ras del piso y rara vez salta. Además, es de hábitos terrestres, no es agresiva y tiene una boca pequeña, por lo que, cuando muerde, lo hace del talón hacia abajo. Como los síntomas de neurotoxicidad no se advierten de inmediato y una vez producidos son muy difíciles de revertir, en caso de evidencia o sospecha de mordedura de coral se debe aplicar suero anticoral antes de 4 horas de producida la mordedura, aunque la persona no presente trastornos clínicos.

micrurus-nigrocinctus-03

A diferencia de otras serpientes venenosas, su cabeza no es triangular; apenas se insinúa un cuello. Generalmente el primer anillo negro cubre el hocico hasta los ojos y no hay foseta loreal[2]. Ese primer anillo negro es seguido por otro amarillo o blancuzco, o  incluso rojizo en el caso de Micrurus nigrocinctus de dos colores, seguido de otro anillo negro.

micrurus-ningrocinctus-02-cabezas
En estos dos ejemplares se observan las diferencias en el segundo anillo: a la izquierda es amarillo y en el de la derecha es rojo

Sus colmillos ubicados en la porción anterior de la boca son pequeños y fijos, no eréctiles, diferenciándose de otras serpientes venenosas.

micrurus-nigrocinctus-04
En este ejemplar muerto y reseco se pueden observar los colmillos no eréctiles ubicados en la parte anterior de la mandíbula superior

Las pupilas, difíciles de ver a simple vista por el pequeño tamaño de sus ojos, son semielípticas; su lengua tiene color negro. El cuerpo es cilíndrico y está cubierto por escamas lisas. Se dice que tiene entre 10 y 24 series de anillos, pero se han observado casos de hasta 29 anillos[3]. En la docena de ejemplares que hemos documentado fotográficamente, el número más frecuente y, a la vez máximo, es de 24 anillos. La cola es corta; en los machos es del 13 a 17% de la longitud total y en las hembras del 8 a 13% de la longitud total.[4]

micrurus-nigrocinctus-06

Es ovípara; coloca de 1 a 14 huevos. Kohler, citando a Roze, dice que las culebritas nacen luego de 70 a 80 días[5]. Se sostiene que es de hábitos crepuscular y nocturno, pero McCranie afirma que es tanto de hábitos diurnos como nocturnos[6].

micrurus-nigrocinctus-08

Se alimenta de otras serpientes pequeñas, lagartijas, anfibios e invertebrados. Nuestro amigo Leonel Marineros escribe que Hobart y Grant encontraron un especimen en cuyo estómago se hallaba una coral casi de su mismo tamaño, y que en el Instituto Clodomiro Picado, el famoso centro de Costa Rica dedicado a la investigación y producción de sueros antiofídicos, alimentan las Micrurus nigrocinctus con ejemplares de Ninia sebae[7].

micrurus-nigrocinctus-07

En cuanto a su distribución, se encuentra desde el sudeste de Oaxaca, en el sur de México hasta la vertiente atlántica de Colombia. Habita en zonas boscosas bajas y elevaciones hasta 1,300 m (en Honduras hasta 1,600 m)[8] y también en zona de cultivos (bananeras, cafetales y palma africana)[9].

Aquí puede observar un video que tomamos en febrero de 2013

FALSOS CORALES

Algunos creen ver corales cuando observan otras especies de colores rojos. En la zona donde vivimos, la principal confusión se da con Lampropeltis triangulum, muy parecida a Micrurus nigrocinctus, pero con un patrón de anillos RNAN RNAN: rojo, negro, amarillo, negro, rojo, negro, amarillo negro.

lampropeltis-triangulum-01
Lampropeltis triangulum

Aquí se puede observar un video de este mismo ejemplar de Lampropeltis triangulum (falso coral):

Hay casos que en lugar del amarillo se presenta el blanco, causando la misma confusión.

lampropeltis-triangulum-02
Otra variante de Lampropeltis triangulum

Aquí se puede observar otro video, que corresponde a este segundo ejemplar de Lampropeltis triangulum (falso coral):

Finalmente hemos conocido a personas que confunden la pequeña e inofensiva Ninia sebae, conocida popularmente como coralillo por sus colores rojo y negro, con una coral de dos colores.

ninia-sebae-01
Ninia sebae

Entre otros falsos corales se incluyen  las especies Pliocercus elapoides y Erythrolamprus minus.

Dice McCranie: “Además de los colmillos no eréctiles en la porción anterior de la boca, M. nigrocinctus se puede distinguir de todas las serpientes colúbricas anilladas hondureñas, excepto Dipsas bicolor, por tener escamas dorsales lisas en 15 filas en todo el cuerpo y sólo dos escamas entre el ojo y la fosa nasal”[10].

OTROS NOMBRES POPULARES

En Honduras: silviara, limlim (en misquito)[11], coral fino, coral del legítimo, bil-ala (tawhaka; en esa lengua indígena significa culebra collar)[12].

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.710

[2] Marineros, Leonel, “Guía de las serpientes de Honduras”, Edición de autor auspiciada por la Dirección General de Biodiversidad (DiBio), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA), Tegucigalpa, Honduras, 2000, p.135

[3] Savage, Jay M., Op. cit., p.710

[4] Savage, Jay M., Op. cit., p.710

[5] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003, p.281

[6] McCranie, James R., “The snakes of Honduras”, Society for the study of amphibians and reptiles, 2011, p.465

[7] Marineros, Leonel, Op. cit., p.135

[8] McCranie, James R., Op. cit. p.461

[9] Marineros, Leonel, Porras Orellana, Jorge, Espinal, Mario, Mora, José, Valdés Orellana, Leonardo, “Conociendo las serpientes venenosas de Honduras”, Heliconia Ideas y Publicaciones, Honduras, 2012, p.17

[10] McCranie, James R. Op. cit., p.464

[11] Marineros, Leonel, Op. cit., p.135

[12] Marineros, Leonel, Porras Orellana, Jorge, Espinal, Mario, Mora, José, Valdés Orellana, Leonardo, Op. cit. p.17


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


BIBLIOGRAFÍA

Bedrossian, Pablo “Serpientes de Residencial Campisa”, Edición de autor, San Pedro Sula, Honduras, 2012

Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003

Marineros, Leonel, “Guía de las serpientes de Honduras”, Edición de autor auspiciada por la Dirección General de Biodiversidad (DiBio), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA), Tegucigalpa, Honduras, 2000

Marineros, Leonel, Porras Orellana, Jorge, Espinal, Mario, Mora, José, Valdés Orellana, Leonardo, “Conociendo las serpientes venenosas de Honduras”, Heliconia Ideas y Publicaciones, Honduras, 2012

McCranie, James R., “The snakes of Honduras”, Society for the study of amphibians and reptiles, 2011

Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002

 

FOTOGRAFÍAS Y VIDEOS:

Todas las fotos y videos fueron tomadas por el autor de esta nota y a él le pertenecen todos los derechos, a excepción de la segunda foto, tomada por mi amigo y vecino Israel García también aquí en Campisa, que he utilizado también como foto destacada.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.

 

 

 

CÓMO VER BUENOS AIRES DESDE EL OBELISCO (por Pablo R.Bedrossian)

Si desea ver Buenos Aires, tal como se ve desde el Obelisco, aquí le explicamos cómo. Verá que no hace falta subir sus 68 metros.

obelisco-03

El 20 de septiembre de 2015 el famoso Obelisco de Buenos Aires amaneció decapitado. Para sorpresa de los porteños, su punta había desaparecido. Explotaron los comentarios. Se postularon todo tipo de hipótesis, desde una imprevista restauración hasta un robo extraterrestre. La sorpresa había producido el impacto deseado.

obelisco-02
El Obelisco, vista con la punta “cortada”

Enseguida se develó el misterio: La incansable imaginación de Leandro Erlich pergeñó un capuchón que cubriera la cúpula simulando un monumento trunco.

obelisco-03
La punta del Obelisco oculta por el capuchón, vista desde arriba

Días después el cobertor fue quitado, recuperando el Obelisco su aspecto habitual. En declaraciones reproducidas por el diario La Nación, el artista explicó esta intervención:

“Toma como eje al Obelisco, un icono que tiene la particularidad de ser muy misterioso en muchos aspectos. Los argentinos no conocemos su interior porque no fue pensado para ser visitado… Es como abrir una ventana donde no la hay. Son situaciones que a mí me generan una cierta ilusión: demuestran que todavía hay cosas por descubrir, por pensar, por inventar. Creo que lo cotidiano y la alienación te llevan del otro lado, a la vereda de enfrente, ahí donde todo está determinado, donde las cosas no van a ser diferentes, y eso es bastante triste”[1].

Al mismo tiempo, Erlich creó una reproducción a escala real de la punta del Obelisco. La expuso primero en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y luego en La Usina del Arte, el espacio cultural en La Boca, donde la visité. Tanto el obelisco sin vértice como esta copia constituyen lo que el artista denominó “La Democracia del Símbolo”

obelisco-08

obelisco-06
Copia del extremo superior del Obelisco, expuesto en La Usina del Arte

La pieza ubicada en el patio de entrada de “La Usina del Arte” puede visitarse por dentro, subiendo una pequeña explanada. Al ingresar la sorpresa se multiplica, pues el visitante puede ver imágenes de video tomadas desde el Obelisco, como si estuviera allí. En el lugar tomé las fotos que se observan debajo.

obelisco-05

obelisco-02

obelisco-04

obelisco-07

Es una experiencia única, pues, como se sabe, este símbolo porteño está habitualmente cerrado a los visitantes y sólo se puede acceder a su cúspide a través de una escalera en caracol.

Una observación final: hemos dicho que “La Democracia del Símbolo” es una intervención artística. Se conoce como intervención artística a toda acción sobre una obra de arte, sea para completarla o transformarla, incluso cambiando el sentido original.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] http://www.lanacion.com.ar/1829672-sorpresa-el-obelisco-se-quedo-sin-su-punta


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de tres fotos: las dos fotos con el Obelisco truncado de frente y desde arriba, y el de la preparación de la copia de la cúpula del Obelisco, tomadas del sitio del MALBA, http://www.malba.org.ar/leandro-erlich-la-democracia-del-simbolo/

 

“LA PREGUNTA DE SUS OJOS”, INTRIGA PARA GANAR UN OSCAR (por Pablo R. Bedrossian)

la-pregunta-de-sus-ojosSerie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Muchos recordarán que “El Secreto de sus Ojos” ganó el Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2010. El film dirigido por el argentino Juan José Campanella obtuvo merecidamente el preciado galardón al cautivar al público con una inteligente trama de misterio y suspenso. Sin embargo, un ojo experto puede detectar una notable similitud entre su final y el de la producción italiana “Un burgués pequeño pequeño” (“Un Borghese Piccolo Piccolo”), de 1977, protagonizada por el inolvidable Alberto Sordi. Aunque ese hecho mengua los méritos de la película, nos mueve a comentar que “La Pregunta de sus Ojos”, el relato de Eduardo Sacheri que la inspiró, tiene un final diferente. Quienes gozaron del film, van a disfrutar mucho más la novela.

El texto está escrito en dos planos. Uno relata en tercera persona el amor inconfeso de Benjamín Chaparro (en el cine Benjamín Espósito, protagonizado por Ricardo Darín) hacia Irene Hornos (en la película Irene Menéndez-Hastings), una ex compañera de trabajo en Tribunales que ha llegado a jueza. El otro, escrito en primera persona, es de algún modo el motivo y la estrategia con que Chaparro espera algún día conquistar a Irene: su opera prima como escritor, que relata la dilatada investigación del cruel asesinato de Liliana Colotto, y su posterior amistad con Ricardo Morales, esposo de la víctima.

El seguimiento del femicidio va desde 1968 a 1996. En esos 28 años transcurren profundos cambios políticos y sociales que inciden en la búsqueda del asesino; pero durante ese extenso periodo los personajes parecen sostener cada vez con mayor insistencia sus mismas creencias, actitudes y obsesiones. Quizás quepa preguntarse hasta qué punto Chaparro ve en Ricardo Morales a su alter ego en una situación desesperante.

Eduardo Sacheri utiliza el mismo lenguaje coloquial de sus emotivos cuentos futboleros, confirmando su singular capacidad para verbalizar sentimientos. Podríamos decir que es un artista que retrata con asombrosa naturalidad la dura realidad de hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Como todas las obras publicadas bajo el sello de Alfaguara, “La Pregunta de sus Ojos” es una obra cuya lectura no defrauda. Además, junto a “El Jardín de Bronce” de Gustavo Malajovich, forman parte de una nueva literatura argentina de intriga, donde más que héroes, hay luchadores de carne y hueso.

NOTA:

El film “El secreto de sus ojos” tiene una versión norteamericana titulada “Secret in Their Eyes”, dirigida por Billy Ray e interpretada por Nicole Kidman y Julia Roberts, muy inferior a la original ganadora del Oscar.

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.


BONUS:

VEMOS LO QUE LEEMOS – BREVE ENSAYO ACERCA DE LA NOVELA DE INTRIGA (por Pablo R. Bedrossian)

 

Intriga 01El lenguaje que utilizamos es cada vez más visual, y la literatura -entendida como arte- no ha podido sustraerse a esa tendencia. Las novelas tienen hoy el lenguaje del cine: vemos lo que leemos, reconstruyendo en imágenes mentales lo que el texto presenta. Cuando esas palabras tejen una buena historia, ingresamos a un territorio desconocido donde el autor nos expone a nuevas experiencias, haciéndonos partícipes de las emociones de los protagonistas.

“El lenguaje que utilizamos es cada vez más visual, y la literatura -entendida como arte- no ha podido sustraerse a esa tendencia”.

En el siglo XX, y en especial en su segunda mitad, las novelas se caracterizaron por combinar buenos relatos y diálogos intensos, despojando a los personajes del ejercicio introspectivo al que los sometía el escritor del siglo XIX. Graham Green o Morris West, por mencionar a algunos, hicieron gala de esa técnica, que parece más propia del guión y del cómic.

Además, las tramas se construyeron bajo un nuevo paradigma, el de la economía del relato, donde “nada sobra y nada falta”. Ningún detalle queda librado a la casualidad. Lo que parece un cabo suelto termina siendo un movimiento calculado del escritor, que lo retoma inesperadamente, procurando la sorpresa del lector. Además va introduciendo repentinos cambios que, como golpes de timón, dan la sensación de dejar a los personajes (y al lector ingenuo) totalmente a la deriva. Desde luego, lo inesperado es lo esperable, ¿o, acaso, no es la lectura de esa prodigiosa mezcla de drama, acción y misterio que es la novela de intriga, la búsqueda de una experiencia inquietante  que desafíe nuestra imaginación?

“Las tramas se construyeron bajo un nuevo paradigma, el de la economía del relato, donde nada sobra y nada falta”.

Intriga 02Un elemento que se agrega a la construcción del relato es la erudición, que incluso llega a desplazar a la imaginación. Ya no estamos en los ’70 donde Irving Wallace tiene grandes inconsistencias frente al saber académico cuando habla del documento Q en “La Palabra”, sino en el tiempo donde el conocimiento profundo otorga una mayor veracidad, que es lo que paradójicamente se exige a una buena obra de ficción, como es este tipo de novela. “El Nombre de la Rosa” es un clásico ejemplo de novela erudita. Dan Brown, con sus best-sellers “El Código da Vinci” y “Ángeles y demonios”, que hicieron furor a principios del siglo XXI, sumó el vértigo (pues las historias transcurren en un lapso muy corto de tiempo), que impreso a la atractiva idea de la conspiración -subyacente en la mayoría de las novelas de intriga-, produce en el lector el efecto deseado.

“El conocimiento profundo otorga una mayor veracidad, que es lo que paradójicamente se exige a una buena obra de ficción”.

El resultado de la combinación de estos elementos es mucho más que la suma de ellos. Se fabrica una texto–un caso– que tiene elementos crípticos que mueven al lector a encontrar las claves secretas que develan el misterio. Es el pensamiento el que resuelve el enigma aunque son los sentimientos puestos en juego los que le dan intensidad. Al leer una novela policial todos somos detectives, pero no somos nosotros quienes manejan a los personajes, sino el narrador que, como un gran titiritero, maneja también nuestras emociones a través de las palabras.

“Es el pensamiento el que resuelve el enigma aunque son los sentimientos puestos en juego los que le dan intensidad”. 

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.