JORGE LUIS BORGES LLEGA AL MUNDO DE BREAKING BAD (por Pablo R. Bedrossian)

Aunque alguno crea que estoy exagerando, como dice el refrán “a las pruebas me remito”. Invito a descubrir en esta breve nota como la presencia borgeana penetra en un derivado de esta serie tan exitosa.

LA SERIE Y LA MENCIÓN

Breaking Bad 01Breaking Bad es un drama televisivo creado y producido por Vince Gilligan. Trata sobre Walter White, encarnado por el actor Bryan Cranston, un intrascendente profesor de química, que repentinamente descubre que tiene cáncer de pulmón. La noticia del diagnóstico produce en él una crisis profunda: la posibilidad de una muerte inminente, los impedimentos económicos y el éxito de los que juegan sucio lo mueven a convertirse en un cocinero (una de las frases más emblemáticas de la serie es “let’s cook”) y vendedor de metanfetamina junto a su ex alumno, Jesse Pinkman, con quien mantiene una relación conflictiva. Ambientada en Albuquerque, en el desértico estado de Nueva México, se estrenó principios de 2008 y concluyó en 2013.

Better call Saul 01Vince Gilligan y Peter Gould, lanzaron en febrero de 2015 Better call Saul, una precuela de Breaking Bad. Precuela es un neologismo tomado del inglés prequel: una obra lanzada luego de otra pero que la precede cronológicamente; es un antecedente o precedente de la inicial que se presenta a posteriori. En este caso, trata sobre el surgimiento de Saul Goodman, interpretado por Bob Odenkirk, que oficiaba de representante legal de Walter White en Breaking Bad. Este spin-off -un proyecto derivado a partir de otro previo-, toma como título la frase que este pintoresco abogado utilizaba para promocionarse en unas enormes vallas en la serie original.  Better call Saul fue lanzada en febrero de 2015 batiendo todos los récords de audiencia de TV por cable en Estados Unidos, pues fue vista por casi 7 Millones de personas. En Latinoamérica se ve por Netflix.

En el capítulo 10 de Better call Saul (titulado Marco), siempre en ese ambiente oscuro y bizarro de la saga completa, el protagonista, en un momento de debilidad, vuelve a sus viejos malos hábitos juveniles: intenta timar a un desconocido en un bar. Se produce entre ellos el siguiente diálogo:

  • Can keep the secret?
  • Absolutely
  • His name is Idi Abbassi. He is 27 years old. He is a Nigerian prince. His wealth conservatively is 400 million dollars. The dictatorship of Equatorial Uqbar Orbis is detaining him…

En español:

  • ¿Puedes guardar un secreto?
  • Sí, seguro
  • Está bien. Su nombre es Idi Abbassi. Tiene 27 años. Es un príncipe nigeriano. Su patrimonio, conservadoramente hablando, es de 400 millones de dólares. La dictadura de Uqbar, Orbis Ecuatorial lo detiene por…

Todo se trata obviamente de un ardid para sacarle dinero al incauto compañero de copas, pero llama la atención el nombre de la república inventada.

“UQBAR, ORBIS”

Jorge Luis Borges por el artista hondureño Luis Chávez
Jorge Luis Borges por el artista hondureño Luis Chávez

Los lectores de Borges reconocerán en aquella frase el título del primer cuento de “Ficciones”, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”. Los guionistas muchas veces reservan estas sorpresas para los públicos más exigentes, pero desconocemos por qué la eligieron, considerando que el principal público es norteamericano. ¿Será que el escritor argentino es de la predilección de los autores?

Para los que no lo leyeron, el cuento comienza de un modo intrigante “Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar”. Ubica al propio Borges, convertido en personaje, junto a Bioy Casares, con quien en la vida real mantuvo una dilatada amistad y coescribió varios libros, “en una quinta de la calle Gaona, en Ramos Mejía”, en el oeste del Gran Buenos Aires. “Entonces Bioy Casares recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres”. Luego, al buscar la cita, encuentran que falta en el tomo de la Anglo-American Cyclopaedia donde la buscaban. “Al día siguiente, Bioy me llamó desde Buenos Aires. Me dijo que tenía a la vista el artículo sobre Uqbar, en el volumen XXVI de la Enciclopedia. No constaba el nombre del heresiarca, pero sí la noticia de su doctrina… Leímos con algún cuidado el artículo. El pasaje recordado por Bioy era tal vez el único sorprendente”. Más adelante el Borges escritor a través del Borges personaje continúa “Un solo rasgo memorable: anotaba que la literatura de Uqbar era de carácter fantástico y que sus epopeyas y sus leyendas no se referían jamás a la realidad, sino a las dos regiones imaginarias de Mlejnas y de Tlön… Esa noche visitamos la Biblioteca Nacional. En vano fatigamos atlas, catálogos, anuarios de sociedades geográficas, memorias de viajeros e historiadores: nadie había estado nunca en Uqbar. El índice general de la enciclopedia de Bioy tampoco registraba ese nombre”.

BORGES EL INVENTOR

Borges 03En la segunda parte del cuento, Borges personaje prosigue “Algún recuerdo limitado y menguante de Herbert Ashe, ingeniero de los ferrocarriles del Sur, persiste… Mi padre había estrechado con él (el verbo es excesivo) una de esas amistades inglesas que empiezan por excluir la confidencia y que muy pronto omiten el diálogo”… La pluma del maestro ya parece una espada desenvainada. “En setiembre de 1937… Herbert Ashe murió de la rotura de un aneurisma. Días antes, había recibido del Brasil un paquete sellado y certificado. Era un libro en octavo mayor. Ashe lo dejó en el bar, donde -meses después- lo encontré. Me puse a hojearlo y sentí un vértigo asombrado y ligero que no describiré, porque ésta no es la historia de mis emociones sino de Uqbar y Tlön y Orbis Tertius… El libro estaba redactado en inglés y lo integraban 1001 páginas. En el amarillo lomo de cuero leí estas curiosas palabras que la falsa carátula repetía: A First Encyclopaedia of Tlön. vol. XI. Hlaer to Jangr. No había indicación de fecha ni de lugar. En la primera página y en una hoja de papel de seda que cubría una de las láminas en colores había estampado un óvalo azul con esta inscripción: Orbis Tertius. Hacía dos años que yo había descubierto en un tomo de cierta enciclopedia pirática una somera descripción de un falso país; ahora me deparaba el azar algo más precioso y más arduo. Ahora tenía en las manos un vasto fragmento metódico de la historia total de un planeta desconocido…”

Desde allí pasa a describir lo que encuentra en ese texto: un verdadero mundo virtual, mucho antes que el digital bajo cuyo imperio nos regimos ahora, más cercano el de la filosofía y al de las matemáticas (mi padre una vez me dijo “jamás nadie vio un tres” aludiendo a que sólo vemos su símbolo) pero con una característica única: hacia el final, ese mundo virtual comienza a penetrar el mundo material (tan real o irreal como el de Tlön).

Borges 01“A principios del siglo XVII, en una noche de Lucerna o de Londres, empezó la espléndida historia. Una sociedad secreta y benévola… surgió para inventar un país… Al cabo de unos años de conciliábulos y de síntesis prematuras comprendieron que una generación no bastaba para articular un país. Resolvieron que cada uno de los maestros que la integraban eligiera un discípulo para la continuación de la obra… Hacia 1824, en Memphis (Tennessee) uno de los afiliados conversa con el ascético millonario Ezra Buckley. Éste lo deja hablar con algún desdén, y se ríe de la modestia del proyecto. Le dice que en América es absurdo inventar un país y le propone la invención de un planeta. A esa gigantesca idea añade otra, hija de su nihilismo: la de guardar en el silencio la empresa enorme… sugiere una enciclopedia metódica del planeta ilusorio… en 1914 la sociedad remite a sus colaboradores, que son trescientos, el volumen final de la Primera Enciclopedia de Tlön. La edición es secreta: los cuarenta volúmenes que comprende (la obra más vasta que han acometido los hombres) serían la base de otra más minuciosa, redactada no ya en inglés, sino en alguna de las lenguas de Tlön. Esa revisión de un mundo ilusorio se llama provisoriamente Orbis Tertius… Hacia 1942 arreciaron los hechos… La princesa de Faucigny Lucinge había recibido de Poitiers su vajilla de plata. Del vasto fondo de un cajón rubricado de sellos internacionales iban saliendo finas cosas inmóviles… Entre ellas -con un perceptible y tenue temblor de pájaro dormido- latía misteriosamente una brújula. La princesa no la reconoció. La aguja azul anhelaba el norte magnético; la caja de metal era cóncava; las letras de la esfera correspondían a uno de los alfabetos de Tlön. Tal fue la primera intrusión del mundo fantástico en el mundo real.,, Un azar que me inquieta hizo que yo también fuera testigo de la segunda… el hombre estaba muerto en el corredor… en el delirio se le habían caído del tirador unas cuantas monedas y un cono de metal reluciente, del diámetro de un dado. En vano un chico trató de recoger ese cono. Un hombre apenas acertó a levantarlo. Yo lo tuve en la palma de la mano algunos minutos: recuerdo que su peso era intolerable y que después de retirado el cono, la opresión perduró. También recuerdo el círculo preciso que me grabó en la carne… Un paisano propuso que lo tiraran al río correntoso. Amorim lo adquirió mediante unos pesos. Nadie sabía nada del muerto, salvo ‘que venía de la frontera’. Esos conos pequeños y muy pesados (hechos de un metal que no es de este mundo) son imagen de la divinidad, en ciertas religiones de Tlön”.

EL MUNDO VIRTUAL EN EL MUNDO REAL

En su remate, el cuento tiene una declaración profética: “El mundo será Tlön”. El país inventado por Saul Goodman, “Uqbar, Orbis Ecuatorial” quizás sea su primera evidencia.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

  • La foto de Breaking Bad  fue tomada del sitio www.amctv.com
  • La foto de Better Call Saul fue tomada del sitio ihdwallpapers.com 
  • La caricatura de Jorge Luis Borges fue realizada por el distinguido caricaturista hondureño Luis Chávez, quien nos autorizó su libre uso.
  • La primera foto de Jorge Luis Borges fue tomada de  umanas.unsl.edu.ar
  • La segunda foto de Jorge Luis Borges fue tomada de www.europapress.es

EL 24 DE ABRIL MÁS TRISTE DE LA HISTORIA (por Pablo R. Bedrossian)

La noche del 23 de abril de 1915 comenzó una de las jornadas más terribles del siglo XX. Durante toda esa noche y hasta la madrugada del 24, centenares de líderes de la comunidad armenia fueron secuestrados de sus hogares, puestos bajo arresto en Estambul e inmediatamente deportados hacia el interior de Turquía, para luego ser en su mayoría asesinados. A partir de allí la persecución se extendió a todo el pueblo. Las formas de aniquilación que los turcos utilizaron eran variadas: largas deportaciones donde los indefensos civiles armenios eran expuestos al hambre, la intemperie y las enfermedades, como también torturas, violaciones, horcas y fusilamientos.

Genocidio Armenio 01 Niños

QUIÉNES SON LOS ARMENIOS

Armenia es una nación milenaria. De acuerdo con el relato bíblico, el arca de Noé se posó en el Monte Ararat. Según Génesis 10:3, Jafet, uno de los tres hijos de Noé, tuvo un nieto llamado Togarma (Torkom para los armenios). Una tradición cuenta que un hijo de Togarma, Haik, se estableció en la planicie más alta del Ararat fundando el pueblo armenio. Sin embargo,  otros historiadores sostienen que los armenios eran oriundos de Europa y habrían vivido en Asia Menor, hasta asentarse finalmente en la tierra de Urartú (Ararat). De un modo u otro, toda la antigüedad clásica menciona a Armenia como una nación altamente influyente, que sirvió campo de batalla para los imperios romano y persa entre los cuales se encontraba.

Una tradición armenia acerca del Señor Jesús coincide con el relato que Eusebio de Cesarea, obispo e historiador cristiano de fines del siglo III y principios de siglo IV, detalla en su conocida obra Historia Eclesiástica. Es el pedido epistolar al Salvador de parte del Rey Abgaro, gobernante de un importante territorio armenio denominado Edesa, para que lo sanara de una grave enfermedad. Cuenta Eusebio que “Jesús no respondió a su llamado entonces, pero juzgó que era digno de una carta particular en la que le prometía enviarle uno de sus discípulos para procurarle la curación de su dolencia juntamente con la salvación para él y todos los suyos. Poco después le cumplió la promesa… Tomás, uno de los doce apóstoles, impulsado por Dios, envió a Edesa como heraldo y evangelista a Tadeo”. Más adelante Eusebio dice “Hay testimonio escrito disponible de todo esto en los archivos de Edesa… De todos modos nada será tan exacto como escuchar las cartas que nosotros hemos sacado de los archivos y traducido…” y transcribe las cartas de Abgaro y la atribuida a Jesús. Es la única mención de un acto de Jesús que hace Eusebio fuera de los correspondientes al Nuevo Testamento.

Luego de conversiones, persecuciones y martirios a lo largo de más de dos siglos, un hecho cambia el curso de la historia religiosa del país. El rey Trdát o Tiridates III es sanado en el nombre de Cristo por San Gregorio, el “Iluminador”, y convierte en el 301 a Armenia en la primera nación que adopta como religión de estado.

Luego de una gran persecución por los persas, en el siglo V se restablece la libertad religiosa en el país. Posteriormente los armenios caen políticamente en manos de los árabes. Dice el Dr.Eduardo Bedrossian en su “Síntesis de la Historia Armenia” que “durante los siglos de dominación árabe fue respetada la religión y cultura armenia”, pero “la llegada de los turcos selyúcidas en el siglo XI cambió la situación de los armenios porque traían la intención de acabar con la armenidad y con la fe cristiana”.

A lo largo de los siglos siguientes, con breves periodos de libertad e independencia, los armenios son sometidos por ejércitos extranjeros. Los invasores comparten la filiación turca y la religión musulmana. Bajo el Imperio Turco Otomano se masacran entre 1884 y 1886 unos 300,000 armenios, muchos de ellos quemados dentro de los templos en los cuales buscan refugio. Estos asesinatos masivos fueron denunciados por la prensa mundial, y las naciones más poderosas de la tierra expresaron su condena. En 1909 los turcos asesinan 30,000 armenios en Adana y alrededores. Las muertes continúan.

LA NOCHE MÁS TRISTE DE LA HISTORIA

Pero la medianoche del sábado 24 de abril de 1915 inaugura el período más cruel para este azotado pueblo. En Estambul (antes llamada Constantinopla) son detenidos y posteriormente asesinados cientos de líderes armenios. Es el comienzo de una deportación masiva que llevará a la muerte de los modos más crueles a la sufrida población armenia.

Lo acaecido el 24 de abril de 1915 no fue la acción improvisada de una turba sino la puesta en marcha de un plan minuciosamente planificado. Pergeñado por los “Jóvenes Turcos”, un grupo de oficiales “progresistas” que pocos años antes terminaron con el sultanato otomano, este plan tenía como propósito la aniquilación de una minoría considerada potencialmente peligrosa.

SOBREVIVIENDO

Agop Bedrossian (1900-2001), heroico sobreviviente del genocidio armenio perpetrado por los turcos
Agop Bedrossian (1900-2001), heroico sobreviviente del genocidio armenio perpetrado por los turcos

De ese genocidio, mi abuelo Agop, es un heroico sobreviviente. Luego de ser deportado junto a su madre y hermanitos por meses, llegan a una montaña donde les prometen que les darán ropa y comida, pero del otro lado escuchan los gritos desgarradores de los que son asesinados. Su madre, María, toma un puñado de tierra y lo pone en sus bocas como si fueran los sagrados sacramentos. “Hijos, en un momento estaremos en la presencia de Cristo”. Ella es asesinada con una espada y él golpeado en la cabeza y dado por muerto. Lo arrojan a una fosa común poblada de cadáveres donde por horas simula estar muerto. Cuando los asesinos turcos se van, sólo unos pocos niños sobreviven. El se va con un árabe que lo toma para pastorear sus ovejas y salva su vida.

Agop es una excepción a la regla. Quedan muy pocos para llorar a tantos muertos. Una parte de Armenia queda sometida a Turquía, y la parte oriental que declara brevemente su independencia, termina en manos de los rusos que, paradójicamente, al someterla la salvan de su destrucción total.

RESURRECCIÓN

En 1991 con la caída de la Unión Soviética, Armenia, la pequeña Armenia que sobrevivió al este, se vuelve una nación soberana. El Parlamento Europeo, el Parlamento del Mercosur y numerosas naciones, incluyendo la Argentina, Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Suecia, Suiza, Uruguay, Ciudad del Vaticano y Venezuela reconocen el genocidio padecido por los armenios. Sin embargo, en Turquía afirmar que el genocidio ocurrió es considerado “insulto a la identidad nacional” (delito de opinión). El valiente Premio Nobel turco, Orham Pamuk fue acusado ante los tribunales de su país por afirmar en un periódico suizo: “30,000 kurdos y un millón de armenios fueron asesinados y nadie se atreve a hablar de ello”. En enero de 2007 el periodista armenio Hrant Dink, jefe de redacción del influyente diario Argos, voz de la comunidad armenia en Turquía, fue vilmente asesinado por un fanático nacionalista turco que posteriormente posó para la prensa mundial junto a sus captores. El negacionismo es impuesto por la ley y por la fuerza. En 2015, el papa Francisco I, luego de 100 años hace el primer reconocimiento formal del genocidio por parte de la Iglesia Católica Apostólica Romana, haciendo justicia, aunque muy tardíamente, a tantos seres humanos vilmente asesinados.

HÉROES 

El autor de bíblica Epístola a los Hebreos hace mención de una gran nube de testigos que nos precedieron en la fe. Entre ellos menciona héroes anónimos, de los cuales dice “fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido”. Dentro de ellos, sin duda, se encuentran ese admirable millón y medio anónimo de armenios asesinados, mártires a los cuales queremos, al recordar su historia, rendir respetuosamente nuestro más sentido homenaje.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.