CÓMO PUEDE ARGENTINA VENCER A ALEMANIA (por Pablo R. Bedrossian)

Seleccion Argentina 01Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Una final es siempre impredecible. La goleada de Alemania a Brasil y la victoria de Argentina por penales a Holanda no son comparables ni sirven de referencias. A la final llegan once contra once en igualdad de condiciones, y los logros anteriores quedan sepultados en el pasado. Desde luego, no se puede ser ingenuo. Se juega de dos modos: fiel al propio estilo y a la vez previniendo el juego del rival.

Alemania demolió a un Brasil que quiso salir a atacarle. Lo mismo le pasó a Argentina en el Mundial 2010. Por eso nos imaginamos un planteo similar al que Sabella utilizó contra Holanda: A la hora de defender un 4-4-2; a la hora de atacar un 4-2-2-2 de modo de no adelantar todo el equipo y más bien apostar al contragolpe y a las jugadas con pelota detenida.

Alejandro Sabella 01Los primeros 20’ definirán el partido. Imagino que Alemania saldrá a proponer y Argentina a esperar, y a no desesperar. Si se neutraliza en esos minutos el ataque teutón, la copa puede quedar en Sudamérica. ¿Qué hay que cuidar? Alemania tiene sus mejores jugadores de la mitad hacia arriba. Aunque a veces abusan en el traslado de la pelota, Khedira y Özil son los generadores de fútbol. El primero ya brilló y el segundo puede despertar. Anticiparlos no es una opción: es una necesidad. Son quienes junto a los “carrileros”, en especial el derecho, Philipp Lahm, crean el juego para que dos bestias goleadoras como Klose y Müller sacudan las redes contrarias. En vista de esta potencia ofensiva no sería absurdo jugar con cinco defensores porque, desde luego, Alemania no es Irán. Además, hombres como el mencionado Lahm, Boateng y Bastian Schweinsteiger son hábiles con la pelota, entonces la primera barrera debe ser los delanteros argentinos, que deberán correr como nunca para tapar la salida germana.

Chiquito Romero 01En caso que Alemania convierta un gol en esos primeros minutos, Sabella deberá tener listo un Plan B más ofensivo, pero si no, Alemania ha demostrado que es vulnerable atrás (recuerden los partidos contra Ghana y Argelia) sobre todo cuando se la contragolpea, una especialidad de los jugadores argentinos. Alguien puede decir que esta estrategia es suicida, pero funcionó contra Holanda. No sólo fue un planteo inteligente de Sabella sino el único que se podía realizar en vista del juego de los queseros.

Si la pelota no entra, Alemania puede impacientarse y arriesgar más, dejando espacios para el contraataque. Para que la albiceleste aproveche esa circunstancia hacen falta dos cosas: que la primera línea de cuatro, la de los volantes, no se retrase mucho (cuando lo hizo, dio lugar a  los mejores minutos de Holanda en el partido anterior); la segunda es que se ganen la mayor parte de los rebotes y las pelotas divididas. No temamos: Los resultados del Barcelona en 2013 y 2014 confirman que un alto porcentaje de posesión no guarda relación con el resultado.

Desde luego, Alemania es muy fuerte con pelotas aéreas, por ello es muy importante no desconcentrarse y que cada uno atienda su marca, tanto en córners como en pelotas cruzadas. Esperamos que Messi tenga una tarde de aquellas, que Mascherano siga siendo el gladiador que inspira a todos y que la defensa se mantenga como la muralla impenetrable detrás de la cual todavía está Chiquito Romero para parar lo que venga. Aunque Neuer es un gran arquero, no me sorprendería una definición por penales, y en ella, una Argentina campeona.

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DEFINICIÓN POR PENALES: RECUERDOS PARA TODA LA VIDA (por Pablo R. Bedrossian)

Chiquito Romero 01Se dice que las definiciones por penales son una lotería. Sin embargo, los que ganan son los héroes y los que pierden, los villanos. Y poniendo una perla más a ese collar, el reemplazo del portero Cillessen por Tim Krul al filo de los 120’ en el partido Costa Rica – Holanda, puso el foco en la importancia crítica de estar preparado para esta instancia, cuyo resultado determina la permanencia o la eliminación de un equipo del Mundial.

Ahora que Sergio Chiquito Romero ha entrado en la historia al detener los dos penales que pusieron a Argentina en la final de Brasil 2014, muchos recuerdan aquella semifinal con Italia donde Argentina ganó por penales, pero prefiero detenerme en el extraordinario momento vivido en el partido anterior a la victoria frente a los azzurri.

Es 1990. Estoy en el Congreso Argentino de Cardiología, en Mendoza, Argentina, cuando la actividad se detiene. Instalan dos pantallas gigantes y todos nos olvidamos de la ciencia para dar paso a nuestra  pasión futbolera. Se enfrentan en los cuartos de final Argentina y la hoy desparecida Yugoslavia.

El partido tras 90’ de intensa lucha termina 0 a 0. Bilardo gesticula nervioso mientras los jugadores de ambos equipos yacen tirados en el campo de juego.  Los masajistas trabajan como nunca en su intento de recomponer los músculos agotados. Hasta ahora ha sido un combate sin vencedores ni vencidos. Se juega  el suplementario pero ninguno puede imponerse. Viene el momento de la verdad: es la hora de los penales.

Goyco 01Serrizuela convierte el primero para Argentina, y Stojkovic, el gran jugador serbio, estrella su remate en el travesaño. Ventaja para la albiceleste. Se celebra pero el clima es tenso.  Burruchaga y Prosinecki concretan en la segunda tanda. Llega el turno del más grande, Diego Armando Maradona; contra todo pronóstico, Ivkovic se lo ataja y seguidamente Savicevic convierte. El partido está empatado, pero la desazón que genera el fracaso de Pelusa genera olor a derrota. El cuarto penal lo patea Pedro Troglio. La pelota pega en el palo izquierdo del arquero. Se nos viene la noche. Goycochea, que había tenido que reemplazar desde el segundo partido al lesionado Nery Pumpido, se ubica en el arco. Dicen que las grandes leyendas nacen en los peores momentos. Goyco inclina el torso hacia adelante apoyando las manos sobre sus muslos. El árbitro corre hacia el centro de la cancha. ¿Qué ocurre? Por razones que desconocemos, Yugoslavia cambia el ejecutante. Llega corriendo Dragoljub Brnovic, un montenegrino de nombre impronunciable. Si convierte, a Yugoslavia le quedarán dos match point: Argentina debe convertir el penal siguiente y luego evitar que su rival acierte el suyo. Acomoda la pelota y retrocede unos diez pasos quedando frontal al balón. Remata a la derecha de Goyco, quien adivina la dirección y desvía el tiro. Todos saltamos y nos abrazamos. Surgía una esperanza cuando todo se creía perdido. Nuevamente el partido se empareja. Le toca a Gustavo Dezzotti. El arquero protesta y el ex jugador de Newell’s debe reacomodar la pelota. Se prepara para rematar del mismo modo que Brnovic, recto frente a la pelota. Su tiro es parecido pero más esquinado. El arquero intuitivamente se arroja hacia el mismo lado, pero no llega; es gol y ventaja argentina. Todos estamos de pie, atentos al último penal de la serie. Toda la presión está sobre Faruk Hadzibegic, defensor de origen bosnio. Toma carrera y saca un violento remate al palo izquierdo del arquero. Goycochea, en un vuelo inolvidable, rechaza con las dos manos la pelota consagrándose como aquel que le da el pase a la semifinal al equipo argentino. Celebración en la cancha, en el congreso médico y en todo el país; el camino a una nueva final se iba a cercando.

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LA PREVIA DE ARGENTINA – HOLANDA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Este ha sido el Mundial más parejo. Salvo mi querida Honduras, que perdió todos sus partidos, los equipos supuestamente más débiles salieron a competir de igual a igual a las grandes potencias, sin padecer del pánico escénico de copas anteriores. No hubo cucos, ni nadie ganó con la camiseta.  Por supuesto, Alemania ante Brasil fue la excepción a la regla.

Mascherano - Gigante hay uno soloArgentina, está yendo de menor a mayor. Con Bélgica, su rival de mayor peso, si bien tuvo la fortuna de un gol tempranero, fue un merecido ganador. Se abroqueló muy bien del medio hacia atrás y no se desesperó. La zaga central, que había sido su punto más débil, se mostró sólida, empoderada por el ingreso del experimentado Martín Demichelis. Pablo Zavaleta jugó su mejor partido, y José María Basanta, que reemplazó al suspendido Marcos Rojo, no desentonó, además de responder bien en el juego aéreo. Chiquito Romero tuvo aunque no tuvo demasiado trabajo, trasmitió la cuota de confianza que el equipo necesita bajo los tres palos.

En el medio, Lucas Biglia colaboró más que Fernando Gago con Javier Mascherano, que es uno de los pilares del equipo argentino. En el tiempo que jugó, Ángel Di María (cuya lesión es una baja muy sensible para la Argentina) mostró el dinamismo y la velocidad de siempre. Su reemplazante, Enzo Pérez, corrió mucho pero con el balón pasó inadvertido. Lionel Messi  persiguió a los rivales como nunca y llevó durante todo el partido la pelota atada. Aunque no recibió mucho juego, fue preciso en los pases, retuvo magistralmente el balón en ofensiva, inició la jugada del gol y sólo quedó en deuda en ese mano a mano final, donde Courtois ahogó el grito sagrado. Lavezzi hizo un gran despliegue pero en ofensiva no tuvo peso, a diferencia de Gonzalo Higuain, que se reencontró con el gol y puso otra pelota en el travesaño. Le hacía falta a la Argentina su voracidad goleadora, que no había encontrado ni en él, ni en el Kun, el protagonismo esperado. El equipo se defendió muy bien, hizo correr la pelota, y, salvo la previsible angustia de los minutos finales, no necesitó desesperarse para conservar la diferencia.

El partido con Holanda

Robben, ArjenSería aventurado formular un pronóstico; son dos grandes equipos y en una semifinal sólo se revela en la cancha lo que puede ocurrir. Holanda arrancó arrasando, goleando 5 a 1 a España. Ese día nos recordó a la famosa naranja mecánica de Johan Cruyff, pero luego en el 3 a 2 con Australia mostró sus debilidades. Logró quebrar a Chile recién en los últimos 15 minutos del partido y a Costa Rica no pudo ganarle en los 120’ de juego. Aunque el triunfo por penales los haya entonado, no se puede decir que vengan de menor a mayor. Se ha vuelto un equipo Robben dependiente, quien más allá de sus simulaciones y zambullidas está jugando en un nivel superlativo, y figuras con Van Persie o Sneijder han quedado opacadas, no por Robben sino por no haber demostrado aún su indudable talento en los momentos claves. ¿Es esa la imagen real del equipo o una caricatura? Cuidado: los gigantes dormidos pueden despertar.

A diferencia del partido con Bélgica no sabemos cómo Alejandro Sabella parará la selección argentina frente a la de Holanda. Lo más probable es que insista con el efectivo 4-3-3 de los últimos partidos, que en realidad es un 4-2-2-2. En lo personal, nos gustaría verlo al Kun (si está en condiciones de reaparecer) junto a Pipita arriba, y un poco más atrás a Messi y a Maxi Rodríguez, mientras mantendríamos el resto del equipo que le ganó a Bélgica, más el regreso de Rojo. Pero hay que ver que tiene el técnico en mente para plantear el partido.

Sin embargo, creo hay tres claves para ganar el partido. Primero, no regalar el terreno, sobre todo en los rebotes o pelotas divididas. Atacar con mucha gente puede ser un suicido frente a un equipo cuyo ataque necesita espacio y velocidad. Segundo, impedir que Robben entre en contacto con la pelota, anticipándolo permanentemente. Si el holandés juega por derecha, Rojo debería ser una estampilla y no arriesgar en ataque, así que habría que deciir quién sustituiría sus corridas en ataque. Tercero, estudiar las jugadas con pelota parada de Holanda, sobre todo las cruzadas, para prevenir sorpresas (de paso, en jugadas en movimiento, observen como Sneijder tiende hacer diagonales enganchando hacia adentro, de izquierda hacia el centro). Por supuesto, si se llegara a los penales, estar preparados para enfrentar a Krul, quien mostró una gran experiencia y supo trabajar a los rivales en el momento decisivo.

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CRÉDITOS MULTIMEDIA

La primera fotografía de Javier Mascherano frente a los dos gigantes belgas fue tomada del sitio canchallena.com; la segunda corresponde a Getty Images.

¿CÓMO SERÁ ARGENTINA VS. BÉLGICA? (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

ADIÓS SUIZA

Seleccion Argentina 01El agónico triunfo argentino ante Suiza unió en un grito a millones de argentinos. La corrida de Messi y su perfecta asistencia fueron coronadas con el remate de zurda de Di María, colocado con precisión quirúrgica al segundo palo. El partido hasta ese momento había tenido un trámite que sugería la definición por penales.

En el primer tiempo Suiza hizo recordar a Irán: todos atrás, achicando los espacios, y más preocupados en defender que en atacar. Pese a ello, y a diferencia del partido con los persas,  Argentina tuvo más movilidad en ataque, sobre todo por Di María en la izquierda y por Lio Messi, que se las ingenió para abrir algunas brechas en territorio relojero. Argentina fue levemente superior aunque los contragolpes suizos pudieron ser letales, en especial un mano a mano que Drmić desperdició, cuando Chiquito Romero había quedado a mitad de camino entre el achique y el arco.

Xherdan Shaqiri fue el mejor jugador de los primeros 45’. Pero en el segundo tiempo fue bien encimado  y perdió protagonismo. Argentina jugó mejor, apoyado en las corridas de Rojo, el despliegue de Mascherano y los intentos de Di María y Messi, pero creó pocas fútboljugadas de riesgo. La celeste y blanca quiso pero no pudo: Suiza, se defendió con 11.

En el alargue el partido no cambió: Argentina proponía y Suiza se cerraba. Salvo unos pocos minutos, la posesión fue toda albiceleste. Algunos se notaban muy cansados -Messi parecía fundido-,  salvo Di María y Mascherano que corrían como al inicio del partido. Quizás fue ese breve descanso lo que le dio fuerza al Diez para el último pique y su maravillosa cesión a san Ángel, para que definiera. Después vino la pelota suiza en el palo nos hizo recordar al de Holanda que, a dos minutos del final, casi nos deja sin el Mundial 78.

HOLA BÉLGICA

El fútbol es un juego misterioso porque los resultados con frecuencia no se apegan a la lógica. Sin embargo, y a riesgo de equivocarme, creo que el partido con Bélgica tendrá mucho del acontecido con Suiza. Ambos son equipos ordenados, duros y disciplinados. Imagino que, salvo los primeros minutos donde saldrá a jugar de igual a igual y a proponer; si no obtiene un gol tempranero antes de los 15’, Bélgica se replegará para jugar de contragolpe, pues no creo que se arriesgue a dejar con espacios a los artilleros argentinos.

Victorio Nicolás Cocco y Marouane Fellaini, dos temidos mediocampistas, grandes cabeceadores y de enorme cabellera
Victorio Nicolás Cocco y Marouane Fellaini, dos temidos mediocampistas, grandes cabeceadores y de enorme cabellera

El belga es un equipo que se arma de atrás hacia adelante: Su arquero es el joven Thibaut Courtois, que en la temporada pasada admiramos en el Atlético de Madrid; con sus casi dos metros de altura a veces parece imbatible. La defensa está liderada por Vincent Kompany, un defensor que no sólo es muy fuerte sino muy rápido, y por Daniel van Buyten. En el mediocampo el gran protagonista es Marouane Fellaini, famoso por su cabellera afro, quien además de manejar muy bien la pelota es un gran cabeceador. Tiene cierto aire a Victorio Nicolás Cocco, aquel recordado volante de Unión y San Lorenzo. Los jugadores desequilibrantes son Eden Hazard, que juega en el Chelsea, y Dries Mertens, de gran habilidad, aunque se pierde por momentos del partido. Entre los delanteros para mí los más temibles son Origi y Lulaku. Bélgica ataca más que Suiza, maneja mejor las jugadas con pelota detenida y sobre todo es muy fuerte de arriba, un déficit de la defensa argentina, incluso por cuestiones de estatura (Bélgica tiene varios jugadores de más de 1,90 metros).

La formación de Sabella es un misterio, pero creo que apostará a un 4-4-2, con un mediocampo con doble número cinco (Mascherano y Gago o Biglia) probablemente junto a Maxi Rodríguez y Di María, que, como en los últimos dos partidos jugará unos metros más atrás. Arriba estarán Messi y si está bien el Kun; si no, estará Higuain que, aunque no ha rendido, tiene intacto el apetito goleador. Sabella sabe que si ataca debe ganar los rebotes pues un contragolpe rival puede ser mortífero. Para penetrar esa muralla, pienso que priorizará ir por abajo, apoyado siempre en los carrileros, y un medio campo más poblado, para abastecer a Messi y al otro delantero, quienes deberán moverse en el frente de ataque mucho más que lo que lo han hecho hasta ahora.

La gran incógnita es cómo responderá la defensa argentina. Sergio Romero se ha ganado su lugar en la valla, pero siguen los cuestionamientos a los centrales, sobre todo a Federico Fernández, posición para la cual muchos prefieren a Martín Demichelis. Creo que Fernández tendrá en el partido, como el resto de la defensa, la oportunidad de consagrarse y mostrar que tiene madera de campeón. Si llega a ser superado, sobre todo en el juego aéreo, Argentina tendrá serios problemas.

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VALBUENA Y BALBUENA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Siempre hubo franceses famosos de baja estatura. Se dice que Napoleón Bonaparte medía 1,68 metros, pero seguramente era de menor estatura. Más bajos aún fueron el famoso pintor Toulouse Lautrec, quien sólo alcanzó los 1,52 metros debido a un enanismo hipofisario (enfermedad que produce un crecimiento escaso pero proporcionado) y el extraordinario pianista de jazz Michel Petrucciani, quien debido a una grave enfermedad genética apenas superaba el metro de altura. Pero ahora se ha agregado una perla al collar de los bajitos galos: nada menos que Mathieu Valbuena, el artillero del Olympique de Marsella.

Mathieu Valbuena 02Junto al colombiano James Rodríguez y el tico Keylor Navas, Valbuena se ha convertido en una de las revelaciones del Mundial de Brasil 2014. Posee una gran velocidad, precisión en los pases y un dribbling endiablado. Puede jugar como volante ofensivo o extremo, siempre desequilibrando a la defensa que lucha por frenarlo. Aunque la FIFA dice que mide 1,67 metros, es probable que mida entre 1,62 y 1,64 metros. Su diminuta figura es mucho más pequeña que la de Lio Messi, de reales 1,69 metros de estatura. Le Petit Vélo (“La Pequeña Bicicleta”) es el segundo jugador más bajo del Mundial, sólo superado por “el hijo del viento”, el delantero hondureño Marvin Chávez, de quien oficialmente se informa que mide 1.65 metros. Desde hace años para jugar al fútbol internacionalmente se recomienda una estatura mínima 1,80 metros. Valbuena y Messi son la prueba que en el fútbol no hay reglas o, si las hay, hay muchas excepciones.

Mencho Balbuena 01Valbuena no es un apellido nuevo para los argentinos. Aquellos con buena memoria recordarán al Mencho Balbuena, el extraordinario wing derecho de Independiente. Agustín Balbuena se unió al Rojo en 1971. Integró aquel glorioso equipo que ganó el Metropolitano del ’71 y cuatro Libertadores consecutivas, entre 1972 y 1975. Fue incluido en la selección argentina que participó del Mundial de Alemania de 1974 (donde René El Loco Houseman fue titular en su posición) y vistió la celeste y blanca en 8 ocasiones. Curiosamente el juego de Valbuena y el de Balbuena son parecidos: jugadores rápidos, sumamente peligrosos en ataque por la banda derecha.

Hay una sabrosa anécdota del Mencho surgida en la entrevista que le hizo José María Muñoz, luego de un partido:

–          Balbuena, ¡cómo corrió esta tarde! ¿Cuántos pulmones tiene?

La respuesta del crack santafesino no se hizo esperar:

Uno, como todo el mundo.

El petit francés Valbuena, corre como el otro Balbuena: incansable, deja el alma en la cancha. No sabemos hasta dónde llegará Francia en el Mundial, pero estamos seguros que este apellido seguirá siendo en todas partes sinónimo de entrega y de buen juego.

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