“NUESTRO CANTO EXPRESA UN SENTIR” – LA HISTORIA DE LA CANCIÓN

Para aquellos que son muy jóvenes quizás la frase del título no tenga ningún significado. Sin embargo, esta ha sido en Argentina una de las canciones más populares para los que seguimos a Jesús. Permítanme contarles por qué.

Ubiquémonos a principios de los ‘80. Veníamos de años de violencia que desembocaron en una dictadura militar que imponía el temor, y a veces el terror. Incluso vencida la guerrilla, su política autoritaria no variaba. Pero la derrota en la Guerra de las Malvinas abrió una grieta que permitió canalizar el descontento popular y prever el advenimiento de la democracia. Renacía la esperanza de un nuevo país, con otros principios y otras
libertades. Pero, ¿hacia dónde ir? Como aquel prisionero  que se enteró que Alemania había perdido la guerra y quedaba liberado del campo de concentración, la alegría se confundía con la incertidumbre. Y ahora, ¿qué?

La JEBA organizaba un Congreso Nacional cada dos años y elegía para ese periodo su canción lema. Era un concurso muy disputado, que habían ganado maestros de la talla de Roberto Casino y Jorge Sedaca. Para 1983-1985 el lema era “Jesucristo, la verdad, nuestra fe y nuestro compromiso”. Pensaba en el contexto social y político que nos rodeaba, y me planteé la necesidad de compartir el mensaje de fe y esperanza en el que creía y creo,
pero llevándolo “extramuros”. La palabra clave de la canción era compromiso.

La canción fue la elegida, y la presentamos en la reunión inicial en el Parque Sarmiento, de Buenos Aires, junto a dos músicos extraordinarios, Bruce y Nancy Muskrat. Cuando uno cuando presenta una nueva canción nunca sabe qué va a pasar. Sin embargo, luego de enseñarla, espontáneamente Daniel Dzerezun, un líder juvenil de más de 1,90 metros y larga cabellera rubia, se puso de pie, y comenzó a aplaudir (algo poco común en esa época), la gente lo siguió, y allí comprendimos el impacto que había causado. Los jóvenes se identificaron con su llamado: Anunciar a Jesús aquí y ahora. Apartir de allí la canción se diseminó por todas partes.

A PARTIR DE ALLÍ

Musicalmente no es fácil de tocar por la cantidad de acordes de cuatro y cinco notas que lleva, pero el ritmo pegadizo hace sencillo cantarla y recordarla. Fue lema de numerosos eventos y congresos. Hay algunas “perlitas” que quiero compartir:

La canción fue utilizada como cortina musical del programa que la Iglesia Transparente, a través de su pastor, don José Bongarrá, tenía en Canal 11 (hoy Telefé), entonada por un coro de niños.

Se cantó en el inolvidable Congreso que MEI organizó en 1984 en el auditorio de la Universidad Tecnológica de la ciudad de Santa Fe donde participaron 6,000 jóvenes de distintas vertientes cristianas.

A través de un cuarteto de la Iglesia Bautista de La Lucila, integrado por Claudia Scilingo, Silvia Rastelli, Silvana Pereyra  y Adriana Doglione, en 1985 u 86,  fue una de las seis canciones finalistas del Festival Católico que se realizaba anualmente y convocaba a músicos de todo el país. Entre mis amigos de Facebook están Claudia y Silvia a quienes les
agradezco por tan excelente interpretación.

Dando un recital en Córdoba, donde me acompañaron los brillantes músicos locales Guillermo y Alejadro Faraci y Daniel Esteban Klezsyk, se acercó Daniel Aranda, un músico de Villa María y me obsequió un playback de este tema que había hecho para un conjunto católico. Me sorprendí  y, a la vez, me sentí honrado. No sé si la canción fue grabada o no, pero el arreglo, que aún conservo, es excelente.

También encontré alguna vez en la web una versión midi hecha en piano por uno de los Amenos, excelentes músicos de los Hermanos Libres de Argentina.

La partitura y la letra están en el cancionero “Corazón y Voz Nº8” con arreglos del Maestro Jorge Randazzo (¡Gracias, Jorge!). De paso, en el cancionero hay un error, porque dice 1982, cuando la canción fue compuesta en el ’83; el copyright es de 1984.

La letra también está en la página de inicio del concejal de Ituzaingó y pastor evangélico Mario Revel, con quienes muchos tenemos amistad por Facebook (¡Gracias, Mario!). Me gusta mucho como la tituló, “Nuestro compromiso”.

Para los que quieren escucharla en versión cantada o playbacks (viejas grabaciones de casetes que fueron digitalizadas), la encuentran en:

http://www.reverbnation.com/play_now/song_3386862

http://www.reverbnation.com/play_now/song_4762314

http://www.reverbnation.com/play_now/song_5974611

Podría mencionar más detalles acerca de la canción pero prefiero terminar hablando de su protagonista, Jesús, el Rey de reyes y Señor de señores. Por eso me despido dejándoles la letra.

NUESTRO CANTO EXPRESAUN SENTIR

Por Pablo. R. Bedrossian (1983)

Nuestro cano expresa un sentir

y es preciso que se pueda oír

en las calles, en las plazas,

en los campos, las montañas,

a lo largo y a lo ancho del país.

Estribillo:

Jesucristo, la verdad,

nuestra fe y nuestro compromiso.

Él es la vida en plenitud,

Él es la fuerza y es la luz,

es la alegría que me alienta a continuar.

Es el poder para cambiar

toda una vida y darle más.

Jesucristo es la razón para vivir.

Este es el momento para actuar

en cada rincón, cada lugar.

Nuestra patria necesita

actitudes decididas

de cristianos que se jueguen de verdad.

© Pablo R. Bedrossian, 2011. Todos los derechos reservados.

“ENSÉÑAME A VIVIR EL HOY DE TAL MANERA QUE MAÑANA NO TENGA QUE REPROCHARME EL AYER” – LA HISTORIA DE LA CANCIÓN

Hace un tiempo un amigo me envió un relato que encontró en la web, escrito
por Lucía Knol, una joven alemana que viajó a como misionera laica a la
Argentina, que decía “quiero terminar mi testimonio con una parte de un poema
que conocí aquí en Argentina y que me gustó mucho pues puede expresar
sintéticamente lo que significa mi experiencia en este país” y citaba la primera
estrofa y el coro de “Enséñame”, la canción cuya frase más conocida encabeza
esta nota. Justamente esa frase, que ha trascendido más allá de la canción, ha
sido de bendición e inspiración para otras personas.  En la Internet se puede
encontrar en devocionales como el de Mónica I. Tomkins en el website de la
Iglesia Evangélica del Río de la Plata, en Gotitas de Vida para el Alma, hecho
en México, o Ecos de la Eternidad, por Daniel Chevriau, por mencionar sólo a
algunos. Es una oración que aún hoy elevo a Dios con frecuencia, porque para los
que creemos no importa la edad: siempre hay un futuro, y ese futuro se construye
a partir del presente.

Una mañana Juan Daniel Vicente me comentó que iba a predicar un sermón
titulado “El tiempo justo de hacer las cosas”, cuyo mensaje central era que
había un tiempo preciso para cada experiencia, basado en el famoso capítulo 3 de
El Eclesiastés. Iba a dividirlo en tres puntos: “Tiempo de nacer, tiempo de
morir”, luego “tiempo de llorar, tiempo de reír” y finalmente “tiempo de buscar,
tiempo de perder”. Me pidió si podía componer una canción alusiva. De inmediato
recordé un poema incluido en “40 días junto a la cruz”, un libro conmovedor de
Arthur Blessitt, líder en los ’60 del Movimiento Jesús, sobre el que hacía poco
había reflexionado. Recuerdo dos pensamientos del poema: “Hoy es todo el tiempo
que tengo. La aurora del mañana puede no llegar”.

Trabajé esa semana para componer la canción y sobre todo para crear una frase
que uniera las ideas de Juan Daniel y de Blessitt. Teniendo en aquel momento 20
años y la vida por delante era tentador depositar las expectativas en el futuro,
pero una y otra vez volvía a la idea “hoy es todo el tiempo que tengo”. Allí
surgió la oración cuya intención es pedir a Dios sabiduría para construir el
mañana a partir del presente. Terminé la canción el 6 de julio de 1979 en Buenos
Aires, donde vivía, bajo el título de “Tiempo justo”, que jamás se impuso o fue
reconocido, porque la gente la llamó “Cada cosa en la vida”, “Enséñame a vivir
el hoy” o simplemente “Enséñame”. La estrené dos días después en mi iglesia, la
amada iglesia bautista de Flores.

Hay dos detalles de la música que pocos saben. El primero es que la estrofa
al inicio no tiene una secuencia armónica DO SOL FA DO, si no DO SOL SOL# DO; el segundo es que el coro tiene un contracanto para hacer a cuatro voces mientras
el solista canta la melodía.

LA LETRA DE LA CANCIÓN

ENSÉÑAME

Por Pablo. R. Bedrossian

Cada cosa en la vida tiene su justo lugar;

cada cosa tiene un tiempo para hacerse realidad.

Es por eso que preciso que me enseñes a mirar

lo que tengo por delante y el presente que está acá.

Enséñame a vivir el hoy de tal manera

que mañana no tenga que reprocharme el ayer.

Tiempo de nacer, tiempo de morir;

tiempo de llorar, también de reír.

Tiempo de buscar, tiempo de perder;

tiempo de saber lo que hay que hacer.

Es por eso que preciso que me enseñes a vivir

y a o equivocarme cuando tenga que elegir.

Enséñame a vivir el hoy de tal manera

que mañana no tenga que reprocharme el ayer.

© Pablo R. Bedrossian, 2011. Todos los derechos reservados.